Así reza el salmo 113:  “No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria”…  Este Salmo es el que se canta (ver vídeo abajo) en el momento cumbre de la película “Enrique V”, adaptación extraordinaria de Keneth Branagh a la obra de Shakespeare. Tras vencer a los franceses en la batalla de Agincourt, y con el campo de batalla aún sembrado de cadáveres, se procede al recuento de bajas. Los franceses han tenido 25.000 bajas. Los ingleses, en cambio… 25. Tal desproporción se presenta como algo disparatado. Es un triunfo sin precedentes. Uno pregunta al Rey si será lícito gloriarse de semejante batalla. Enrique V, entonces, dice: “que nadie en Inglaterra se gloríe de esta victoria sin decir que Dios luchó a nuestro favor”. Acto seguido, ordena que se recojan los cadáveres mientras se canta el “non nobis”, que resulta especialmente sobrecogedor en aquellas circunstancias:

Benedicto XVI, prosiguiendo con las catequesis sobre la oración, habló ayer miércoles 25 de mayo en la audiencia general del patriarca Jacob y su lucha con el desconocido en la cañada de Yabboq. La Biblia, explicó el Papa, describe a Jacob como un hombre astuto que ha conseguido las cosas con el engaño. Pasado un tiempo, Jacob, se plantea volver a su tierra y enfrentarse a su hermano, al que le quitó la primogenitura. Espera la noche para pasar con seguridad un vado, pero algo imprevisible sucede; alguien le sale al encuentro, sin que él pueda prevenirse. Todo el relato nos plantea su lucha, que no tiene un vencedor claro, dejándonos al rival en el misterio. “Sólo al final, cuando la lucha ha terminado y ese “alguien” se ha ido, Jacob lo nombrará y podrá decir que ha luchado con Dios”. Leer el resto de esta entrada »

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