Por un simple tornillo

Jueves, 3 mayo, 2012

Erase una vez un fabricante de automóviles que usaba, para sujetar una determinada pieza de sus coches, unos tornillos de ocho milímetros. Como surgiesen averías por la rotura de esos tornillos, decidieron reemplazarlos por otros de diez milímetros. Para poder realizar esta idea, se imponía primero revisar toda la fábrica: desde el almacén de hierros y la oficina de pedido de las barras, pasando por los numerosos procesos de fabricación de las tuercas y arandelas, hasta las maquinas que sierran automáticamente las tuercas y tornillos.

Quizá debería modificarse también la forma y el grosor de ciertas piezas para que pudiesen recibir un tornillo más grueso y ser tan fuertes como él. Con ello el peso del coche iba igualmente a cambiar.

Total, que por un simple tornillo, había que modificar desde el coche hasta la fábrica.

***

Una simple idea puede hacer cambiar toda una vida. Sólo Dios sabe la trascendencia que puede tener un consejo, una sugerencia cariñosa, deslizada en una conversación, al oído de un amigo.

Dia Mundial del Síndrome de Down 2012

Miércoles, 21 marzo, 2012

Hoy es 21 de marzo, Día mundial del síndrome de Down. No quiero obviar algo que resulta a todos evidente, y que es uno de los dramas de nuestra sociedad, nacen poquísimos niños con síndrome de Down. ¿Por qué? Porque pueden ser detectados a los pocos meses de embarazo. El resto ya lo sabéis. Por eso, cada vez que veo a un niño con síndrome de Down, me lleno de alegría y pienso en sus padres. Ellos me convencen de que sigue habiendo gente buena en esta tierra. Con frecuencia he observado que donde hay personas con síndrome de Down se genera un ambiente de respeto y simpatía a su alrededor. No sólo en los familiares más íntimos, padres y hermanos, sino también en el colegio, o en los lugares de trabajo, o en las tiendas… Es como si ante su presencia, algo noble surgiera de nuestro interior, algo que nos llena de cuidado y sensibilidad. Ya sé que no siempre es así, pero ya me entendéis lo que quiero decir.

Acerca de la biblioteca de un amigo

Miércoles, 21 marzo, 2012

Un amigo tiene una biblioteca magnífica en su casa. Se trata de una pared entera donde una gran estantería aloja más de 400 libros. Y además tiene también una espléndida colección de películas en DVD y CDs de música clásica, de jazz, etc… En fin, que me da un poco de envidia cada vez que la veo.

Un día, mientras miraba extasiado su biblioteca, me dijo: “Cuando al entrar en casa, miro esa estantería, me doy cuenta de que, como cada día, mis dos hijos pequeños y mi esposa requieren mi tiempo y mi cariño, y sé que, un día más, me acostaré sin poder disfrutar de ella”… Me quedé pensando. Sí, la biblioteca de mi amigo parece un tesoro inútil, un despilfarro, porque su dueño no puede disfrutarla… Pero no, la biblioteca de mi amigo es un altar. Un altar en el que se ofrece a Dios, cada día, un sacrificio de música, de cine, de lectura… Esa biblioteca es el símbolo de la ofrenda de tiempo que hace a Dios por sus hijos y su esposa.

Al leer en el evangelio como Jesús “no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo”, comparto con él esa actitud de evitar el peligro, y más cuando, lo que está en juego, es la vida. Pero al seguir leyendo que, a pesar de eso, “subió también él, no abiertamente, sino a escondidas”. No te entiendo, Señor, si quieres conservar la vida, ¿para qué subir? Y si es estás dispuesto a morir, ¿por qué ocultarte? ¿Para qué subir, si no quieres que se sepa? … ¿Para qué conservar una magnifica biblioteca y a la vez, tener tantos hijos y trabajo que nos impide disfrutarla? La respuesta viene más adelante, cuando se nos dice: “Mirad como habla abiertamente”. Jesús conservó la vida para entregarla por nosotros, para ofrecerla en sacrificio a Dios por nosotros. Es paradójico, como la biblioteca de mi amigo: conservar, cuidar la vida (la biblioteca), no para disfrutarla, sino para que entregándola la disfrutáramos nosotros… ¡Fascinante, la biblioteca de mi amigo!

