Martes Santo

Martes, 3 abril, 2012

Pedro replicó: “Señor, ¿por qué no puedo acompañarte ahora? Daré mi vida por ti.” Jesús le contestó: “¿Conque darás tu vida por mí? Te aseguro que no cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces.»

Pedro, amigo, ¡como te comprendo! No, no ibas de “farol”, ni querías “quedar bien”, lo decías en serio, con todas las veras del ama, porque querías al Señor. Te comprendo Pedro, te comprendo muy bien porque yo soy igual.

Hablaste con señorío, Pedro, pero olvidaste que eras pecador, un pecador que amaba Jesucristo sobre todas las cosas de este mundo… pero, eso, nada más que un pecador. ¡Como te comprendo! Pero, nosotros los pecadores no debemos hacer este tipo de promesas, porque no somos de fiar. Lo nuestro es arrodillarnos y pedir. Leer el resto de esta entrada »

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