Voy a ir poniendo aquí una serie de discursos interesantes dedicados especialmente al dialogo Razón y Fe, de cara al Año de la Fe que comienza el mes que viene:

Discurso del Cardenal Dr. Joseph Ratzinger, con motivo de su investidura como doctor honoris causa, por la Universidad de Navarra, el 31 de enero de 1998

Quisiera expresar ante todo a Vuestra Excelencia, muy estimado y querido Señor Gran Canciller, y a la ilustre Facultad de Teología, mi profunda y sentida gratitud por el gran honor que se me confiere con esta investidura como Doctor honoris causa. De modo particular, quiero manifestarle a Usted, muy estimado colega Profesor Rodríguez, mi agradecimiento por la atenta y delicada valoración que ha hecho de mi trabajo teológico, en la que ha ido más allá de mis méritos.

            Usted, Profesor Rodríguez, con el descubrimiento y la edición crítica del manuscrito original del “Catecismo Romano”, ha prestado a la teología un servicio que trasciende unas concretas circunstancias históricas, y que ha revestido también gran importancia para mis trabajos durante la preparación del “Catecismo de la Iglesia Católica”. Forma Usted parte de una Facultad que, en el tiempo relativamente breve de su existencia, ha conseguido ocupar un puesto relevante en el diálogo teológico mundial. Significa, por tanto, para mí un honor y una alegría grandes ser recibido a través de este Doctorado en el Claustro de esta Facultad, con la que estoy unido desde hace ya bastantes años con lazos de amistad personal y de diálogo científico.

            Ante un acontecimiento como el de hoy, surge inevitablemente una pregunta: ¿qué es propiamente un doctor en teología? Y, en mi caso, además, una pregunta muy personal: ¿tengo yo derecho a considerarme como tal? ¿Respondo yo al criterio que con esta dignidad se significa? Quizá pudiera plantearse, en este sentido, para muchos una objeción seria respecto de mi persona: ¿el cargo de Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe —al que hoy gusta caracterizar de nuevo (y con esto también criticarle) con el título de “Inquisidor”— no estará quizás en cierta contradicción con la esencia de la ciencia y, por tanto, también con la naturaleza de la teología? ¿No se excluirán quizás ciencia y autoridad externa? ¿Podría acaso la ciencia reconocer otra autoridad que no fuese la de sus propios conocimientos, es decir, la de sus argumentaciones? ¿No es contradictorio en sí mismo un Magisterio que quiera imponer límites en materia científica al pensamiento? Leer el resto de esta entrada »

BioLogos (ciencia y fe en armonía)

Martes, 28 agosto, 2012

Cuenta Francis S. Collins, en su libro ¿Cómo habla Dios? la evidencia científica de la fe, un episodio curioso que le ocurrió en su fiesta de graduación (no es literal):

Cuando me gradué en el instituto, un ferviente ministro presbiteriano, orador en la ceremonia, increpaba a los inquietos adolescentes a considerar como responderíamos a las tres grandes preguntas de la vida:
(1) ¿cual será la obra de tu vida?,
(2) ¿qué papel tendrá el amor en tu vida?
(3) ¿qué harás respecto a la fe?
La franqueza de su presentación nos tomó a todos por sorpresa. Siendo sincero he de reconocer que mis respuesta fueron: 1) la química; 2) tanto como sea posible; y 3) no acercarme. Salí de la ceremonia ligeramente incómodo.

Doce años mas tarde me encontré profundamente sumergido en encontrar respuesta a las preguntas 1 y 3.
Tras un largo camino a través de la química, la biología, la física y la medicina, estaba buscando ese estimulante campo del empeño humano, uno que pudiera combinar mi amor por la ciencia y las matemáticas con el deseo de ayudar a los demás, en la disciplina genética.
Al mismo tiempo, había llegado a la conclusión de que la fe en Dios ofrecía muchas mas respuestas que el ateísmo. Era vagamente consciente de que algunos de los que me rodeaban pensaban que unir esas dos búsquedas resultaba contradictorio y que yo iba camino a un abismo, pero a mí me parecía difícil imaginar que hubiera un verdadero conflicto entre la verdad científica y la espiritual. Leer el resto de esta entrada »

Aquí va otra entrada entorno aspectos fe y razón en relación al Año de la fe. Esta vez la pregunta es ¿Existe realmente Dios?

