Imagínate a un grupo de personas intentado cada una mover su automóvil a base de empujones. Haciendo un esfuerzo terrible con el que apenas consiguen desplazar el vehículo unos metros, y, además en cuanto dejan de empujar, el automóvil se para. Bastará un día entero empujando para que abandonen tan propósito, pues tanto sus fuerzas como su paciencia llegarán al límite: “Lo he intentado pero no he podido”… “Es muy difícil, yo diría que imposible”… “¡Nada, que no ha habido manera!”.

Así me imagino que van las personas que intentan llevar su Cruz, la de cada día, “a base de empujar con fuerza, a pulso”, sin rezar, sin sacramentos, sin vida interior… Quieren ser generosos sin rezar, quieren vencer rencores y perdonar sin implorar la ayuda divina, quieren vivir conforme a su conciencia sin leer el evangelio ni formarse… Y claro, así no hay manera:  “Lo he intentado pero no he podido”… “Es muy difícil, yo diría que imposible”… “¡Nada, que no ha habido manera!”. Leer el resto de esta entrada »

Comodidad

Viernes, 24 junio, 2011

En cierta ocasión un piadoso monje, viendo lo mal que estaba el mundo, empezó a clamar a Cielo, preguntándose: “¿Cuál es la clave, Señor, para que el mundo viva en armonía?”
Para su sorpresa, los cielos se abrieron y se escuchó una poderosa voz que daba respuesta a su pregunta diciendo:
– “Comodidad”
El monje sorprendido por la respuesta y extrañado de que pudiera decir aquello Dios, volvió a preguntar:
– “¿Comodidad Señor? ¿Qué quieres decir con eso?”
Dios le respondió:
“Ya te lo he dicho: como di, dad. Del mismo modo que yo me di a vostros, haced vostros con los demás”.

El corazón es la fuente del obrar. Si el corazón es bueno, el obrar que nace de él será bueno; y viceversa. Y ¿cómo cambiar cuando el corazón está enfermo? Lo único que puede vivificar, transformar y cambiar el corazón es el amor. Aprender a amar fijándonos en el Maestro es lo que Jesús nos mandó (Jn 15,12). Solo entonces el hombre que no puede vivir sin amor, que permanece para sí mismo como algo incomprensible, que su vida queda privada de sentido sin él, solo cuando se encuentra con el amor y lo experimenta personalmente, participando en él vitalmente, solo entonces empieza a solucionar los problemas del mundo.

El que alimentes

Lunes, 30 agosto, 2010

Se trata de uno de esos bonitos relatos que andan por la red referente al bien y al mal que hay en todos nosotros, el relato parece que es anónimo.

Un abuelo estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida. Él les dijo:
– ¡Una gran pelea está ocurriendo dentro de mí!… ¡Es entre dos lobos! Uno de los lobos es maldad, temor, ira, envidia, dolor, rencor avaricia, arrogancia, culpa, resentimiento, inferioridad, mentiras, orgullo,egolatría, competencia, superioridad.

- ¿Y el otro? – preguntó, un poco temeroso, uno de los nietos

- El otro es Bondad, Alegría, Paz, Amor, Esperanza, Serenidad, Humildad, Dulzura, Generosidad, Benevolencia, Amistad, Empatía, Verdad, Compasión y Fe. Y añadió el abuelo tas un breve silencio: -Esta misma pelea está ocurriendo dentro de vosotros y dentro de todos las personas.
Y uno de los niños le preguntó impaciente a su abuelo: - ¿Y cuál de los lobos crees que ganará?”
El abuelo respondió, simplemente… – EL QUE ALIMENTES

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