Silencio, ya se está acercando el momento

Martes, 24 diciembre, 2013

silencioSilencio, ya se está acercando el momento Es hora de empezar a callar. Poco a poco empezaremos a reunirnos en torno al Belén, y a disponer nuestros ojos de niño para contemplar las maravillas de Dios. Todo eso que nos ha tenido tan ocupados estos días, todas esas preocupaciones y proyectos…, también los disgustos, importan ahora poco, muy poco. Son momentos de silencio, de oración, de contemplación… No lo desaproveches, no te lo pierdas.

En Belén es todo tan sencillo, tan silencioso, tan inexplicablemente “corriente”, que cualquiera diría que se parece a tu vida y a la mía… ¡Tu vida o la mía, sí! Dios ha elegido el camino de lo ordinario, la vereda rústica, la ruta del servicio para entrar en la Historia de los hombres… A lo largo de estos días de adviento, tú y yo hemos intentado hacer nuestro Belén interior. Y ya está llegando el momento del gran milagro, sí: esa noche que está llegando, tu vida y la mía serán Belén.

Y dará comienzo un gran día, el día en que volvemos a nacer. Tu vida y la mía serán besadas por Dios en la Virgen, y como recién nacidos, acurrucados en su seno recibiremos al Espíritu Santo. Jesús nacerá en nosotros. Y entonces, en ese silencio sencillo se harán nuevas todas las cosas, porque comenzará tu vida nueva de hijo de Dios.

“La trata de personas es un crimen contra la humanidad. Aunemos fuerzas para liberar a las víctimas y parar este crimen cada vez más agresivo, que amenaza, a personas, cimientos de la sociedad, seguridad y justicia internacionales, economía, familia y vida social”. Dijo el Papa a los nuevos embajadores de Argelia, Islandia, Dinamarca, Lesotho, Palestina, Sierra Leona, Cabo Verde, Burundi, Malta, Suecia, Pakistán, Zambia, Noruega, Kuwait, Burkina Faso, Uganda y Jordania. Pidió una estrategia coordinada y eficaz, tutela y asistencia a las víctimas de este crimen a menudo ligado al comercio de drogas, armas, mafia

Pesado, pedigüeño, y atrevido

Sábado, 21 diciembre, 2013

montes verdeandoPesado, pedigüeño, y atrevido. Sin lugar a dudas son tres condiciones estupendas para llamar la atención. De aquel que las reúne decimos que le gusta “dar la nota”. Hay un simpático personaje bíblico que reúne estas cualidades: Eliseo. Fíjate con atención:

Cuando Elías le pide que le deje solo, Eliseo, un pesado “de libro”, se niega en redondo: “¡Vive Dios! Por tu vida, no te dejaré”.
Luego, puestos a pedir, no se le ocurre pedirle la cartera a su maestro (¡Pobre botín, la cartera de Elías!): le pide su espíritu... ¡Ríase usted de los niños esos que andan por ahí pidiendo la luna! Lo más grave del asunto es que, al final, lo consigue.
Y, por si todo esto fuera poco, a la hora de dirigirse a Dios, se olvida de todas las formalidades y le increpa con una impertinencia insultante: “¿Dónde está el Dios de Elías? ¿Dónde?”.
Al leer, acto seguido, que Dios acude obediente a esa llamada, no he tenido más remedio que creer que a Dios le gustan los niños. Y es que sólo un niño puede actuar así y conseguir lo que quiere. Después, he decidido no quedarme atrás, y ser, yo también, con mi Dios, muy pesado, muy pedigüeño, y muy atrevido… muy niño. Leer el resto de esta entrada »

hojas de otoñoQuizás ya lo conozcas, de uno de los comentarios al blog. Aquí va este recordatorio para los momentos difíciles:

… Dicen que una vez un hombre era perseguido por varios malhechores que querían atracarlo. El hombre entró en una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores a la que él se encontraba.
Con tal desesperación elevó una plegaria al Creador: “Dios Todopoderoso, haz que tus ángeles bajen y tapen la entrada, para que no entren a matarme”.
En ese momento escuchó a los hombres acercarse a la cueva en la que él se encontraba, y vio que apareció una arañita. La arañita empezó a tejer una telaraña en la entrada. El hombre volvió a elevar otra plegaria, esta vez más angustiado: “Señor te pedí ángeles, no una araña.”
Y continuó: “Señor por favor, con tu mano poderosa coloca un muro fuerte en la entrada para que los hombres no puedan entrar a matarme”.
Abrió los ojos esperando ver el muro tapando la entrada, y observó a la arañita tejiendo la telaraña.
Estaban ya los malhechores entrando en la cueva anterior y el hombre se quedó esperando su muerte. Cuando los malhechores estuvieron frente a la cueva, ya la arañita había tapado toda la entrada.
Entonces se escuchó esta conversación:
– Entremos en esta cueva.
No. No hace falta.
¡Mira, hay una telaraña! Es imposible que haya podido entrar en esta cueva sin romperla. Sigamos buscando en las otras.

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El sueño de María

Jueves, 19 diciembre, 2013

inviernoQuizás lo conozcas, pero no viene mal recordarlo en estas fechas:

José, anoche tuve un sueño muy extraño, como una pesadilla. La verdad es que no lo entiendo. Se trataba de una fiesta de cumpleaños de nuestro Hijo.

La familia se había estado preparando por semanas decorando su casa. Se apresuraban de tienda en tienda comprando toda clase de regalos. Parece que toda la ciudad estaba en en lo mismo porque todas las tiendas estaban abarrotadas. Pero algo me extrañó mucho: ninguno de los regalos era para nuestro Hijo.

Envolvieron los regalos en papeles lindísimos y les pusieron cintas y lazos muy bellos. Entonces los pusieron bajo un árbol. Si, un árbol, José, ahí mismo dentro de su casa. También decoraron el árbol; las ramas estaban llenas de bolas de colores y ornamentos brillantes. Había una figura en el tope del árbol. Parecía un angelito. Estaba precioso.

Por fin, el día del cumpleaños de nuestro Hijo llegó. Todos reían y parecían estar muy felices con los regalos que daban y recibían. Pero fíjate José, no le dieron nada a nuestro Hijo. Yo creo que ni siquiera lo conocían. En ningún momento mencionaron su nombre. ¿No te parece raro, José, que la gente pase tanto trabajo para celebrar el cumpleaños de alguien que ni siquiera conocen? Me parecía que Jesús se habría sentido como un intruso si hubiera asistido a su propia fiesta de cumpleaños.

Todo estaba precioso, José y todo el mundo estaba tan feliz, pero todo se quedó en las apariencias, en el gusto de los regalos. Me daban ganas de llorar que esa familia no conocía a Jesús. ¡Qué tristeza tan grande para Jesús – no ser invitado a Su propia fiesta!

Estoy tan contenta de que todo era un sueño, José. ¡Qué terrible si ese sueño fuera realidad!

 

Me ha parecido muy relevante este vídeo del mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de la Paz. En el texto presentado en el Vaticano, Francisco dice que la concordia pone las bases para la paz, y que la codicia y el egoísmo la socavan y provocan guerras en el campo económico. La novedad del documento está en la crítica al crimen organizado. También insiste en un principio básico: la fraternidad en la economía. Abrá que leer el mensaje despacio.

En 9 meses las palabras del Papa Francisco han inspirado a miles de personas. Su primera frase provocó un silencio revolucionario en la plaza de San Pedro.

cielo estrellado

«Mirad» a mirar es a lo que nos invita hoy el Señor en el evangelio: observad la realidad y ved cómo uno a uno se están cumpliendo las señales que había profetizado Isaías. Los ciegos ven, los cojos andan y los leprosos son curados. Examinad los hechos: ellos dan respuesta a la pregunta. ¡Qué bonito! Todo un Dios, que en vez de hacer imponer su propia voluntad, prefiere invitarnos a mirar, a examinar con atención los acontecimientos. A Contemplar cuanto ocurre a mi alrededor. Leer el resto de esta entrada »

“Me ha dicho todo lo que he hecho”

Viernes, 13 diciembre, 2013

autumn-in-central-parkNo dejéis nunca la oración mental… Cuando un alma empieza a pensar que no sabe hacer oración… que el Señor no le dice nada, que no le oye, y se le ocurre: pues para estar así, lo dejo todo, y me quedo con las oraciones vocales, tiene una mala tentación. ¡No, hijos míos! Hay que perseverar en la meditación (San Josemaría).

La oración debe ser hecha con total sinceridad. Ahí la persona se encuentra con su Dios y en ese encuentro debe esforzarse por quitar toda doblez para presentarse tal y como es, con su limitaciones, dependiente de Dios. Sin sinceridad no hay oración posible. Esto nos lo enseña el encuentro con la samaritana: porque es en espíritu y en verdad, Cristo desvela toda la vida de esa mujer, y ahí se basa su conversión: me ha dicho todo lo que he hecho (Jn 4, 39): la sinceridad es sobre todo escuchar a Dios. La oración es una búsqueda de Dios: si conocieras el don de Dios (Jn 4, 10). “El hombre es, después de los ángeles, capaz de reconocer:«¡qué glorioso es el Nombre del Señor por toda la tierra!» (Sal 8, 2)” (Catecismo, 2566). Sin embargo, “la maravilla de la oración se revela precisamente allí, junto al pozo donde vamos a buscar nuestra agua, allí Cristo va al encuentro de todo ser humano, es él el primero en buscarnos y el que nos pide de beber. Jesús tiene sed, su petición llega desde las profundidades de Dios que nos desea. La oración, sepámoslo o no, es el encuentro de la sed de Dios y de la sed del hombre. Dios tiene sed de que el hombre tenga sed de El” (Catecismo, 2560). Leer el resto de esta entrada »

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