Cuenta Francis S. Collins, en el capítulo 11 (Los verdaderos buscadores), de su libro ¿Cómo habla Dios? la evidencia científica de la fe, un episodio curioso que le ocurrió a su llegada a Eku, un pueblecito africano. Vale la pena leerl entero:

El empobrecido pueblo de Eku yace en el delta del río Níger, cerca de la curvatura que forma la costa occidental de África. Fue allí donde tuve una lección poderosa e inesperada.

Viajé a Nigeria en el verano de 1989 para trabajar como voluntario en un pequeño hospital de misioneros y dar oportunidad a que algunos médicos de la misión asistieran a su reunión anual y recargaran sus baterías físicas y espiri­tuales. Mi colega, mi hija y yo acordamos ir juntos en esta aventura, ya que siempre habíamos sentido curiosidad por África y atesorado el deseo de contribuir en algo al mundo en desarrollo. Yo era consciente de que mis habilidades médi­cas, dependientes como son de la alta tecnología del hospi­tal norteamericano, se podrían ver disminuidas ante los retos de las desconocidas enfermedades tropicales y el poco sopor­te tecnológico. No obstante, llegué a Nigeria con la expecta­tiva de que mi presencia causaría una diferencia importante en las vidas de los muchos que yo esperaba atender. Leer el resto de esta entrada »

Aquí volvemos, un lunes más con la aportación sobre el libro “¿Cómo habla Dios?” de Francis S. Collins. Seguimos con la PARTE II de libro, que está dedicada a las grandes preguntas de la existencia humana. Dejado atrás el capítulo dedicado a las cuestiones sobre el origen del universo, comienza ahora, F. Collins, una serie de preguntas acerca de la vida en la tierra. Tras una introducción en la que plantea el “argumento del diseño” como algo no definitivo, plantea una serie de preguntas muy interesantes. La de hoy hace referencia al origen de la vida en el planeta Tierra: Leer el resto de esta entrada »

Se que algunos se quedaron esperando ayer, como solemos hacer los lunes, la aportación sobre el libro “¿Cómo habla Dios?” de Francis S. Collins. Seguimos con la PARTE II de libro, que está dedicada a las grandes preguntas de la existencia humana. Dejado atrás el capítulo dedicado a las cuestiones sobre el origen del universo, comienza ahora una serie de preguntas acerca de la vida en la tierra. Tras una introducción en la que plantea el “argumento del diseño” como algo no definitivo, empieza una serie de preguntas muy interesantes. Hoy lo dedicamos al registro fósil.

Aunque científicos tanto aficionados como profesionales han descubierto fósiles durante siglos, estos descubrimientos han llegado a una fase especialmente intensa en los últimos veinte años. Muchos de los huecos previos en el entendimiento de la historia de la vida en la Tierra ahora están siendo llenados con el descubrimiento de especies extintas. Más aún, su edad está siendo estimada con base en los mismos procesos de descomposición radiactiva que ayudaron a determinar la edad de la Tierra. Leer el resto de esta entrada »

Un lunes más, continuamos con el comentario del libro “¿Cómo habla Dios?” de Francis S. Collins. Comenzamos ahora la PARTE II de libro, que está dedicada a las grandes preguntas de la existencia humana. Esta vez le toca la mecánica cuántica y al principio de incertidumbre de Heisemberg. Veamos:
Isaac Newton era un creyente que escribió más sobre interpretación bíblica que sobre matemáticas y física, pero no todos los que lo siguieron compartieron la misma fe. Al principio del siglo XIX, el marqués de Laplace, un distinguido matemático y físico francés, expuso el punto de vista de que la naturaleza está gobernada por un conjunto preciso de leyes físicas, algunas descubiertas y otras todavía no; por lo tanto, la naturaleza es incapaz de evitar adherirse a esas leyes. Desde el punto de vista de Laplace, ese requerimiento se extendería a las partículas más diminutas, las partes más lejanas del universo y también a los seres humanos y sus procesos de pensamiento.
Laplace postuló que una vez que la configuración inicial del universo estuvo establecida, todos los demás hechos futuros, incluyendo los que involucraran las experiencias humanas del pasado, presente y futuro, estaban irreversiblemente especificados. Esto representaba una forma extrema de determinismo científico, que obviamente no dejaba lugar para Dios (excepto en el inicio) o el concepto del libre albedrío. Ocasionó un verdadero revuelo en las comunidades científicas y teológicas. Es muy famosa la respuesta de Laplace a Napoleón cuando éste le preguntó sobre Dios: “No necesito esa hipótesis”. Leer el resto de esta entrada »

El principio antrópico

Lunes, 30 abril, 2012

Un lunes más, continuamos con el comentario del libro “¿Cómo habla Dios?” de Francis S. Collins. Comenzamos ahora la PARTE II de libro, que está dedicada a las grandes preguntas de la existencia humana. Una vez visto el origen del universo y de nuestro sistema solar, Collins se dedica al estudio de las tres fascinantes coincidencias aparentes sobre el mundo natural y que han intrigado tanto a científicos, filósofos y teólogos. Primero considera las tres observaciones y después analiza las posibles respuestas a estas observaciones: Leer el resto de esta entrada »

Como venimos haciendo los lunes, continuamos con el comentario del libro “¿Cómo habla Dios?” de Francis S. Collins. Comenzamos ahora la PARTE II de libro, que está dedicada a las grandes preguntas de la existencia humana. Al comienzo nos cuenta su discurrir científico acerca de las diversas teorías sobre el universo, la relatividad y la cuántica. Después empieza un estudio de algunos grandes temas, como el Big Bang, el principio antropomórfico, etc… En esta primera entrada veremos los interrogantes que nos plantea en origen de universo:

El Big Bang

A principio del siglo XX, la mayoría de los científicos asumió que el universo no tenía principio ni fin. Esto creaba ciertas paradojas, por ejemplo, cómo lograba el universo permanecer estable sin derrumbarse en sí mismo debido a la fuerza de la gravedad, pero las alternativas no parecían muy atractivas. Cuando Einstein desarrolló la teoría de la relatividad general en 1916, incluyó una “constante” para bloquear la implosión gravitacional y retener la idea de un universo en estado estable. Se dice que luego llamó a esta constante “el error más grande de mi vida”.

Otras formulaciones teóricas proponían la alternativa de un universo que hubiera comenzado en un momento en particular, y luego se expandiera al estado presente, pero se dejaba a las mediciones experimentales confirmar esto antes de que los físicos pudieran considerar esa hipótesis seriamente. Estos datos fueron inicialmente proporcionados por Edwin Hubble en 1929, en un famoso conjunto de experimentos en los que observaba la velocidad a la que galaxias vecinas se alejan de la nuestra. Leer el resto de esta entrada »

Retomamos el comentario del libro “¿Cómo habla Dios?” de Francis S. Collins. Terminamos el capítulo 2, La guerra de las concepciones del mundo, en que ha ido planteando algunas de las dudas y cuestiones que frecuentemente les hacen o se hacen los creyentes. Esta vez se trata del interesante tema de los milagros:

Consideremos una objeción a la fe que es particularmente cortante para un científico, ¿cómo se pueden conciliar los milagros con una concepción científica del mundo? En el habla moderna, hemos abaratado la palabra “milagro”. Hablamos de “medicinas milagrosas”, “dietas milagrosas”, “milagro sobre hielo”, incluso “limpiadores milagrosos”. Pero claro que ése no era el sentido original de la palabra. Con más precisión, un milagro es un hecho que ocurre sin que las leyes de la naturaleza lo puedan explicar y por lo tanto se considera de origen sobrenatural. Leer el resto de esta entrada »

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