La verdad os hará libres…

Viernes, 14 marzo, 2008

El correo de hace unos días de D. José Ignacio Munilla decía que “el Gobierno Español está preparando un Real Decreto que regula la sanidad mortuoria, por el que se legisla que los fetos abortados de hasta siete meses no serán considerados como restos humanos, de modo que no serán tratados en el futuro como cadáveres humanos, sino como “residuos bio-sanitarios”. En la práctica, esto supone que los fetos no serán conducidos a la funeraria, sino a un vertedero sanitario

Se trata de un intento de ocultar el “cuerpo del delito”. ¡Qué molesto debe de resultar la visita del vehículo de la funeraria a las clínicas abortistas para recoger los fetos difuntos! Gracias a algunos periodistas merecedores de elogio, hemos podido ver el reportaje fotográfico de los vehículos de la funeraria realizando estas recogidas a la 1.30 de la madrugada, en las clínicas de Madrid… A los inocentes que se les ha negado el derecho a la vida, ¿les vamos a negar también el derecho a un entierro digno? ¡No nos basta con matarlos, sino que pretendemos borrar cualquier signo de su existencia! Curiosamente, ese mismo intento tuvo lugar en Auschwitz y en otros campos de concentración de la Alemania nazi…Sin embargo, lo único que consiguieron fue convertir aquellos lugares de exterminio en unos grandes cementerios (palabra cristiana: cementerium, que literalmente significa “dormitorio”), signos de la esperanza en la resurrección.”

Y, para colmo de males, esta mañana leo que el regulador de fertilidad y embriología del Reino Unido ha dado luz verde a la creación de embriones híbridos. El proceso para conseguir este tipo de embriones híbridos consiste en transferir ADN humano a un óvulo animal (de vaca y otras especies), al que previamente se ha extraído el núcleo. El resultado es un “embrión humano en un 99%”. Según las leyes en vigor en Reino Unido el embrión resultante debe destruirse antes del 14º día, pues solo se permite su uso como “herramienta científica” hasta ese día.

La verdad os hará libres… Le di, una vez más, la razón al Señor. Estas mentiras se me han clavado en el corazón y me convirtió en esclavo (es decir, me entristecieron) por unos momentos, pero desmantelada la mentira tras un rato de meditación, la verdad me hizo libre… Y Dijo Jesús a los judíos que habían creído en él: “Si os mantenéis en mi palabra seréis de verdad discípulos míos; conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”… Es posible que aquellos hombres pensasen que Jesús debía mostrarse agradecido con ellos ya que el Maestro no podía permitirse el lujo de perder más adhesiones, y sin embargo el Señor lo que les dice es que siguen siendo esclavos y pecadores… Por eso no es de extrañar que poco después encontremos a aquellos hombres discutiendo con Jesús, acusándole de haberlos llamado: “hijos de prostitución” (Bueno no, en realidad lo que Jesús les había llamado era: hijos del diablo”, que aunque no es lo mismo, casi que es peor).

Me parece a mi, que no es tiempo para cobardías… ¡Es hora de ser valientes y tomarnos en serio, de una vez por todas, la tarea del apostolado! Es el momento de perder esa vergüenza tonta al que dirán. Ha llegado el momento de no tener miedo a ser uno mismo, y comenzar, con naturalidad, a hablar más de Dios a los compañeros de trabajo, a los vecinos, a los amigos e incluso a los familiares… De vivir la vocación de ser “fermento en la masa”… Quizás algo cambiaría (cfr. De una en una)

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 522 seguidores

%d personas les gusta esto: