Nos falta algo

Martes, 24 enero, 2012

Alguien me comentó, con cierta preocupación, que su novia no rezaba. No lo hacía porque, según ella afirmaba, no necesitaba de nada, lo tenía todo. Esto me trajo a la memoria el siguiente relato:

Cuentan la historia de una rueda a la que le faltaba un pedazo, un trozo triangular. La rueda quería estar completa, sin que le faltara nada, así que se fue a buscar algo con lo que rellenar lo que le faltaba. Pero como estaba incompleta y solo podía rodar muy despacio, reparó en las flores del camino, se entretuvo charlando con los pájaros y disfrutó de los rayos del sol. Encontró montones de piezas, pero ninguna encajaba bien, hasta que un día halló una pieza que le venía perfectamente. Entonces se puso muy contenta, pues ya estaba completa, sin que nada le faltara.

Se colocó el fragmento y empezó a rodar. Era una rueda perfecta y que podía rodar con mucha rapidez. Tan rápidamente, que no veía las flores ni charlaba con los pájaros, ni disfrutaba de los rayos del sol. Cuando se dio cuenta de lo diferente que parecía el mundo cuando rodaba tan aprisa, se detuvo, reflexionó y decidió dejar en la orilla del camino el pedazo que había encontrado y se alejó rodando lentamente.

Y es que, por alguna misteriosa razón, nos sentimos más completos cuando nos falta algo. Leer el resto de esta entrada »

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