Es de bien nacidos ser agradecidos

CGajKw4W8AIL478Preguntaba un sacerdote a un niño de 10 años: “¿Rezas?” -“Sí -dice el niño-. Por las noches rezo tres Avemarías”. Vuelve a preguntar el sacerdote: “¿Y por las mañanas?” -“No -responde el niño-. Por las mañanas no rezo, que por las mañanas no tengo miedo”.

¿Qué te parecería si alguien te dijera que te quiere mucho y se cambiara de acera cuando te cruzaras con él por la calle? Me imagino que le dirías que menos decir que te quiere y más demostrártelo, o algo parecido ¿Qué le dirías a un amigo que sólo contara contigo cuando te necesitara? Le dirías que tú no eres como la aspirina, que sólo te acuerdas de ella cuando te duele la cabeza ¿no? Otro ejemplo:

Me contaban de una madre que solía rezar por las noches con su hija pequeña, de unos seis años, tres avemarías, al acostarla. Una noche la madre le dijo: – Hoy vamos a rezar una avemaría más a la Virgen para que ponga buena a la tía Marta. Rezaron esa avemaría por la tía Marta, cada noche, durante un par de semanas. Después, la madre no dijo nada y dejaron de rezarla. A la tercera o cuarta noche sin hacerlo, la niña preguntó: “Mamá, ¿por qué no rezamos por la tía Marta?” – “Es que la Virgen ya la puso buena”, ­ respondió la madre. – “Y si la puso buena ­ -replicó la niña- ¿no deberíamos rezar para darle las gracias por haberla curado?”

Efectivamente, somos más dados a pedir que a agradecer. Lo de aquellos diez leprosos curados, de los que solo uno vuelve a dar las gracias a Jesús, se repite en nuestra vida a diario. De cada diez veces que pedimos, quizás, no damos gracias ni una. La gratitud del que pide abre la mano del que da: el agradecimiento facilita la generosidad. ¡Y tenemos tanto que agradecer a Dios!

Algo parecido… podemos hacer con Dios. Cuando nos encontramos con dificultades nos acercamos más a Dios para pedirle que vayan bien las cosas. Cuando tenemos algún ser querido enfermo, le pedimos al Señor que se reponga o se cure pronto. Evidentemente está bien hacer esto; lo que no está tan bien es hacer sólo esto, es decir, acordarse de Dios sólo cuando necesito su ayuda. ¿Sólo cuando lo necesito? ¡Pero si necesitamos a Dios siempre! No sé de nadie que haya alcanzado el cielo sin la ayuda de Dios.

Somos tan así que más de una vez podríamos llegar a pensar que Dios no se porta bien con nosotros después de todo lo que hemos hecho por Él. Es como si le pasáramos a Dios la cuenta por nuestros servicios para con él. Tendríamos entonces que saber que la cuenta ya está pagada: se pagó en la Cruz. Jesús la pagó por nosotros. Alguien me contó no hace mucho la siguiente anécdota:

Una tarde un pequeño se acercó a su madre, y le entregó una hoja de papel en la que había escrito algo…

  1. •Por cortar el césped _ 5.00 euros
    •Por limpiar mi cuarto _ 1.00 euro
    •Por ir a la tienda en tu lugar _ 0.50 euros
    •Por cuidar a mis hermanos _ 0.20 euros
    •Por bajar  la basura _ 1.00 euros
    •Por sacar buenas notas _ 5.00 euros
  2. Total a pagar: _ 12.50 euros

La madre lo miró fijamente mientras él esperaba su reacción lleno de expectativas. Entonces ella tomó el papel y al dorso de la misma nota escribió:

  1. •Por llevarte durante nueve meses en mi barriga _ Nada
    •Por tantas noches de desvelos, de cuidarte y de rezar por ti _ Nada
    •Por tantos disgustos y llantos que me has causado _ Nada
    •Por la comida, la ropa y los juguetes _ Nada
    •Por el miedo y las preocupaciones que me esperan visto lo visto _ Nada
    •Por limpiarte la nariz y el culito _ Nada
  2. Total de mi amor _ Nada

Cuando el niño terminó de leer lo que había escrito la madre, tenía los ojitos lacrimosos. La miró con cariño y le dijo: “Te quiero mucho, mamá”. Luego escribió con letras grandes: “TOTALMENTE PAGADO”

4 comentarios en “Es de bien nacidos ser agradecidos

  1. Gracias Dios! Gracias Padre Rafa por la reflexión que nos proponés, lo cierto es que en verdad se da así mismo en a realidad… puesto que en reiteradas ocasiones nos hacemos los tontos y dejamos de dar gracias por la vida y por cada detallín que en ella tiene Dios con nosotros… Recibe un afectuoso saludo desde Paraguay!

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