Koa+and+Venus,+Big+Island,+Hawaii+by+James+RubioYo no soy flor nacida para todos los vientos,
ni camino perdido para todos los pasos.
Yo no soy pluma suelta de destinos y acasos
arrojada a los aires cual despojo maldito
Yo he nacido a la sombra de un mandato infinito,
de un misterio fecundo,
donde en letras de estrellas mi sendero esta escrito.
Yo he venido a la vida con un nombre bendito.
Yo no soy hospiciano de las patrias del mundo.
Amen” (José María Pemán).

Nuestra vida está envuelta en el amor de Dios… La llamada de Dios es la razón de nuestra existencia. Y un yo para siempre, y con mi individualidad… “El discípulo está unido al misterio de Cristo y su vida está inmersa en la comunión con El: Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí (Ga 2, 20)” (Benedicto XVI, Jesús de Nazareth).

Cfr. Correspondencia: Leer el resto de esta entrada »

Sobre la oración del cristiano

Martes, 11 marzo, 2014

Ends of the Earth - Warps the Lofoten Island Ridge, North Norway by Daniel KorzhonovNo hay vida cristiana sin oración, pero tampoco hay oración si el trato con Dios no transforma la vida. Cada vez que, en el Padrenuestro, pedimos hágase tu voluntad, cuerpo y alma deberían estremecerse, como se estremeció Jesús al pedirlo en Getsemaní.

La oración cristiana no es una terapia contra estrés; ni un deber penoso que debe cumplirse para llegar al Cielo; ni una herramienta omnipotente para que nuestros deseos se hagan realidad; ni un intento de poner a Dios de nuestra parte para que sea nuestra voluntad la que se cumpla; ni un remanso de paz donde los hombres no nos molesten.

Más bien, la oración cristiana es:
una entrega filial de la vida en manos de nuestro Padre Dios;
un silenciosa intimidad de Amor con quien sabemos nos ama;
un robo consentido, en el que damos permiso a Dios para que haga suyo todo cuanto somos y tenemos;
un fuego que quema el «yo» en el horno del Corazón de Cristo;
un beso que enloquece al amado y le mueve a sonreír incluso mientras llora.

No es verdadera oración todo aquello a lo que llamamos «rezar». Pero, cuando rezamos de verdad, tiembla la tierra y cambia el mundo.

Campaña vocacional 2014

Lunes, 10 marzo, 2014

Aquí os dejo con este magnifico vídeo realizado por mis amigos del seminario metropolitano de Oviedo:

 

16. En mi alcoba y con primor

Viernes, 27 diciembre, 2013

2618.600x450Escuchaba esta mañana este villancico, y enseguida me acordé de este artículo de Pablo Prieto en su libro: Dios y las artes del hogar. Que lo disfrutéis:

Hazle la cama a este Niño / en mi alcoba y con primor. / No me la haga usted señora / que mi cama es un rincón (Villancico popular).— El rincón de Cristo, estrecho y áspero, es este mundo nuestro donde el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar la cabeza (Mt 8, 20).

A cambio nosotros le ofrecemos una cama, es decir, el hogar entero en cuanto sitio del reposo y la seguridad. La Cabeza de Cristo tiene aquí donde reclinarse, en la medida que cuidamos de sus miembros, nuestros hermanos.

* * * * * * * * Leer el resto de esta entrada »

Silencio, ya se está acercando el momento

Martes, 24 diciembre, 2013

silencioSilencio, ya se está acercando el momento Es hora de empezar a callar. Poco a poco empezaremos a reunirnos en torno al Belén, y a disponer nuestros ojos de niño para contemplar las maravillas de Dios. Todo eso que nos ha tenido tan ocupados estos días, todas esas preocupaciones y proyectos…, también los disgustos, importan ahora poco, muy poco. Son momentos de silencio, de oración, de contemplación… No lo desaproveches, no te lo pierdas.

En Belén es todo tan sencillo, tan silencioso, tan inexplicablemente “corriente”, que cualquiera diría que se parece a tu vida y a la mía… ¡Tu vida o la mía, sí! Dios ha elegido el camino de lo ordinario, la vereda rústica, la ruta del servicio para entrar en la Historia de los hombres… A lo largo de estos días de adviento, tú y yo hemos intentado hacer nuestro Belén interior. Y ya está llegando el momento del gran milagro, sí: esa noche que está llegando, tu vida y la mía serán Belén.

Y dará comienzo un gran día, el día en que volvemos a nacer. Tu vida y la mía serán besadas por Dios en la Virgen, y como recién nacidos, acurrucados en su seno recibiremos al Espíritu Santo. Jesús nacerá en nosotros. Y entonces, en ese silencio sencillo se harán nuevas todas las cosas, porque comenzará tu vida nueva de hijo de Dios.

“La trata de personas es un crimen contra la humanidad. Aunemos fuerzas para liberar a las víctimas y parar este crimen cada vez más agresivo, que amenaza, a personas, cimientos de la sociedad, seguridad y justicia internacionales, economía, familia y vida social”. Dijo el Papa a los nuevos embajadores de Argelia, Islandia, Dinamarca, Lesotho, Palestina, Sierra Leona, Cabo Verde, Burundi, Malta, Suecia, Pakistán, Zambia, Noruega, Kuwait, Burkina Faso, Uganda y Jordania. Pidió una estrategia coordinada y eficaz, tutela y asistencia a las víctimas de este crimen a menudo ligado al comercio de drogas, armas, mafia

Pesado, pedigüeño, y atrevido

Sábado, 21 diciembre, 2013

montes verdeandoPesado, pedigüeño, y atrevido. Sin lugar a dudas son tres condiciones estupendas para llamar la atención. De aquel que las reúne decimos que le gusta “dar la nota”. Hay un simpático personaje bíblico que reúne estas cualidades: Eliseo. Fíjate con atención:

Cuando Elías le pide que le deje solo, Eliseo, un pesado “de libro”, se niega en redondo: “¡Vive Dios! Por tu vida, no te dejaré”.
Luego, puestos a pedir, no se le ocurre pedirle la cartera a su maestro (¡Pobre botín, la cartera de Elías!): le pide su espíritu... ¡Ríase usted de los niños esos que andan por ahí pidiendo la luna! Lo más grave del asunto es que, al final, lo consigue.
Y, por si todo esto fuera poco, a la hora de dirigirse a Dios, se olvida de todas las formalidades y le increpa con una impertinencia insultante: “¿Dónde está el Dios de Elías? ¿Dónde?”.
Al leer, acto seguido, que Dios acude obediente a esa llamada, no he tenido más remedio que creer que a Dios le gustan los niños. Y es que sólo un niño puede actuar así y conseguir lo que quiere. Después, he decidido no quedarme atrás, y ser, yo también, con mi Dios, muy pesado, muy pedigüeño, y muy atrevido… muy niño. Leer el resto de esta entrada »

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