Chiara “Luz” Badano, italiana, bella y deportista, ¡a los altares!
Jueves, 7 enero, 2010

Chiara “Luz” Badano
Benedicto XVI aprobó el pasado 19 de diciembre, la publicación del decreto que reconoce un milagro realizado por Dios gracias a la intercesión de esta muchacha Chiara “Luz” Badano. Ha sido definida como:
Bella, emprendedora, deportista. Normal.
Una joven, una cristiana, una gen.
Después la enfermedad imprevista,la agonía, la muerte.
Una rápida escalada hacia el cielo. Se encamina la causa de beatificación.
(Michele Zanzucchi – Città Nuova)
Un descubrimiento: Dios es Amor
Esperada durante once años por sus padres, Chiara nació en Sassello, en el norte de Italia, el 29 de octubre de 1971. A los nueve años encontró el Movimiento de los Focolares al participar con sus padres en Roma en el Family Fest, encuentro mundial organizado por esta realidad eclesial que tendría un impacto decisivo en los tres.
Era sumamente activa en el Movimiento Gen (Generación Nueva), de los Focolares, donde descubrió que Dios es Amor.
“Sorpresa” dolorosa
Tenía 17 años cuando un fuerte dolor en la espalda, que sintió durante un partido de tenis, provocó sospechas entre los médicos, quienes tras los primeros exámenes se dieron cuenta de que era cáncer de huesos. Con el tiempo, se repitieron las hospitalizaciones y los tratamientos se hicieron cada vez más dolorosos. Después de cada “sorpresa” dolorosa, Chiara repetía: “Por ti, Jesús, ¡si tú lo quieres, yo también lo quiero!”.
Pronto llegaría una de las pruebas más duras: Chiara perdió el uso de las piernas. Una dolorosa operación no sirvió de nada. El dolor era inmenso, y la joven deportista atraviesa un túnel oscuro. A una de sus amigas, confía: “Si tuviera que escoger entre caminar e ir al Paraíso, no tendría dudas, escogería ir al Paraíso. Ya sólo me interesa eso”.
Cuando en el verano de 1990 los médicos decidieron interrumpir los tratamientos, pues la enfermedad era imparable, el 19 de julio, la joven informa a Chiara Lubich (fundadora de los Focolares) con estas palabras: “La medicina ha depuesto las armas. Al interrumpir los tratamientos, los dolores en la espalda han aumentado, casi no puedo moverme. Me siento tan pequeña y el camino que hay que recorrer tan duro… Con frecuencia, me da la impresión de que me sofoca el dolor. Es el Esposo que sale a mi encuentro, ¿verdad? Sí yo también repito contigo: ‘si Tú lo quieres, yo también lo quiero’… ¡Contigo estoy segura de que junto a Él conquistaremos el mundo!”.
Chiara Lubich a vuelta de correo le respondió: “No tengas miedo, Chiara, de decirle ‘sí’, momento tras momento. Él te dará la fuerza, ten la certeza. Yo también rezo por ello y siempre estoy contigo. Dios te ama intensamente y quiere penetrar en la intimidad de tu alma y hacer que experimentes gotas de cielo. ‘Chiara Luz’ es el nombre que he pensado para ti. ¿Te gusta? Es la luz del Ideal que conquista el mundo. Te lo mando con todo mi afecto…”.
Chiara falleció el 7 de octubre de 1990. Había preparado todo: los cantos de su funeral, las flores, el peinado, el vestido -blanco, de bodas-… Las últimas palabras que le dirigió a su madre fueron: “¡Sé feliz, yo lo soy!”. Su padre le preguntó si quería donar las córneas de los ojos, y ella respondió con una sonrisa de aprobación.
La causa de beatificación fue abierta en 1990 y el milagro reconocido ha tenido lugar en la ciudad italiana de Trieste.
A continuación te copio algunos datos biográficos y anécdotas sacadas del post Chiara Luce Badano): Leer el resto de esta entrada »
Los jóvenes ante el hecho religioso y la cultura líquida
Viernes, 21 noviembre, 2008

D. José Ignacio en el Aula de Cultura del campus palentino
Ya sabéis que estoy últimamente dedicado a los jóvenes universitarios de Palencia. Este miércoles pasado, pude asistir a una conferencia titulada Los jóvenes ante el hecho religioso, impartida por el obispo de Palencia, D. José Ignacio Munilla, dentro de las organizadas por el Aula de Cultura del Campus. Me ha parecido tan interesante que he decidido poner esta entrada.
En la primera parte de la conferencia se dedicó a explicar como era la cultura dominante actual o postmodernidad, ilustrando sus afirmaciones con datos obtenidos por las encuestas que periódicamente realiza la Fundación Santa María para el estudio de la religiosidad juvenil española. Constató por ejemplo, cómo la fe en la existencia de Dios y en su Revelación, así como la adhesión a la Iglesia, se han resentido fuertemente en los últimos seis años. Pero, sin embargo, matizó que en las mismas encuestas se reflejan otros datos que demuestran como sigue Dios abriéndose camino en el corazón de los jóvenes, a pesar de que sea percibido como un fenómeno contracultural. Por ejemplo, me impresionó el dato de que unos 350.000 jóvenes se habían planteado alguna vez su posible vocación y de estos incluso 40.000 habían hablado con alguien (un familiar, un amigo, etc) sobre esta inquietud espiritual. Ya se ve que Dios sigue actuando en el corazón, a pesar de los pesares.
En la segunda parte de su conferencia, el obispo insistió en el reto de evangelizar desde un Cristocentrismo, que nace de saber que tenemos lo mejor, que Jesucristo es el único capaz de ofrecer al alma joven la respuesta más auténtica a sus anhelos y aspiraciones. No podemos descafeinar el mensaje para adaptarlo a la cultura líquida dominante, sino que hemos de tener la valentía necesaria para anunciarlo con toda su fuerza primigenia y con toda la autenticidad de vida de quienes están y se sienten enamorados de Cristo.
Finalmente y para concretar, don José Ignacio fue dando algunas pistas por las que habría de discurrir la tarea de evangelización con los jóvenes. Entre sus propuestas estaban: afrontar la secularización interna de la Iglesia; el esfuerzo de acompañamiento espiritual para iluminar el sentido de la existencia desde la experiencia cristiana; frente a la tendencia individualista, la experiencia de comunión en el seno de la Iglesia; frente a la llamada cultura líquida, una presentación de los valores eternos; frente a unas vivencias desequilibradas del ocio y de la sexualidad, la presentación de modelos alternativos, cercanos e ilusionantes, etc.
Después hubo un rico coloquio con preguntas de los jóvenes al obispo, en el que se percibió con claridad la preocupación de los jóvenes por los temas de la vida humana, así como la felicidad de don José Ignacio para responderles de corazón a corazón. El diálogo resultó fluido y grato para todos los que asistimos, etc.


