“Un buen libro ayuda a triunfar”

Lunes, 5 noviembre, 2007

Recuerdo que de pequeño se decía esta frase con frecuencia: “un buen libro ayuda a triunfar”. Y es verdad que puede ayudar mucho formarse a través de la buena lectura. Podríamos comparar el hecho de leer para la mente con el ejercicio físico para el cuerpo. En este sentido las bibliotecas serían como los gimnasios del espíritu.

¡Pero es que tengo tan poco tiempo! Efectivamente, el tiempo es limitado, pero esto no tiene que llevarnos a dejar la lectura sino afinar la puntería al elegir los libros, para que sean de la máxima calidad. Hay muy buena literatura, hay títulos adecuados a cada edad y situación. No te excuses diciendo que leerás cuando tengas tiempo, porque entonces no leerás nunca.

Tampoco se trata de empezar por cosas muy elevadas. Al principio conviene que sean sólo novelas sencillas o libros de aventuras, porque lo primero que hace falta es acostumbrarse a leer. Se trata de perder el miedo a los libros. Empezamos por leer el periódico, alguna buena revista de información general, biografías, historia, buena literatura. Muchas veces nos sorprenderemos al ver que entendemos y nos gusta mucho más de lo que pensábamos.

Es una buena costumbre leer en familia. Conviene tener casa libros adecuados y que los padres fomenten la lectura sugiriendo títulos, leyendo ellos también, hablando entre ellos de lo que están leyendo, procurando que la televisión no esté siempre encendida, etc. Resulta bien emplear el fin de semana y las vacaciones, aunque también es sorprendente lo que se puede llegar a leer al cabo de un año con un simple cuarto de hora cada día.

Da pena conocer a personas que son incapaces de sostener al menos unos minutos de conversación interesante sobre algo ajeno a su trabajo, porque casi no han leído nada con algo de contenido. Personas que apenas saben lo que sucede en el mundo, porque no leen el periódico. Ni lo que piensa nadie, porque hay muy pocas cosas que despierten su interés.

¡Ellos se lo pierden! porque no saben disfrutar de las satisfacciones que produce el hecho de ser seres inteligentes. Bacon decía que la lectura hace al hombre completo; la conversación lo hace ágil; el escribir lo hace preciso.

Se trata de leer más, pero sobre todo de leer mejor. Séneca decía que no era preciso tener muchos libros, sino que fueran buenos. Por eso junto a la capacidad de lectura hay que desarrollar la capacidad de discernimiento, porque las promociones publicitarias de las editoriales o el atractivo de las portadas no son precisamente el mejor criterio de garantía de calidad.

Cfr. http://www.interrogantes.net

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