La verdadera cultura

Cada uno de nosotros no somos solo animales que se agotan en su propia biología, sino que tenemos un mundo interior. Un mundo interior que puede ser: sabio o ignorante, cultivado o tosco, lleno de luces o cubierto de sombras, ordenado o caótico, coherente o ilógico, puede buscar la verdad o sobrevivir como puede en el sórdido mundo del error, la ignorancia o la mentira. Esta es la misión de la cultura, de la verdadera cultura: ha de servir para interpretar correctamente la vida, para hacerla más humana, para descubrir sus posibilidades más genuinas y apuntar a sus más auténticas aspiraciones.

Se trata, pues, de cultivar el propio mundo interior sabiendo además que ese mundo siempre tiene luego su consiguiente reflejo en el exterior de cada persona. Y no sólo en el carácter, sino hasta en lo más aparentemente inmotivado del porte externo, como la mirada, los gestos, el rostro, el mismo tono de la voz, todo eso, es matizado, vivificado y mediatizado por la propia condición personal, por la propia forma de ser, que nace de lo más profundo del hombre y desde donde al hombre se le presenta la apasionante oportunidad de cultivarse, de proyectarse, de hacerse a sí mismo.

En definitiva, que un buen camino para mejorar el propio carácter es enriquecer el propio mundo interior. Así, lo que de ese mundo interior salga luego al exterior se parecerá lo más posible a lo que uno anda buscando.

cfr. http://www.interrogantes.net

4 comentarios sobre “La verdadera cultura

  1. El viernes por la tarde ,cuando me despedía de mi hija pequeña,de 2 años, para acudir a un retiro espiritual,me decía.
    – ¿ Te vas mamá?
    – Si me voy.Me voy a jugar con el Niño Jesús y María, le dije, adaptando un poco la idea a su edad.

    Cuando volví el domingo por la tarde y llamé a la puerta, apareció toda sonriente. Me agaché para darle un beso y me dijo con su lengua de trapo:
    ¿ has jugado con Jesús y María? .
    Un saludo desde Burgos

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  2. muy bonito. Pero a la gente hay que enseñarla a enriquecer ese mundo interior , la gente no nace sabia y hay que darle pautas para que el enriquecimiento sea bueno y enseñarle luego a aplicarlo en la vida diaria.

    PD. no tengo nada contra ti.
    un saludo

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