Una constante en la historia de los pueblos

El pensamiento de Dios ronda la mente del hombre desde tiempo inmemorial. Aparece con terca insistencia en todos los lugares y todos los tiempos, hasta en las civilizaciones más arcaicas y aisladas de las que se ha tenido conocimiento. No hay ningún pueblo ni período de la humanidad sin religión. Es algo que ha acompañado al hombre desde siempre, como la sombra sigue al cuerpo.

La existencia de Dios ha sido siempre una de las grandes cuestiones humanas, pues se presenta ante el hombre con un carácter radicalmente comprometedor. El hombre buscarespuesta a los grandes enigmas de la condición humana, que ayer como hoy se presentan ineludiblemente en lo más profundo de su corazón: el sentido y el fin de nuestra vida, el bien y el mal, el origen y el fin del dolor, el camino para conseguir la verdadera felicidad, la muerte, el juicio, la retribución después de la muerte. Todo apunta hacia el misterio que envuelve nuestra existencia, de donde procedemos y hacia el que nos dirigimos, hacia aquella misteriosa fuerza que está presente en el curso de todos los acontecimientos humanos, y que impregna la vida de un íntimo sentido religioso. Leer el resto de esta entrada »

La revolucionaria idea de Darwin

Lunes, 28 mayo, 2012

Hoy es lunes, así que volvemos con una nueva aportación sobre el libro “¿Cómo habla Dios?” de Francis S. Collins. Seguimos con la PARTE II de libro, que está dedicada a las grandes preguntas de la existencia humana. Dentro de la serie de preguntas acerca de la vida en la tierra, se plantea también la relevancia de la idea sobre la evolución de las especies de Darwin:

Nacido en 1809, Charles Darwin estudió inicialmente para convertirse en clérigo de la iglesia de Inglaterra, pero desarrolló un profundo interés por el naturalismo. Si bien el joven Darwin se vió inicialmente impresionado por el argumento del reloj de Paley, y vio el diseño en la naturaleza como prueba de una fuente divina, sus puntos de vista empezaron a cambiar cuando viajó en el HMS Beagle de 1831 a 1836. Visitó Sudamerica y las islas Galápagos, en donde examinó los restos fosilizados de antiguos organismos y observó la diversidad de formas de vida en ambientes aislados. Leer el resto de esta entrada »

Aquí volvemos, un lunes más con la aportación sobre el libro “¿Cómo habla Dios?” de Francis S. Collins. Seguimos con la PARTE II de libro, que está dedicada a las grandes preguntas de la existencia humana. Dejado atrás el capítulo dedicado a las cuestiones sobre el origen del universo, comienza ahora, F. Collins, una serie de preguntas acerca de la vida en la tierra. Tras una introducción en la que plantea el “argumento del diseño” como algo no definitivo, plantea una serie de preguntas muy interesantes. La de hoy hace referencia al origen de la vida en el planeta Tierra: Leer el resto de esta entrada »

Se que algunos se quedaron esperando ayer, como solemos hacer los lunes, la aportación sobre el libro “¿Cómo habla Dios?” de Francis S. Collins. Seguimos con la PARTE II de libro, que está dedicada a las grandes preguntas de la existencia humana. Dejado atrás el capítulo dedicado a las cuestiones sobre el origen del universo, comienza ahora una serie de preguntas acerca de la vida en la tierra. Tras una introducción en la que plantea el “argumento del diseño” como algo no definitivo, empieza una serie de preguntas muy interesantes. Hoy lo dedicamos al registro fósil.

Aunque científicos tanto aficionados como profesionales han descubierto fósiles durante siglos, estos descubrimientos han llegado a una fase especialmente intensa en los últimos veinte años. Muchos de los huecos previos en el entendimiento de la historia de la vida en la Tierra ahora están siendo llenados con el descubrimiento de especies extintas. Más aún, su edad está siendo estimada con base en los mismos procesos de descomposición radiactiva que ayudaron a determinar la edad de la Tierra. Leer el resto de esta entrada »

Un lunes más, continuamos con el comentario del libro “¿Cómo habla Dios?” de Francis S. Collins. Comenzamos ahora la PARTE II de libro, que está dedicada a las grandes preguntas de la existencia humana. Esta vez le toca la mecánica cuántica y al principio de incertidumbre de Heisemberg. Veamos:
Isaac Newton era un creyente que escribió más sobre interpretación bíblica que sobre matemáticas y física, pero no todos los que lo siguieron compartieron la misma fe. Al principio del siglo XIX, el marqués de Laplace, un distinguido matemático y físico francés, expuso el punto de vista de que la naturaleza está gobernada por un conjunto preciso de leyes físicas, algunas descubiertas y otras todavía no; por lo tanto, la naturaleza es incapaz de evitar adherirse a esas leyes. Desde el punto de vista de Laplace, ese requerimiento se extendería a las partículas más diminutas, las partes más lejanas del universo y también a los seres humanos y sus procesos de pensamiento.
Laplace postuló que una vez que la configuración inicial del universo estuvo establecida, todos los demás hechos futuros, incluyendo los que involucraran las experiencias humanas del pasado, presente y futuro, estaban irreversiblemente especificados. Esto representaba una forma extrema de determinismo científico, que obviamente no dejaba lugar para Dios (excepto en el inicio) o el concepto del libre albedrío. Ocasionó un verdadero revuelo en las comunidades científicas y teológicas. Es muy famosa la respuesta de Laplace a Napoleón cuando éste le preguntó sobre Dios: “No necesito esa hipótesis”. Leer el resto de esta entrada »

El principio antrópico

Lunes, 30 abril, 2012

Un lunes más, continuamos con el comentario del libro “¿Cómo habla Dios?” de Francis S. Collins. Comenzamos ahora la PARTE II de libro, que está dedicada a las grandes preguntas de la existencia humana. Una vez visto el origen del universo y de nuestro sistema solar, Collins se dedica al estudio de las tres fascinantes coincidencias aparentes sobre el mundo natural y que han intrigado tanto a científicos, filósofos y teólogos. Primero considera las tres observaciones y después analiza las posibles respuestas a estas observaciones: Leer el resto de esta entrada »

Como venimos haciendo los lunes, continuamos con el comentario del libro “¿Cómo habla Dios?” de Francis S. Collins. Comenzamos ahora la PARTE II de libro, que está dedicada a las grandes preguntas de la existencia humana. Al comienzo nos cuenta su discurrir científico acerca de las diversas teorías sobre el universo, la relatividad y la cuántica. Después empieza un estudio de algunos grandes temas, como el Big Bang, el principio antropomórfico, etc… En esta primera entrada veremos los interrogantes que nos plantea en origen de universo:

El Big Bang

A principio del siglo XX, la mayoría de los científicos asumió que el universo no tenía principio ni fin. Esto creaba ciertas paradojas, por ejemplo, cómo lograba el universo permanecer estable sin derrumbarse en sí mismo debido a la fuerza de la gravedad, pero las alternativas no parecían muy atractivas. Cuando Einstein desarrolló la teoría de la relatividad general en 1916, incluyó una “constante” para bloquear la implosión gravitacional y retener la idea de un universo en estado estable. Se dice que luego llamó a esta constante “el error más grande de mi vida”.

Otras formulaciones teóricas proponían la alternativa de un universo que hubiera comenzado en un momento en particular, y luego se expandiera al estado presente, pero se dejaba a las mediciones experimentales confirmar esto antes de que los físicos pudieran considerar esa hipótesis seriamente. Estos datos fueron inicialmente proporcionados por Edwin Hubble en 1929, en un famoso conjunto de experimentos en los que observaba la velocidad a la que galaxias vecinas se alejan de la nuestra. Leer el resto de esta entrada »

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