Aquí os dejo con el Vídeo de la Campaña del Día del Seminario (Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades – Conferencia Episcopal Española.

Más información en: http://www.teprometounavidaapasionante.com/

Cfr. También: Leer el resto de esta entrada »

La túnica con mangas

Viernes, 9 marzo, 2012

José era el preferido de Israel (Jacob), porque le había nacido en la vejez, y le hizo una túnica con mangas

Aquella túnica con mangas había sido tejida por el mismo Jacob. Cada hilo de aquel vestido había sido trenzado para José como expresión de su amor de predilección. Al ponerse cada mañana aquella túnica, José se vestía el cariño de su padre. Cuando yo era pequeño, mi madre me hizo un jersey de lana con cuello alto. Aquel jersey era para mí algo especial. Era el mejor, el que más abrigaba; recuerdo que lo mantuve activo hasta que se me quedó demasiado pequeño. Era el jersey que me había hecho mi madre, me entiendes ¿verdad?

Al ver sus hermanos que su padre lo prefería a los demás, empezaron a odiarlo

Los hermanos celosos de la predilección de su anciano padre Jacob por su hijo pequeño, odiaban especialmente aquella túnica con mangas, y por eso lo primero que hicieron fue arrancársela cruelmente y desgarrarla con violencia, hasta hacerla trizas de modo que fuese presentada a su padre como la prueba de que José había sido despedazado por algún animal feroz.

Aquello fue en realidad un atentado contra el amor de predilección de su padre. Hicieron, ensañándose de ese modo con la túnica, más daño a su padre Jacob que, al propio José. De hecho, parece como si una vez realizado este acto, ya calmados, decidieran que, en vez de matarlo, era mejor venderlo y así ganar algo con todo aquello. Leer el resto de esta entrada »

El gusto por las cosas sencillas

Martes, 6 marzo, 2012

En una clase de párvulos de cinco años tocaba estudiar, como unidad didáctica, “el Otoño”. Trajeron frutos propios de la estación: uvas, nueces, castañas. Después de hacerles fijar su atención en ellos, la profesora les dijo:
• Ahora vamos a comerlos.
Y uno de los pequeños replicó:
• Profe, en clase no se puede comer.
• No, ­ -dijo la maestra. Pero como hoy hemos estudiado estos frutos, ahora vais a comerlos para conocer cómo saben.
Se puso el niño a comer, y al poco rato preguntó:
• Profe, ¿cuándo estudiamos la tortilla de patatas?

***
Hemos perdido el gusto de las cosas sencillas, corrientes, ordinarias. Necesitamos la sacudida de lo extraordinario y llamativo para darnos cuenta de que vivimos. Y como lo extraordinario se da muy pocas veces, no saboreamos ni valoramos la vida. Tenemos que redescubrir el valor de lo diario y pequeño: de la sonrisa, de la alegría del que está al lado, del trabajo hecho con cariño. Aprender a ver la belleza de la flor, a escuchar la música del silencio, a saborear la aventura de leer. Nos hace falta cultivar la asignatura de vivir.

La esposa es el sol de la familia

Sábado, 25 febrero, 2012

Mujer hermosa deleita al marido, mujer modesta duplica su encanto. El sol brilla en el cielo del Señor, la mujer bella, en su casa bien arreglada (Si 26, 1-4,16-21)

Sí, la esposa y la madre es el sol de la familia. Es el sol con su generosidad y abnegación, con su constante prontitud, con su delicadeza vigilante y previsora en todo cuanto puede alegrar la vida a su marido y a sus hijos. Ella difunde en torno a sí luz y calor; y, si suele decirse de un matrimonio que es feliz cuando cada uno de los cónyuges, al contraerlo, se consagra a hacer feliz, no a sí mismo, sino al otro, este noble sentimiento e intención, aunque les obligue a ambos, es sin embargo virtud principal de la mujer, que le nace con las palpitaciones de madre y con la madurez del corazón; madurez que, si recibe amarguras, no quiere dar sino alegrías; si recibe humillaciones, no quiere devolver sino dignidad y respeto, semejante al sol que, con sus albores, alegra la nebulosa mañana y dora las nubes con los rayos de su ocaso. Leer el resto de esta entrada »

Cuenta un viejo relato cómo, en unos días de intensa lluvia, se produjeron unas inundaciones importantes, como consecuencia del desbordamiento de un gran río. El nivel del agua fue subiendo sin parar. Los sistemas de emergencia de la región pusieron en marcha todos los Operativos de salvamento disponibles.

Una de las lanchas se detuvo a la puerta de un caserío y exhortó al aldeano que allí se encontraba para que abandonara cuanto antes su vivienda, pues el agua estaba alcanzando ya el nivel de su puerta de entrada. Pero el aldeano les dijo: «No, no; id a por otros, que a mí me salvará la Providencia».
Pasaron unas horas, y el agua llegaba hasta la altura del piso superior de la casa del aldeano. Apareció una segunda lancha de salvamento, pero el hombre volvió a decirles lo mismo.
Tuvo suerte, porque, cuando el agua llegaba al nivel del tejado, y aquel hombre estaba sentado sobre él, una tercera lancha le ofreció Socorro, pero el aldeano insistió en que la Providencia le salvaría.
No llegó ninguna otra lancha y el aldeano murió ahogado. Llegó a su juicio en el Cielo y compareció allí con una protesta:
«Yo, confiando en la Providencia…, y la Providencia, nada, que deja que me ahogue».
«¿Cómo que nada? ¡Tres lanchas te hemos enviado! », se escuchó.

Hay personas que, como este pobre aldeano, esperan que la Providencia se manifieste de un modo extraordinario que ni ellos mismos saben bien en qué consiste. Sin embargo, lo normal es que la Providencia se manifiesten ante nosotros de modo cotidiano, a través de las situaciones corrientes de nuestra vida, por medio de las personas que tratamos de modo habitual. Así sucedió también, por ejemplo, a Romano Guardini:

«Un domingo fui a Misa a la iglesia de los dominicos de la Oldenburgerstrasse. Me encontraba en un estado critico. Cuando vi al hermano lego encargado de la colecta pasar con el rostro tranquilo y sonriente, portando su cestilla tintineante, me dio mucha envidia y pensé de repente: ¿No podrías tú llegar a ser como él? Entonces tendrías su paz. Y luego me dije: ¡Podrías ser sacerdote! Y entonces fue como si todo adquiriese tranquilidad y claridad. Volví a casa con un sentimiento de felicidad que desde hacía mucho tiempo no había sentido». Leer el resto de esta entrada »

A ver si se entiende este pequeño problema ortográfico. Una vez más vemos la importancia de los detalles pequeños:

PROYECTO ORTOGRÁFICO: Documento nº 1 (año II) Yo escribo peor que ellos, pero puntúo mejor ©
Autor: Miguel Ángel de la Fuente González
Encuentran la tumba de Cao Cao, legendario general chino del siglo III
Pablo Díez

En un mausoleo de 740 m2, parecido al de otros reyes de la época, los arqueólogos descubrieron un pasadizo de 40 metros que llevaba hasta una cámara subterránea donde había un cuerpo masculino, dos femeninos [O aquí falta un cuerpo] y 250 artilugios de oro, plata y cerámica.
Los restos del hombre, de unos 60 años, se corresponderían con los de Cao Cao, quien estaría acompañado de su esposa, la emperatriz y una de sus sirvientas [O aquí sobra una coma]
(ABC, 30.12.2009, p. 61)

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