Miércoles Santo

Miércoles, 4 abril, 2012

Judas y traidor, parecen palabras sinónimas en el lenguaje coloquial. Además ahora Judas está de moda, ahí tenemos el “Evangelio de Judas” como si fuese algo interesante, cuando mirado desde el lado de Judas, del lado del traidor, precisamente desde ahí, diría que es casi aburrido. Me explicaré.

Como todo lo grande, su traición empezó siendo algo pequeño, aburrido… una pequeña deslealtad aquí, una concesión allá, una falta consentida… El día del discurso de Cafarnaúm sobre en “Pan de vida”, Judas en su corazón no creyó, pero no tuvo valor para irse con los desertores. Jesús le señalo secretamente: uno de vosotros es un demonio (Jn 6,7), intentaba así que se sincerara, pero no quiso coger la mano que se le tendía. Más adelante, Juan nos dice de él que se llevaba de lo que echaban en la bolsa (Jn 12,6)… Pequeñas concesiones, omisiones, deslealtades… “pecadillos”, sí, pecadillos que son los pajes de la muerte. Y cuando vio en el horizonte oscuro perfilarse una Cruz, ya estaba todo dispuesto, decidió que aquello no era para él y ¿a dónde fue? Fue donde los suyos, donde se “comercia con Jesús”, a los “mercaderes de la piedad”, y con treinta monedas se apaño aquel fastidioso asunto de la Cruz. Leer el resto de esta entrada »

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 522 seguidores

%d personas les gusta esto: