Seguimos con la familia. El proyecto antiguo, orgánico e intemporal del hombre y la mujer ha sido venerado a través de todas las culturas, a lo largo de la historia humana. Hay una singular sabiduría y belleza de esta complementariedad que “se ajusta” al universo. La familia, fundada en el matrimonio, es nuestra primera escuela en lo que significa ser humano, cómo amar, buscar la comunión y ser un regalo para otra persona: el hombre para la mujer y la mujer para el hombre. Esta relación entre hombre y mujer — lo que incluye su unión sexual y sus frutos — es la auténtica “gramática” de la sociedad.

Algunas noticias de la Iglesia esta semana

Domingo, 23 noviembre, 2014

Aquí os dejo con este resumen que me envía un amigo:

PRIMERA PLANA

EL PAPA FRANCISCO

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Un anuncio de Navidad

Martes, 18 noviembre, 2014

Bueno, ya empezamos a felicitarnos la Navidad. Aquí va este bonito anunció, inspirado en un hecho histórico acontecido en la Navidad de 1914, hace 100 años, durante la primera guerra mundial:

Humanum

Viernes, 14 noviembre, 2014

Me ha sorprendido gratamente este evento internacional Humanum, que tendrá lugar los días 17-19 de noviembre. Como ellos mismo dicen se trata de un coloquio internacional sobre la belleza de la relación entre el hombre y la mujer, para apoyar y revigorizar el matrimonio y la vida familiar para el florecimiento de la sociedad humana.

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Videos que dejan una sonrisa

Jueves, 13 noviembre, 2014

Ya llegué de viaje, casi 9 días fuera del blog. Aquí os dejo con este vídeo. Buena publicidad, esta vez de la Lotería de Navidad:

Video #domund2014 “La mejor jugada”, de #JoséCabanach y #JavierAlonso , producido por #OMP , y en el que se relata la vida de Manoel -un joven de una favela de Rio De Janeiro – que se resiste a ser reclutado por los “halcones” durante el Mundial de Fútbol 2014… Una luz en la oscuridad

91Quizás pueda ayudarnos a responder a esta pregunta de la ética cotidiana, el siguiente relato que Kimberly Hhan relata en el libro Roma dulce hogar, nuestro camino al catolicismo. El texto es un poco largo, pero al tratarse de un relato me pareció interesante dejarlo así

Kimberly:

  En nuestro primer año en el seminario, Scott comenzó su programa estudiando cuestiones teológicas fundamentales con profesores que llevaban enseñando teología entre diez y cuarenta años. Mientras tanto, yo era secretaria de un programa creado para proporcionar bolsas de estudios en Harvard, y trabajaba con personas de cualquier religión menos la cristiana, muchas de las cuales nunca habían oído el Evangelio ni leído la Biblia. Me ponían a prueba diariamente, cuestionándome hasta que Dios existiera. El contraste era muy fuerte.

  Después de un año en esas condiciones, Scott y yo decidimos ocupar los dos un mismo carril y crecer juntos. De modo que, con el apoyo de Scott y la ayuda de mi familia, comencé los estudios del Master mientras Scott cursaba segundo año. Estudiar teología juntos fue una experiencia enriquecedora y muy fecunda.

  Uno de los primeros temas que afronté en un curso de ética cristiana fue el de la anticoncepción. No había considerado que fuera un tema digno de estudio hasta que empecé a implicarme en el movimiento pro-vida. Como protestante, no conocía a nadie que no practicara el control de la natalidad. Había sido orientada e inducida a practicarlo como parte de un comportamiento cristiano razonable y responsable. En los cursos de orientación prematrimonial no nos preguntaban si íbamos a utilizarlo o no, sino qué método pensábamos emplear.

  El primer grupo al que le tocó estudiar la contracepción se reunió brevemente el primer día en el fondo del aula. Un auto-nombrado líder nos dijo:

  –No tenemos que considerar la posición católica, porque sólo hay dos razones por las que los católicos se oponen a la anticoncepción: la primera es que el Papa no está casado, así que no tiene que vivir con las consecuencias. Y la segunda es que quieren llenar el mundo de católicos.

  –¿Son ésas las dos razones que da la Iglesia católica? –interrumpí–. No lo creo.

  –Entonces, ¿por qué no lo estudias?

  –Lo haré.

  Y lo hice. Leer el resto de esta entrada »

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