El Amor que hace dulce todas las cosas

Aquí va una meditación más este miércoles 17 de octubre. En esta tierra castellana estamos de vendimia por eso lo de las uvas…

Rom 2, 1-11; Sal 61; Lc 11, 42-46

Hace unos días me contaba un amigo sacerdote que un joven se le presentó en el despacho parroquial porque quería que su novia se fuera preparando para el matrimonio con una buena catequesis de confirmación: “yo –decía con orgullo- quiero formar una familia cristiana…” Y por lo que parece su novia estaba un poco pez en el tema… “¡Pues ten cuidado! -le dijo con sorna mi amigo-, que no sería el primer caso de una conversión a lo san Pablo, y como nos salga el tiro demasiado largo se te mete a monja, y qué haríamos entonces contigo: bueno, por el mismo precio, el desengaño podría llevarte como a san Francisco de Borja a vestir los hábitos cartujos…” En ese momento ante la cara de pavor que estaba poniendo aquel joven se dio cuenta de que estaba metiendo la pata y sonriendo dijo: “¡hombre, tranquilo, que era una broma!…”

Conozco algunas conversiones de personas adultas y casi siempre lo que les acercó a Dios fue algo trivial, sencillo: un grupo de formación o de oración al que fueron “a ver que pasaba” o para que “le dejara en paz” su amigo o amiga; una misa de funeral a la que fueron por “compromiso”; el bautizo o la primera comunión de uno de sus hijos que hizo que se “ablandara” y recordará su antigua vida de piedad… Pero todos, al final, coincide en lo mismo: lo que les toco el alma fue el Amor de Dios…

Empezaron a advertir que ciertamente Dios los amaba… ¡Nunca habían caído en la cuenta, nunca habían sospechado lo tanto que los amaba! Dios se sirvió de esas ocasiones para que llegara a sus corazones una palabra: “Yo te amo… y te perdono”. Y esta palabra transformó sus vidas. Y durante meses –te cuentan con gozo- se sienten como arrebatados sin poder dejar de pensar en el Amor de Dios Padre: lo sienten al salir de casa, de camino al trabajo, en el trabajo, cuando comen, al acostarse… Y cuando con esta disposición amorosa luego escuchan los preceptos, las leyes y todo lo que deben cambiar en sus vidas, etc… lo escuchan como algo lógico y natural porque ¡Ya todo les sabe a Amor y se les hace dulce en el corazón!

¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, de la ruda y de toda clase de legumbres, mientras pasáis por alto el derecho y el amor de Dios!

Es el momento de plantearnos tu y yo preguntas “incómodas”: ¿no habremos olvidado los cristianos “de toda la vida” este Amor de Dios? ¿No estaremos ocupados en cumplir con las cosas del Señor y olvidamos al Señor de las cosas? ¿No estaremos tan ocupados en cumplir los mandamientos que olvidemos que tras ellos hay un Creador enamorado? ¿Es para nosotros dulce la Ley, sabemos cuánto Dios nos quiere, escuchamos de Jesús palabras de Amor o más bien no nos atrevemos a abrir el oído por miedo a escuchar reproches…?

Me gustaría a veces ser de esos conversos adultos y que la Palabra de Dios resonara en mis oídos con aquel dulce timbre de lo nuevo y en mi alma surgiera de nuevo esa Novedad gozosa de la más alegre de las Noticias… Quizá ya lo es (así lo pienso), pero tengo que luchar mucho; la rutina amenaza en cada esquina.

María, Madre del Amor Hermoso, que no olvidemos jamás, Madre nuestra, el Amor de Dios que hace dulces todas las cosas.

3 comentarios sobre “El Amor que hace dulce todas las cosas

  1. si Dios me ama porque me las esta haciendo pasar tan putas, el amor debe ser tranquilidad, relajación comprensión. Sentirse comodo con uno mismo y con el que estas. Pero cuando las cosas van de mal en peor , cuando estas lleno de dificultades en la vida cuando luchas y no encuentras, mas que livianas sonrisas y esperanzas que no llegan. es muy dificil creer en lo que dices.

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  2. Querido José:
    Veo que lo estás pasando mal y en estos casos es difícil ayudar pues ante la herida aunque quieras acariciar al tocar hacemos daño… Solo te diría que el dolor y el sufrimiento también a veces suele ser parte del Amor… Es difícil de entender, los santos y el mismo Jesús lo han entendido, pero cuando te toca personalmente es una opción que cada uno tiene que hacer.
    Quizás te sirvan estas ideas que escribí hace tiempo: https://rsanzcarrera.wordpress.com/2007/09/21/las-cinco-cruces/
    Perdona si algo de lo que digo te hiere, de antemano que sepas que no es mi intención sino todo lo contrario. Gracias por tu comentario y saludos.

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