El Papa comenzó este lunes, 28 de julio, su periodo de descanso en Bressanone, que prolongará hasta el 11 de agosto cuando esté de nuevo de regreso a Castel Gandolgo. Y aunque ha pasado ya más de una semana, sigue presente en nuestra memoria el viaje del Papa a Australia en las Jornadas Mundiales de la Juventud, por eso te recojo esta alocución del pasado domingo, 27 julio 2008, en Castel Gandolfo, en la que el propio Benedicto XVI hace un balance del viaje. Como es breve, la pongo completa:

Queridos hermanos y hermanas:

El lunes pasado regresé de Sydney, en Australia, sede de la XXIII Jornada Mundial de la Juventud. Todavía tengo ante los ojos y en el corazón esta extraordinaria experiencia, en la que he podido encontrar el rostro joven de la Iglesia: era como un mosaico multicolor, formado por muchachos y muchachas provenientes de todos los rincones de la tierra, reunidos por la única fe en Jesucristo. Young pilgrims of the world, jóvenes peregrinos del mundo”, así les llamaba la gente con una hermosa expresión que expresa lo esencial de estas Jornadas internacionales iniciadas por Juan Pablo II. De hecho, estos encuentros constituyen las etapas de una gran peregrinación a través del planeta para manifestar cómo la fe en Cristo nos hace a todos hijos del único Padre que está en los cielos y constructores de la civilización del amor.

La característica del encuentro de Sydney ha sido la toma de conciencia del carácter central del Espíritu Santo, protagonista de la vida de la Iglesia y del cristiano.

El largo camino de preparación en las Iglesias particulares había tenido como tema la promesa hecha por Cristo a los apóstoles Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos” (Hechos 1, 8). Entre el 16, 17 y 18 de julio, en las iglesias de Sydney, los numerosos obispos presentes ejercieron su ministerio, proponiendo catequesis en varios idiomas: estas catequesis son momentos de reflexión y recogimiento indispensables para que el acontecimiento no se quede en una simple manifestación externa, sino que deje una huella profunda en las conciencias.

La vigilia nocturna, en el corazón de la ciudad, bajo la Cruz del Sur, fue una invocación conjunta del Espíritu Santo; y por último, durante la celebración eucarística del domingo pasado, administré el sacramento de la Confirmación a 24 jóvenes de varios continentes, entre ellos 14 australianos, invitando a todos los presentes a renovar las promesas bautismales.

De este modo, esta Jornada Mundial se transformó en un nuevo Pentecostés, con el que se ha relanzado la misión de los jóvenes, llamados a ser apóstoles de sus coetáneos, al igual que muchos santos y beatos, y en particular, el beato Piergiorgio Frassati, cuyas reliquias colocadas en la catedral de Sydney, fueron veneradas por una peregrinación ininterrumpida de jóvenes. Se invitó a cada muchacho y muchacha a seguir su ejemplo, a compartir la experiencia personal de Jesús, que cambia la vida de sus “amigos” con la fuerza del Espíritu Santo, el Espíritu de amor de Dios.

Quiero dar las gracias de nuevo a los obispos de Australia, en particular al arzobispo de Sydney, el cardenal Pell, por el gran trabajo de preparación y por la cordial acogida que me dispensaron, así como a los demás peregrinos. Doy las gracias a las autoridades australianas por su preciosa colaboración. Manifiesto un agradecimiento especial a todo los que desde todas las partes de del mundo han rezado por este acontecimiento, asegurando su éxito. Que la Virgen María recompense a cada uno con sus gracias más hermosas. Encomiendo también a María el período de descanso que transcurriré a partir de mañana en Bresanona, entre las montañas de Alto Adige. ¡Permanezcamos unidos en la oración”.

Cfr. Zenit.org

Cuando la pasada media noche del martes 22 julio, Benedicto XVI regresaba a Roma procedente de la ciudad australiana de Sydney, tras 21 horas de vuelo, desde el mismo aeropuerto, el Pontífice se trasladó en coche a su residencia de verano en el palacio apostólico de CastelGandolfo, que se encuentra en la denominada zona de los Castelli romani.

El Papa fue recibido en el aeropuerto por el subsecretario de la Presidencia del Gobierno italiano, Gianni Letta, y el embajador italiano ante la Santa Sede. Presentes también el gobernador civil de Roma, Carlo Mosca y numerosos prelados que acogieron con afecto y entusiasmo al Santo Padre tras el que ha sido su noveno viaje apostólico fuera de Italia.
Como es ya tradicional, cuando el Papa regresa de un viaje internacional a Roma, envía un telegrama al presidente italiano. Esta vez el texto del mensaje dirigido a Giorgio Napolitano nos sirve de síntesis para expresar lo que ha supuesto esta XIII Jornada mundial de la juventud:

Benedicto XVI habla con satisfacción de “la gran alegría por haber encontrado en Australia a jóvenes provenientes de todo el mundo, deseosos a dejarse guiar por la fuerza del Espíritu Santo, contribuyendo generosamente así en la construcción de la civilización del amor”.

