Amar no es un sentimiento

Martes, 12 agosto, 2014

7988d38cf5ea853b925c987c2775f027Un hombre fue a visitar a un psicólogo y le dijo que ya no quería a su esposa y que pensaba separarse. El psicólogo lo escuchó, lo miró a los ojos y solamente le dijo una palabra: ámela. Luego se calló.
-Pero es que ya no siento nada por ella.
-¡Ámela!, volvió a decir.
Y ante el desconcierto del señor, después de un oportuno silencio, dijo lo siguiente:
-Amar es una decisión, no un sentimiento; amar es dedicación y entrega. Amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor. El amor es un ejercicio de jardinería: arranque lo que hace daño, prepare el terreno, siembre, sea paciente, riegue y cuide. Esté preparado porque habrá plagas, sequías o excesos de lluvia, mas no por eso abandone su jardín. Ame a su pareja, es decir, acéptela, valórela, respétela, dele afecto y ternura, admírela y compréndala. Eso es todo, ámela.

San Josemaría escribió en el último punto de Camino, 999: “¿Que cuál es el secreto de la perseverancia? -El Amor. Enamórate y no “le” dejaras.”

Estaba convencido de que «Si no le dejamos, El no nos dejará»… «Este es el secreto para divinizar una vida, para convertirla en fecunda y valiosa y gloriosa: llenarla de amor, purificar todas las intenciones, encaminándolas a la gloria y satisfacción de Dios. ¿Qué importa que las acciones sean vulgares, y aun que las acompañe el fracaso, si es el Amor quien las ha inspirado?».

Amar de lejos es fácil

Viernes, 20 junio, 2014

80En la obra del escritor ruso Dostoyevski: “Los hermanos Karamazof”, el autor presenta una discusión entre el escéptico Iván y el bueno de Aliosha sobre temas religiosos. En un momento de la discusión Iván mantiene que es imposible el amor verdadero: al prójimo -piensa- no se le puede amar. Y cuando dice “prójimo”, se refiere al prójimo cercano, al que vemos y tocamos casi a diario, o sin casi. “Se puede amar de lejos -concluye-, pero de cerca, no”.

Para fundamentar sus convicciones recurre al ejemplo del hombre santo, que se entrega al prójimo, pero cuando surge lo desagradable -prosigue Iván- no tiene más remedio que hacer un esfuerzo ficticio, como imponiéndose a sí mismo un sacrificio: “¡Se puede amar al hombre invisible, repito; mas apenas aparece éste, desaparece el amor!”

La dificultad que se plantea el pobre Iván es común en aquellos que no distinguen el amor del sentimiento. No son lo mismo. Es precisamente en el sacrificio, en el vencimiento, donde se pone a prueba el auténtico amor; precisamente ahí es donde se distingue el amor del sentimentalismo.

El amor, al igual que la santidad, está tejido de luchas secretas, que sólo Dios y nosotros conocemos, y que tienen lugar en el interior del corazón. Amar es una maravillosa mezcla de sacrificios silenciosos, de gozos inefables, de momentos oscuros y de luces íntimas indescriptibles… Así es la vida de los santos y la de esos miles de hombres y mujeres que cada día se esfuerzan por mantener encendido el fuego de su amor. Se trata de un modo de vida que la percibe, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará.

El domingo pasado fue el día del padre en Venezuela y como no pude poner nada aquí va este buen video de felicitación a los papás:

Suena a queja, pero… «Fuese cual fuese el momento, siempre estuviste ahí para mí. ¡Estoy tan orgullosa de llamarte Papáaa [Daaad, en inglés]!», culmina esta felicitación por el Día del Padre, que se celebró este domingo en numerosos países.


Libro electrónico sobre la educación de los hijos

Ahora que se celebra un Consistorio extraordinario sobre la familia convocado por Papa Francisco, puede venir muy bien ver algunos de los artículos que se reúnen en este buen libro.

Para leerlo en formatos epub, y otros artículos aquí:

Se chove, que chova!!!

Martes, 6 mayo, 2014

Cada vez hay mejores anuncios. Este es de gallegos:

 

Un nuevo vídeo de may feelings. Muy bueno!!

¡Te quiero así…!

Miércoles, 30 abril, 2014

Happy boy  in the middle of wheat fields«¡Te quiero así…!» Y abría el niño los brazos ante su madre, como deseando estirarse hasta unir los horizontes en sus manos, mientras mamá sonreía emocionada, y, aprovechando los brazos abiertos del pequeño, lo tomaba entre los suyos, lo alzaba, y estampaba un beso en sus mejillas.

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él.

«¡Te quiero así…!»… Y abrió Jesús sus brazos en la Cruz, uniendo en su cuerpo llagado Cielo y Tierra, y ofreciéndose a Sí mismo para la redención de cada alma. Esos brazos no se han cerrado; siguen abiertos, mostrando al mundo el Amor más grande, y queriendo abrazar al pecador que, contrito, acude a Él en busca de misericordia.

Ahora te toca a ti. Díselo a Jesús: «¡Te quiero así…!» Y abre tus brazos sin miedo. Deja de sufrir cerrado sobre ti mismo, como los egoístas, y muéstrale tus llagas para que las una a las suyas. Dale a Jesús tus dolores, viértelos en su Cruz como la gota de agua que se vierte en el vino en cada misa, y ya no vuelvas a quejarte, que estás siendo muy amado.

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