Cómo reducir el número de abortos

Jueves, 7 noviembre, 2013

feto_30_semanasEs muy común entre los abortistas la creencia de que la gratuidad de la contracepción disminuiría el numero de abortos. En el informe presentado por Richard Doerflinger, director asociado de la secretaría de actividades pro-vida de la Conferencia Episcopal de EE.UU., se demuestra con claridad que no es así. La noticia esta sacada de un articulo del Washington Post.

Richard Doerflinger comienza su informe recordando el tiempo en que Obama, recién llegado a la Casa Blanca, hablaba con tono conciliador sobre la necesidad de encontrar un terreno común entre los partidarios y los críticos del aborto. Pero las promesas de búsqueda de consenso saltaron por los aires cuando los pro-choice, en sintonía con la Casa Blanca, dejaron de hablar sobre el objetivo de “reducir el número de abortos” para centrarse en el de “reducir la necesidad del aborto”; o sea, reducir los embarazos no deseados a través de la contracepción y la píldora del día siguiente.

Doerflinger recuerda que el nivel de fracaso de la anticoncepción para prevenir abortos es alto. Cita un metaanálisis realizado por partidarios de la contracepción de urgencia en el que se ve que ninguno de los 23 estudios contemplados pudo mostrar una reducción del número de embarazos no deseados. A pesar de todo, los pro-choice siguen confiando en que la anticoncepción hará menos “necesario” el aborto. Pero si de verdad aspiran a que sea un fenómeno excepcional y reducido, no les queda más remedio que cambiar de estrategia: son los abortos, y no los embarazos, lo que se ha de reducir: este es el error conceptual que han de corregir los pro-choice. Leer el resto de esta entrada »

Historia de un nuevo Jonás

Miércoles, 16 octubre, 2013

sabrina-paluzziEl embarazo iba bien. Sabrina (en la foto de la izquierda) y Carlos se preparaban para acoger en el hogar al tercer hijo, después de que Dios les hubiera dado dos niñas, Priscila (5 años) y Viviana (2 años).        Priscila tenía una especial ilusión por conocer el sexo del nuevo hijo. ¿Será niño? ¿Será niña? Pensaba que ya con sus 5 años podía colaborar con sus padres a la hora de escoger qué nombre dar a su hermanito para el día del bautismo.        El 8 de mayo de 2003 Sabrina, Carlos y Priscila fueron al hospital para una ecografía que sería, así pensaban todos, de rutina. El embarazo había cumplido 21 semanas y siempre se esperan los resultados con algo de ansiedad y de aprensión.        La doctora estaba confundida, miraba y miraba. Algo no marchaba bien. ¿Qué ocurría? El cuerpo parecía normal, pero los riñones y la vejiga estaban muy hinchados. Además, no se veía líquido amniótico. Seguramente habría algún grave defecto urinario: era necesario hacer más análisis. Leer el resto de esta entrada »

Chiara Corbella, Enrico y Francisco

Miércoles, 2 octubre, 2013

Chiara CorbellaEnrico, su marido, cuando veía a Chiara que estaba por morir, se sentía, obviamente, muy afectado. Después pudo cobrar un poco de valor, y pocas horas antes (eran como las ocho de la mañana, y Chiara murió a mediodía) se lo preguntó:

«Chiara, mi vida, ¿de verdad es dulce esta Cruz, como dice el Señor?». Ella me miró, me sonrió y, con un hilo de voz, me dijo: «Sí, Enrico, es muy dulce».

Se trata de Enrico, el marido de Chiara Corbella, una chica romana de 28 años, que murió el 13 de junio de 2012 después de haberse negado a seguir los tratamientos contra un tumor que le descubrieron durante el quinto mes de embarazo. Su decisión hizo posible que Francesco naciera saludable. No era su primer embarazo: Maria y Davide habían muerto después del parto con graves malformaciones. Antes de morir, Chiara escribió una carta para su hijo Francesco: «Voy al cielo a cuidar a María y a Davide; tú, quédate con papá. Yo rezaré por vosotros desde allá».

Preguntado por los periodistas a propósito de qué dirá a Francesco cuando pregunte por su mamá, Enrico respondió:

«Seguramente le contaré lo hermoso que es dejar que te ame Dios, porque, si te sientes amado, puedes hacer todo. Esta, según mi opinión, es la esencia, el asunto más importante de la vida: dejarse amar para después amar y morir felices. Esto es lo que le contará. Y le diré que su mamá Chiara hizo lo mismo. Ella se dejó amar y, en cierto sentido, me parece que está amando un poco a todo el mundo. La siento más viva que antes. Y luego, el hecho de haberla visto morir feliz para mí fue como una derrota de la muerte. Ahora sé que hay algo hermoso que nos espera allá».

