¡Oh Señora mía, oh Madre mía!

Cuando era pequeño, debería tener cinco o seis añitos, recuerdo a mi abuela (mamainés) junto a mi, intentando hacerme aprender una oración preciosa, una oración que me ha acompañado toda mi vida: ¡Oh Señora mía, oh Madre mía! yo me ofrezco enteramente a vos y, en prueba de mi filial afecto, os consagro en este […]

Leer más ¡Oh Señora mía, oh Madre mía!