Un cocktail fatal

Lunes, 25 agosto, 2014

soberbia-1La soberbia es un producto tóxico, en estado puro o en cocktail. Pero, en estado puro, es fácil de reconocer y se elimina con una buena dosis de humildad. En cocktail es más complicado.

El cocktail de soberbia más letal es el que la mezcla con religión. Sabe a piedad, huele a espiritualidad, tiene el color de la tolerancia… Pero es como beber nitroglicerina. Mata a quien lo bebe y a las personas de alrededor, quienes tienen por piadoso al intoxicado. Es el bebedizo de quienes rezan y lo saben todo. Jesús tuvo que vérselas con personas así: ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos! Ni entráis vosotros, ni dejáis entrar a los que quieren.

El cóktail de soberbia y ateísmo es vomitivo, pero al vomitarse el ateísmo se vomita la soberbia. Sin embargo, con piedad como excipiente, la soberbia se asimila. El intoxicado, además de perderse, pierde a quienes lo siguen pensando que los lleva a Dios. La culpa es suya, por no preguntarle a qué dios los lleva. Si hubieran preguntado, habrían visto que el religioso soberbio todo lo sabe, todo lo juzga, todo lo critica. Él es dios.

Autor: Femando Rey

Es increíble lo que puede revelar un juego amañado de Monopolio. En esta entretenida pero aleccionadora charla, el psicólogo social Paul Piff comparte su investigación sobre cómo se comporta la gente cuando se siente rica.  Afirma que: “A medida que aumentan los niveles de riqueza de una persona, sus sentimientos de compasión y empatía bajan, y sus sentimientos de derecho, del merecimiento, y su ideología de auto-interés aumenta”. Pero aunque el problema de la desigualdad es un reto complejo y difícil, también hay buenas noticias. (Filmado en TEDxMarin).

Las “circunstancias externas”… y yo

Miércoles, 12 febrero, 2014

sus ojos están con sus pensamientos 1897¡Cuántas veces, culpamos a las circunstancias externas de nuestras faltas y tristezas! «En mi casa no se puede vivir, en el trabajo me persiguen, los políticos me hacen perder los nervios, con este frío no hay quien pueda»… Es como si añorásemos una época dorada en la que todo esté a favor… Pero esa época dorada nunca llega. Entre tanto, seguimos pecando y continuamos tristes. ¡Qué culpa tenemos nosotros, pobrecitos!

Sin embargo, nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre.

Imagina lo imposible: que llegase a tu vida esa “época dorada”. Y descubrirías que, aún entonces, sigues pecando y sigues triste. Ojalá que así te dieras cuenta de que tus enemigos no estaban fuera, sino dentro, y de que has perdido mucho tiempo culpando a las circunstancias.

La gran batalla de la vida debe librarse en el corazón. A un corazón limpio y amante de Dios se le puede hacer sufrir, pero hasta en el sufrimiento encuentra gozo y mantiene la paz. Sin embargo, el egoísta no estará satisfecho ni en el mismo Cielo… ¡Ánimo, deja de quejarte, y conviértete de una vez!

Recuerdos de don Álvaro del Portillo

Miércoles, 12 febrero, 2014

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La fuente… y también el recipiente

Jueves, 6 febrero, 2014

Early+morning+in+Norway+by+Wim+LasscheCuando uno se acerca a una fuente para tomar agua, debe ir provisto de un buen cántaro. Si todo lo que lleva es un dedal, tendrá que conformarse con unas gotas, aunque la fuente mane agua abundante y limpia.

No pudo hacer allí ningún milagro… Y se extrañó de su falta de fe.

El poder de Dios es infinito, como lo es su Amor. Pero, cuando el hombre se acerca a Dios, recibe siempre según su fe. No es lo mismo comulgar atropelladamente en una misa a la que uno llega tarde, y salir corriendo cuando la misa termina, que comulgar cuando uno ha esperado de rodillas el comienzo de la misa, ha asistido fervorosamente a la celebración, y ha permanecido en acción de gracias hasta -al menos- diez minutos después de finalizada la Eucaristía. Es la misma comunión, la misma fuente, pero el cántaro es distinto, y el fruto también.

Procura evitar siempre la rutina. Acércate a Dios cada día con ansias nuevas, con fe renovada y amor ardiente. De este modo, cada minuto de oración surtirá fruto en tu vida y renovará tu alma. Aprende en esto de la Virgen, cuya fe, más que cántaro, fue un océano.

Seguimos poniendo algunas noticias acerca de la beatificación del D. Alvaro del Portillo, el próximo 27 de septiembre en Madrid. Este documental de 30 min. narra la vida de Mons. Álvaro del Portillo. Su infancia en Madrid, su encuentro con san Josemaría y su vida perseverante en la fe. Diversos testimonios trazan con sus recuerdos la personalidad de quien fue llamado por su fidelidad “Saxum”, Piedra.

Tranquilo, que no es molestia

Martes, 4 febrero, 2014

tranquilidad-21[1]Aunque se habla de la «falsa humildad» para referirse a la cobardía o apocamiento, no es la única forma falsa de virtud que encubre un pecado. Existe también una «falsa caridad» que, bajo forma de delicadeza, disimula la desidia y la reviste de consideración: «El sacerdote está muy ocupado, el pobre. No le voy a dar la lata confesándome ahora»… Me lo ha recordado el evangelio de hoy:

Tu hija se ha muerto. ¿Para qué molestar más al maestro?

Y, por no molestar, Jairo se hubiese quedado sin hija. Menos mal que le importó poco dar trabajo al Hijo de Dios.

    Lo mismo puede decirse de los sacerdotes: estamos para que nos molesten. Un sacerdote a quien nadie molesta, a quien nadie da trabajo, a quien nadie le cuenta sus penas… es un sacerdote frustrado. Los fieles tenéis la santa obligación de molestarnos, cansarnos, y a ayudarnos a entregar la vida. Y, si no lo hacéis, no os servirá de excusa el no haber querido molestar. Dios mismo quiere que nos molestéis todo lo que podáis, siempre y cuando sea para que ejerzamos nuestro ministerio. Si es para que os ayudemos a hacer la quiniela… Mejor no molestéis. Estamos confesando.

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