Tragedia en Nigeria

Viernes, 12 marzo, 2010

mezquita en la ciudad de Jos

El pasado fin de semana (6-7 de marzo) más de un centenar de habitantes de aldeas cristianas murieron a machetazos y quemados en ataques perpetrados por ganaderos musulmanes contra agricultores cristianos en el centro de Nigeria, una zona que es escenario de enfrentamientos religiosos y étnicos. Los ataques, coordinados según los testigos, tuvieron lugar la noche del sábado pasado en tres aldeas al sur de Jos, capital del estado de Plateau.
Todas las fuerzas de seguridad de Plateau y de los estados aledaños se encuentran en estado de alerta máxima desde el domingo pasado por orden del presidente interino, Goodluck Jonathan.
Unos habitantes citados por el diario nigeriano The Guardian
dijeron que cientos de cuerpos yacían sobre las calles el domingo después del ataque. El ataque fue cometido por ganaderos de la etnia fulani, contra los berom, una etnia sedentaria que profesa la fe cristiana. (Fuente: AFP). En este vídeo se cuenta como ocurrió por algunos de los supervivientes.

Existen varios factores causantes de esta violencia. Corresponsales indican que son la pobreza y el acceso a los recursos -como la tierra-, la raíz de la violencia. Sin embargo, también entran en juego divisiones religiosas, étnicas, políticas y económicas, que coinciden y se refuerzan a sí mismas en el área.  El drama está en que desde 2001, más de 2.000 personas han muerto producto de la violencia entre estas comunidades del estado de Plateau.

Vionecia en Nigeria

Jos, la capital de Plateau, está dividida en áreas musulmanas y cristianas. ¿Porqué los dos grupos no pueden convivir pacíficamente? Al parecer, en Nigeria, el poder político es visto como una manera de ganar dinero, tanto para uno mismo como para la comunidad a la que se pertenece. Cerca del 80% del Producto Interno Bruto (PIB) nigeriano pasa a través de los gobiernos locales y estatales. Así que los políticos sin escrúpulos hacen a menudo todo lo posible para ser elegidos y permanecer en el poder, llegando a provocar enfrentamientos religiosos o étnicos y expulsando de sus hogares a grupos que apoyan a candidatos rivales para que no puedan votar.

A lo anterior hay que añadir que el sistema establecido en Nigeria divide a las personas entre “indígenas” y “colonos”. Los musulmanes de habla hausa han estado viviendo en Jos durante décadas -llegaron cuando Nigeria aún era una colonia británica- pero todavía son clasificados como “colonos”. Ello les impide acceder a ciertos cargos en el gobierno estatal y el estado al parecer no les paga la educación, lo que hace que se sientan discriminados. Algunos musulmanes creen que la única manera de cambiar las cosas es mediante la violencia.

Un último elemento. La lucha de poder a nivel nacional empeora la situación. En el 2004 el gobierno federal tomó la medida -sin precedentes- de echar al gobernador del estado, Joshua Dariye, por no haber hecho lo suficiente para frenar la violencia religiosa. Por el momento no se ha adoptado una medida similare con el actual gobernador. El hecho de que en este momento actual haya una lucha de poder a nivel nacional entre los seguidores del presidente Umaru Musa Yar’Aduac y los del presidente interino Goodluck Jonathan complica todavía más la situación. Además, el año próximo deben celebrarse elecciones nacionales, lo que hace más difícil que el gobierno federal adopte medidas contundentes para frenar la violencia, ya que temen alienar a grupos políticos importantes.

Restaurant in Jos- Nigeria

Tras lo brotes de violencia del pasado enero, grupos de defensa de los derechos humanos advirtieron que la violencia no terminará hasta que no se tomen medidas contra quienes la fomentan; estas organizaciones hicieron un llamado a la Corte Penal Internacional para que investigase lo sucedido.



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