“Tendrán respeto a mi hijo”

Viernes, 21 marzo, 2014

385Siempre me detengo, -comenta J-Fernando Rey- cuando leo la parábola, en esa frase del buen padre: Tendrán respeto a mi hijo. ¡Pobre Dios!

Enviaste, Padre celestial, a tu Hijo al mundo. Tendrán respeto a mi hijo… Debería haber sucedido. Los hombres deberían haber caído de rodillas ante el Verbo encarnado. Tendrían que haber entregado sus vidas en las manos de tu Unigénito, y haberlo colmado de honores como sólo a Dios se debe honrar. Ante su mirada misericordiosa, deberían haber hecho penitencia de sus pecados, para encontrar el perdón.

Tendrán respeto a mi hijo… Sin embargo, mira, Padre celestial, lo que hicieron con tu Hijo: míralo despreciado en Belén y dado a luz entre animales, míralo humillado por sus parientes y vecinos en Nazaret, míralo abofeteado y escupido en el Sanedrín, míralo desollado a latigazos y coronado de espinas en el Pretorio, míralo clavado a la Cruz en el Calvario.

Tendrán respeto a mi hijo… Míralo hoy, abandonado en tantos sagrarios que pasan el día solos sin nadie que los visite. Mira, Padre bueno, el respeto que hemos tenido a tu Hijo.

Y tú, lector, haz un propósito tras leer estas líneas: acércate a la iglesia, y regálale, al menos, una hermosa genuflexión.

“Hijo, cuenta conmigo”

Jueves, 20 marzo, 2014

Este anuncio de McDonald dedicado al día del padre está muy logrado:

Cuanto más damos, más nos queda

Lunes, 17 marzo, 2014

350He estado unos días fuera, y sin escribir en el blog. Aquí os dejo con estas sugerentes ideas de Fernando:.

Hay gente que da con la mano pequeñita, gente que da con la mano grande, y gente que te da hasta la mano. No depende del tamaño de la extremidad, porque la medida está en el corazón.

Algunos hay que piden mucho y no dan nada. Otros no piden por no tener que dar -no quieren «deber favores»-. Y otros hay que piensan que nunca han dado suficiente; lo dan todo sin pedir nada. Dios es de esos.                     Sin embargo… 

La medida que uséis la usarán con vosotros.

Sería bueno que, en esta Cuaresma, nos examinásemos sobre generosidad. Y, para ello, tendríamos que mirar detenidamente el peso y la medida que anidan en nuestros corazones.

A quienes dan poco, cualquier petición les pesa. Se les hace un mundo despojarse de parte de su tiempo, o de su dinero, o de sus planes personales. Sin embargo, a quienes lo dan todo les pesa lo que tienen. Se despojan de ello como quien suelta lastre o se libera de un fardo.

Piénsalo bien: lo que no entregues generosamente te lo van a robar los hombres o la muerte. Si lo entregas, Dios te recompensará. Si te lo roban, nadie te lo devolverá.

Sobre la oración del cristiano

Martes, 11 marzo, 2014

Ends of the Earth - Warps the Lofoten Island Ridge, North Norway by Daniel KorzhonovNo hay vida cristiana sin oración, pero tampoco hay oración si el trato con Dios no transforma la vida. Cada vez que, en el Padrenuestro, pedimos hágase tu voluntad, cuerpo y alma deberían estremecerse, como se estremeció Jesús al pedirlo en Getsemaní.

La oración cristiana no es una terapia contra estrés; ni un deber penoso que debe cumplirse para llegar al Cielo; ni una herramienta omnipotente para que nuestros deseos se hagan realidad; ni un intento de poner a Dios de nuestra parte para que sea nuestra voluntad la que se cumpla; ni un remanso de paz donde los hombres no nos molesten.

Más bien, la oración cristiana es:
una entrega filial de la vida en manos de nuestro Padre Dios;
un silenciosa intimidad de Amor con quien sabemos nos ama;
un robo consentido, en el que damos permiso a Dios para que haga suyo todo cuanto somos y tenemos;
un fuego que quema el «yo» en el horno del Corazón de Cristo;
un beso que enloquece al amado y le mueve a sonreír incluso mientras llora.

No es verdadera oración todo aquello a lo que llamamos «rezar». Pero, cuando rezamos de verdad, tiembla la tierra y cambia el mundo.

Campaña vocacional 2014

Lunes, 10 marzo, 2014

Aquí os dejo con este magnifico vídeo realizado por mis amigos del seminario metropolitano de Oviedo:

 

Placidity in Venice Digital Art by Evgeny LushpinSe trata de otra de esas preguntas éticas de la vida cotidiana.

Partimos de la afirmación de que el amor verdadero se consuma en el matrimonio; no fuera de él. La situación actual lo pone, de hecho, en evidencia. Muchas parejas mantienen relaciones sexuales fuera del matrimonio llegando incluso a convivir por un período de tiempo impreciso, lo cual prueba ya la falta de compromiso –de verdadero amor– implícito en la decisión.

  • Sin embargo, cuando una pareja decide casarse lo hace asumiendo, ante Dios y de modo consciente, todo lo que la vida traerá consigo en “las buenas y en las malas”. La entrega es aquí más total –pues siempre habrá que purificarla– por cuanto los dos se deciden por una vida en común que habrá de ser, en principio, “hasta que la muerte los separe”.

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“Gimme Shelter”

Domingo, 23 febrero, 2014

“Gimme Shelter”, una película sobre cómo las decisiones cambian tu vida. La película “Gimme Shelter” va más allá del típico guión de Hollywood. Basada en una historia real, Vanessa Hudgens interpreta a una adolescente que descubre que está embarazada en medio del drama y el caos. Parece interesante estar atento a esta película.

La locura de ser padres

Jueves, 20 febrero, 2014

Un nuevo ejemplo de publicidad positiva:

Las “circunstancias externas”… y yo

Miércoles, 12 febrero, 2014

sus ojos están con sus pensamientos 1897¡Cuántas veces, culpamos a las circunstancias externas de nuestras faltas y tristezas! «En mi casa no se puede vivir, en el trabajo me persiguen, los políticos me hacen perder los nervios, con este frío no hay quien pueda»… Es como si añorásemos una época dorada en la que todo esté a favor… Pero esa época dorada nunca llega. Entre tanto, seguimos pecando y continuamos tristes. ¡Qué culpa tenemos nosotros, pobrecitos!

Sin embargo, nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre.

Imagina lo imposible: que llegase a tu vida esa “época dorada”. Y descubrirías que, aún entonces, sigues pecando y sigues triste. Ojalá que así te dieras cuenta de que tus enemigos no estaban fuera, sino dentro, y de que has perdido mucho tiempo culpando a las circunstancias.

La gran batalla de la vida debe librarse en el corazón. A un corazón limpio y amante de Dios se le puede hacer sufrir, pero hasta en el sufrimiento encuentra gozo y mantiene la paz. Sin embargo, el egoísta no estará satisfecho ni en el mismo Cielo… ¡Ánimo, deja de quejarte, y conviértete de una vez!

Recuerdos de don Álvaro del Portillo

Miércoles, 12 febrero, 2014

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