El respeto de Dios por la libertad

la luz que no deslumbraCon frecuencia me han preguntado por el significado de las palabras que hoy, citando a Isaías, pronuncia el Señor:

a los de fuera todo se les presenta en parábolas, para que, por más que miren, no vean, por más que oigan, no entiendan, no sea que se conviertan y los perdonen.

¿Es que no quiere Dios perdonarlos? ¿Acaso no quiere que se conviertan? 

Te contaré algo que, aparentemente, no tiene nada que ver con esto: cuando Rebeca vio por vez primera a Isaac, se cubrió el rostro con un velo (Cf. Gn 24, 65). Era una forma simpática de decir: «soy demasiado guapa para ti. Si me ves, te deslumbraré y no podrás decirme que no. Por eso, dime primero libremente que te casarás conmigo, y luego te mostraré mi rostro».

Por el mismo motivo, Jesús muestra las realidades celestes tras el fino velo de las parábolas. Para que sólo las entiendan quienes realmente lo deseen, y nadie se convierta sin realizar un acto de libertad. No vaya a ser que alguien pudiera decir que Dios lo deslumbró y le arrancó el consentimiento. 

Por tanto, ¿quiere Dios perdonarlos? ¿quiere que se conviertan? Sí, pero sólo si ellos quieren convertirse.

Un comentario sobre “El respeto de Dios por la libertad

  1. Jesús utilizó muchos tipos de ilustraciones, como ejemplos, comparaciones y metáforas. Es bien conocido su empleo de la parábola, que se ha definido como “una narración corta, generalmente ficticia, de la que se puede obtener una verdad moral o espiritual”.
    . Las ilustraciones o parábolas constituyen un método de enseñanza de gran eficacia debido a, por lo menos, creo, cinco razones: 1) Captan y retienen la atención; pocas cosas atraen tanto el interés como una experiencia o un relato. 2) Avivan la facultad de pensar; uno de los mejores ejercicios mentales es buscar el significado de una comparación y captar las verdades abstractas que se presentan. 3) Afectan las emociones y, debido a que por lo general el oyente ve la aplicación práctica de las verdades, llegan a la conciencia y al corazón. 4) Ayudan a recordar; posteriormente se puede reconstruir el relato y aplicarlo. 5) Conservan la verdad, puesto que siempre son aplicables en cualquier momento y época. Mientras que las palabras pueden cambiar de significado, las ilustraciones tratan de la vida y de la naturaleza. Esta es una de las razones por las que las verdades bíblicas conservan hoy la claridad que tuvieron cuando se pronunciaron o escribieron.
    Bueno, así pienso yo. Creo que Dios quiere perdonarnos y que nosotros vayamos a El, arrepentidos de haber pecado.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s