La próxima salida del Papa está prevista para el lunes 28 de julio, cuando se trasladará a Bressanone para pasar un período de vacaciones estivas en los Alpes italianos, hasta el 11 de agosto.

A mitad de septiembre, Benedicto XVI realizará una peregrinación al santuario mariano de Lourdes en el 150 aniversario de las apariciones de la Virgen. El Papa antes de llegar al santuario mariano francés, pasará un día en la capital, París.

En estos enlaces encontrarás interesantes análisis sobre las ideas y alcance de la visita del Papa a Australia:

Lo que permanece oculto en el rescoldo

Miércoles, 23 julio, 2008

Al leer la parábola de la vid y los sarmientos del Evangelio de hoy, se percibe una palabra que, como el golpeteo del agua sobre la roca, se repite una y otra vez: permaneced en mi (…), si no permanece en la vid (…), si no permanecéis en mí (…), el que permanece en mí (…), al que no permanece en mí (…), si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros”... Esa palabra es la que quiere el Señor permanezca en nuestra mente y en nuestro corazón.

A cualquier observador atento no le habrá pasado inadvertida la multiplicación de los patronos de Europa en los últimos años: además de San Benito, contamos con Santa Catalina de Siena, los santos hermanos Cirilo y Metodio, Santa Teresa Benedicta de la Cruz y, hoy es la festividad de Santa Brígida de Suecia, nacida en el año 1303. Algo, sin ninguna duda, está oprimiendo el corazón de Cristo cuando pide este refuerzo de intercesión a su Iglesia en Europa. Una Europa que huye de sus raíces cristianas, que no quiere permanecer en Cristo.

En su reciente y exitoso viaje a Australia, Benedicto XVI ha denunciado algunas de las consecuencias de esta huida en el discurso a los jóvenes en el muelle “Barangaroo East Darling” (Sydney, 17 de julio) al preguntarse: ¿Cómo es posible que el seno materno, el ámbito humano más admirable y sagrado, se haya convertido en lugar de indecible violencia?”. Efectivamente, esta es la gran tragedia de nuestro tiempo y no tiene hoy día sino una voz capaz de denunciarla, la voz de la Iglesia en Benedicto XVI. “Hay también algo siniestro que brota del hecho de que la libertad y la tolerancia están frecuentemente separadas de la verdad. Esto está fomentado por la idea, hoy muy difundida, de que no hay una verdad absoluta que guíe nuestras vidas”. Benedicto XVI sabe que hay una Verdad, una Verdad absoluta, lejos de la cual el hombre se pierde y se desintegra… “no sólo el entorno natural, sino también el social -el hábitat que nos creamos nosotros mismos- tiene sus cicatrices; heridas que indican que algo no está en su sitio”. Una Europa que se desangra por las heridas que necesitan ser sanadas por Cristo: Es Él quien nos revela completamente las capacidades humanas para la virtud y el bien; Él es quien nos libera del pecado y de las tinieblas” (cfr. Encuentro con los representantes de otras religiones (Sydney, 18 de julio).

Pero la semilla de Santa Brígida no ha muerto todavía en Europa. Por eso vamos tu y yo a acudir a Santa María: El amor a nuestra Madre será soplo que encienda en lumbre viva las brasas de virtudes que están ocultas en el rescoldo de tu tibieza (San Josemaría en Camino 492)

Como ya sabréis Benedicto XVI está en Australia desde el sábado pasado. Hoy jueves empieza oficialmente el viaje WYD 2008 y como siempre intentaremos seguirle desde la distancia los que no podemos acompañarle físicamente. Ya hemos comentado algo acerca del viaje en otros dos post (JMJ08 y Desde Castelgandolfo), y en este intentaremos poner los enlaces que ofrezcan una buena información del Viaje Apostólico a Sydney (Australia) con ocasión del la XXIII Jornada Mundial de la Juventud (12-21 de julio de 2008 ):

Las web oficiales son estas: www.wydcrossmedia.org, www.wyd2008.org y www.vatican.va

Siguiendo los consejos de un amigo pondré más vídeos. Aquí va uno:

En estos enlaces encontrarás más vídeos: youtube: h2onewses, www.h2onews, Gmg 2008 webTV, aciprensa y CTV.

Un elenco de las intervenciones del Papa a continuación:


Cfr. WYD 2008 Benedicto XVI: “hasta Madrid en 2011″

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