Chiara Corbella2

Jesús, hoy, en el cielo, volviéndose a Chiara, te dice a ti, que te afanas en tu intento de orar: ¿ves a esta mujer? ¿Ves a Chiara? ¿No querrás respetarla para siempre desde el día de hoy? ¿Acaso no deseas ser, al menos, un poquito como ella, amante hasta la entrega de la propia vida?

Benedecta Biachi PorroPrecisamente, hoy, festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, me ha llegado este texto precioso y muy apropiado para el día. Se trata de una carta enviada por la Venerable Benedetta Bianchi Porro, poco antes de morir. En el verano de 1963, cuando ya estaba paralizada, sorda y ciega, dictó a su madre una carta conmovedora para un joven desesperado llamado Natalino. Dice así:

Querido Natalino: en «Época» ha sido consignada una carta tuya. A través de las manos, mamá me la ha leído. Estoy sorda y ciega, y por eso puedes suponer que la cosa ha sido bastante difícil.

También yo, como tú, tengo veintiséis años, y estoy enferma desde hace tiempo. Una enfermedad me ha atrofiado cuando iba a terminar mis largos años de estudio: acababa medicina en Milán. Tenía una sordera de hacía tiempo que los médicos mismos no creían al principio. Yo tiraba hacia adelante sin pensarlo y ensimismada en mis estudios que amaba sobre todo. Tenía diecisiete años cuando estaba ya inscrita a la universidad.

Después, cuando estaba por terminar mis estudios, el mal me atacó completamente: ¡era justo el último examen! Mis estudios de medicina me han servido solo para diagnosticarme a mí misma, porque todavía (hasta ahora) ninguno había comprendido de qué se trataba. Hasta hace tres meses podía ver; ahora es de noche. Pero en medio de mi calvario no estoy desesperada. Yo sé que al final del camino me espera Jesús.

Al principio en el sillón, ahora en la cama –que es mi lugar de vida– he encontrado una sabiduría más grande que la de los hombres. He descubierto que Dios existe y es amor, fidelidad, alegría, certeza, hasta el final de los siglos.

Dentro de poco no seré más que un nombre; pero mi espíritu vivirá aquí con los míos, con el que sufre; no habré sufrido en vano.

Y tú, Natalino, no te sientas solo. Nunca. Camina serenamente a lo largo del camino y recibirás luz, verdad: el camino sobre el cual existe la justicia, que no es la de los hombres, sino la justicia que solo Dios puede dar.

Mis días no son fáciles: son duros, pero dulces, porque Jesús está conmigo, con mi padecer, y me da la suavidad de su cuidado y luz en la oscuridad. Él me sonríe y acepta mi cooperación con Él.

Ciao, Natalino, la vida es breve, pasa rápidamente. Todo es una brevísima pasarela, peligrosa para que el que quiere disfrutar desenfrenadamente, pero segura para el que colabora con Él para llegar al Cielo.

Te abraza tu hermana en Cristo: Benedetta.

Si relees despacio la carta y la meditas en tu oración, seguro que el Señor te da ese consuelo que necesitas. Acude a tu Madre del Cielo y ella te obtendrá esa luz y fuerza para tu alma.

REDMONDSi te caes siete veces, levántate ocho [Proverbio chino]
A veces, el deporte nos brinda magníficas oportunidades de descubrir la grandeza del ser humano.  Quizás conozcas la historia de Derek Redmond, aquel atleta británico, que a pesar de ser favorito a la medalla de oro en las olimpiadas de Barcelona 1992, sufrió un contratiempo que dejó, para quienes lo pudieron presenciar un recuerdo indeleble. Aquí tienes el vídeo en el que se describe muy bien lo que ocurrió:

Dios es así con nosotros. Cuando estamos luchando y sufriendo para llegar a la meta… Nuestro Padre viene en nuestra ayuda para juntos lograr alcanzar la meta…Por cierto ¿Cómo va tu carrera?

Terry Fox y el Maratón de la Esperanza

Viernes, 30 agosto, 2013

Terrance Stanley «Terry» Fox (28 de julio de 1958 – 28 de junio de 1981) fue un deportista y activista canadiense en pro de la investigación contra el cáncer. Durante la secundaria y la universidad fue jugador de baloncesto. Con apenas dieciocho años perdió la pierna derecha: le diagnosticaron un osteosarcoma (un tipo de cáncer de huesos) y hubo que amputársela. A pesar de ello no abandonó la práctica deportiva: siguió corriendo con una pierna ortopédica y continuó jugando al baloncesto, aunque en silla de ruedas —en esta disciplina ganó tres campeonatos nacionales—.

A finales de 1979 comenzó a preparar una carrera que denominó Maratón de la Esperanza con la que quería atravesar el territorio canadiense de extremo a extremo para recaudar dinero para la investigación contra el cáncer. En abril del año siguiente comenzó su carrera, sin levantar ninguna expectación, en San Juan de Terranova, en el extremo oriental del país, y a partir de ahí corrió diariamente la distancia equivalente a un maratón completo, unos cuarenta y dos kilómetros. Tenía previsto terminar su empresa en Victoria (Columbia Británica), en septiembre, lo que hubiera supuesto un recorrido de unos 8000 km. Leer el resto de esta entrada »

Alteridad sexual. La verdad intolerable

Miércoles, 28 agosto, 2013

alteridad sexualHoy presentamos este libro de María Calvo Charro. Se trata en este libro de algo que sabéis es parte de la temática habitual de este blog: la identidad familiar. La reseña del libro está tomada de Digital Reason.

Ignorando las evidencias científicas, actualmente, estamos viviendo una época, tal vez la única en toda la historia de la evolución humana, en la que ciertos sectores ideológicos y políticos tratan de convencer a la sociedad de la identidad de ambos sexos. Prefieren ignorar la creciente bibliografía que demuestra empíricamente la existencia de diferencias innatas y mantienen en su lugar que hombres y mujeres nacen como hojas en blanco, en las que las experiencias de la infancia marcan la aparición de las personalidades masculina o femenina. Leer el resto de esta entrada »

2cf78b81-3809-476f-a988-f14ed775e676Si, como vimos ayer, creer es algo razonable, entonces ¿esto quiere decir que la mente humana tiende a creer sin más en cualquier cosa, por inverosímil que sea? No. Lo que quiere decir que la mente humana tiende a creer justamente en lo más verosímil, y que cuando alguien nos anuncia algo que no parece lógico, la tendencia es a no creer, o bien a creer que eso no es verdad. Por ejemplo, si alguien nos dijera que afuera de nuestra casa hay una nave espacial con unos marcianos, seguramente nos negaríamos de plano a creer, mientras no hayamos visto eso.

Conviene advertir que el el que dice que no cree en la existencia de Dios, es porque a fin de cuentas cree que Dios no existe, aunque esto no lo pueda demostrar. El que dice que no cree en los políticos, es porque en definitiva cree que los políticos son falsos o mienten sistemáticamente por el sólo hecho de ser políticos. El que dice que no cree en espíritus o apariciones, es porque cree que las apariciones o los espíritus no son reales.

Pues bien, a la mente humana le es muy difícil salir de la creencia. Podríamos afirmar que la mente humana está “programada” para creer. De hecho, las creencias facilitan enormemente la vida, y permiten al ser humano arriesgarse inventando, porque cree que con el nuevo sistema inventado, las cosas van a funcionar mejor. En el ámbito humano, nos parece mucho más razonable y mucho más simpática una persona que confía en los demás, que una persona desconfiada y recelosa, que duda de todo y pone todo lo que le dicen en tela de juicio. Una persona que sistemáticamente se niega a creer lo que le dicen o lo que ve en las noticias, está más cercana a la paranoia que al sano equilibrio mental. Es más agradable alguien que me cree, que alguien que sistemáticamente se resiste a creerme cualquier cosa.

Pero en honor al equilibrio mental, también tendremos que decir que no es lógico creer en cualquier cosa, y mucho menos creer en cosas que lo más probable es que sean falsas, o que no tienen ninguna razón de ser. Es cuando entramos en el campo de la patología de la credulidad ingenua –por no decir estúpida– de quien cree en cualquier ridiculez irracional, aún cuando no haya ningún motivo para creer eso, sino más bien motivos para no creer.

En definitiva, creer es un acto racional, y una necesidad del modo de pensar humano. Pero creer en cualquier cosa, o creer en cosas inverosímiles o contradictorias, es entonces algo irracional, porque traspasa los límites de la lógica y de lo razonable. Para diferenciar una creencia razonable de una que no lo es, pongamos un ejemplo:

Si nos conseguimos en una isla desierta una computadora de última generación, podríamos tener dos opciones para buscar el origen de ese aparato electrónico: o que alguien inteligente la diseñó y la construyó y de alguna manera la dejó en ese lugar, o bien que se fue formando con el paso de millones de años por la combinación azarosa de los elementos de ese lugar. Es decir: podemos creer que alguien hizo esa computadora y la puso allí, o bien que ese aparato es producto del mero azar. ¿Cuál creencia será más razonable? El sentido común nos dice que lo más razonable es creer que alguien inteligente la diseñó y la construyó. Y el que cree que es producto de la casualidad, y que esa computadora estuvo formándose por ensayo y error, a través de la combinación al azar de varios elementos durante millones de años, le tendremos que decir que en honor del sentido común, su creencia no parece la más lógica. Tendremos por fuerza que recurrir a la creencia, porque ninguno de los que vio esa computadora allí depositada fue testigo de su origen, pero hay una creencia más lógica que otra.

Podríamos poner otro ejemplo similar, más cercano a la ciencia contemporánea:

¿Qué es más razonable, pensar que el universo, y la vida presente en él, se formó al azar por la combinación casual de los elementos a lo largo de millones de años, o bien que un ser inteligente lo diseñó y lo fue “construyendo” poco a poco siguiendo unos planes muy bien pensados? Parece que la última es la opción más racional, porque el azar y la casualidad no suelen dar lugar a sistemas ordenados, sino que suelen producir caos y más caos. Pero en cambio, es evidente que el universo es un cosmos, porque posee un orden singular, que reclama la existencia de un ordenador y un diseñador inteligente. Por tanto, es más lógico creer que el universo lo diseñó y lo creó un ser inteligente, que pensar que fue fruto de un azar caótico. Aunque nos movamos en el campo de la creencia, una creencia es más razonable que la otra.

Así pues, a la pregunta, ¿es razonable creer en cualquier cosa? Tenemos que responder que no. Es razonable creer en algo razonable, creer en algo que, aunque no entendamos, tiene más razones para ser creído que para no ser creído.

giertychw21No es mi estilo alarmar ni intimidar, pero este artículo -enviado por Victor- me ha dejado pensativo y pienso bien vale una entrada en el blog. Aquí va:

Estas fueron las palabras de F. Wojciech Giertych OP, el Teólogo de la Casa Pontificia, en una entrevista reciente con LifeSiteNews.com en la cual el prelado de alto rango relacionó una fascinante historia y proyecciones.

«Pienso claramente que la crisis económica que estamos observando en el mundo occidental es una consecuencia directa de 1968: del rechazo a Humanae Vitae (la encíclica que reiteraba la enseñanza católica contra la anticoncepción), del rechazo a la Doctrina de la Iglesia, y la aprobación de la revolución sexual…».

Además de señalar la realidad de las personas que trabajan menos y viven más, lo cual crea inestabilidad económica, el P. Giertych un posible conflicto violento intergeneracional: Leer el resto de esta entrada »

A María doy gracias

Jueves, 8 agosto, 2013

2830.990x740El abandono y la confianza en Dios es fuente de paz y de una alegría profunda, especial. Una alegría que tiene sus raíces en forma de Cruz. Te copio este testimonio en este sentido. Se trata de de Alice, de Costa Rica:
Tuve un cáncer de mama hace más de 20 años en donde gracias a Dios salí adelante después de varias operaciones y tratamientos. Desde ese momento empecé a darle gracias a Dios porque iba superando año a año estas molestias y sobretodo ver a nuestros hijos pequeños crecer, gracias por María de quien me agarré fuertemente ya que mi madre había muerto un año antes.
A mediados de julio me diagnosticaron el mismo cáncer, ya me operaron y ese agradecimiento está de nuevo en mis labios pero sobretodo en mi corazón. He estado sin dolor, la recuperación ha sido mejor de lo esperado y hemos ido adquiriendo la tranquilidad que solo Dios da. Un agradecimiento que ha tenido más valor porque no es sólo decirlo, es vivirlo con Jesús a la par mía llevando la cruz. Si Jesús llevó la Cruz con Amor, ese es el Amor, que me está dando a mí también porque la lleva conmigo. 
Durante este mes el proceso de espera ha sido esperando en el Señor. Es su Voluntad, mejor la acepto. Estoy aprendiendo a abandonarme en Sus Manos y con el agradecimiento este dolor se convierte en paz y tranquilidad por Su sola Presencia. La intercesión de María, su ternura me llevan a seguirme aferrando a Ella como lo he hecho desde niña.
(…) Sigue el tratamiento de quimioterapia, confío y espero en la Gracia de Dios este tiempo pase pronto y sea de nuevo para Su Mayor Gloria.  
Alice, Costa Rica
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