Algunos símbolos nupciales

Sábado, 1 noviembre, 2014

anillo-matrimonial550x379Símbolos que significan la protección divina

  • La palabra boda tiene su origen en los votos, se trata de pedir a Dios una protección o ayuda especial para ese momento crucial de la vida.
  • El término nupcial viene del latín nub- nube, velo, cubrir, significa pues el acto de cubrir o de proyectar sombra: el varón cubre a la mujer en el acto conyugal y ambos son cubiertos por Dios.
    • El velo cubre a la esposa y significa de manera simplificada la tienda en la que en tiempos inmemoriales se disponía el tálamo desde el que los esposos recibían la bendición nupcial. Desde esta simbología cósmica el pueblo de Israel pudo interpretar en términos nupcialas la peculiar relación que tuvo con Dios a partir del Éxodo: en efecto, a lo largo de toda la travesía del desierto les acompañó la presencia de una nube que les guiaba y protegía.
    • El vestido. Es un dato antropológico de primer orden el hecho que en las bodas los esposos no usen los vestidos de diario, sino que se procuren otros especialmente solemnes y se adornen para la ocasión. Es una forma de cubrir.
    • La casa es, en efecto, el lugar de la protección… Podría decirse que la casa es a la familia lo que el vestido al cuerpo de la persona, un símbolo de la necesidad de cubrir la desnudez y de proteger la intimidad. Si además se considera que el acto de entregarse recíprocamente el hombre y la mujer reviste una especial importancia religiosa, es lógico pensar que los pueblos antiguos buscasen mediante el uso de estos símbolos la protección divina. Aunque esta significación quizá no fuese explícita en otros pueblos antiguos, lo cierto es que se explicitó en la liturgia nupcial judía y se mantuvo inalterable en la cristiana con más motivo, si cabe, puesto que la nube es uno de los símbolos del Espíritu Santo
      • Antiguamente el novio tomaba en brazos a la novia para evitar así que pudiera tropezar al entrar en la casa, signo de mal augurio.

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anillo-matrimonial550x379La guarda de la fidelidad requiere poner en juego un ascética para que se convierta en una realidad. Además de los peligros que se deben evitar, es necesario poner otros medios que son de dos clases: sobrenaturales y naturales. Entre unos y otros se da, sin embargo una relación tan estrecha que, sin identificarse, son inseparables: los sobrenaturales son como el alma que vivifica los naturales y éstos constituyen, a su vez, el espacio y la materia a través de la que se expresa la autenticidad de los sobrenaturales.

— Como medios naturales para la custodia de la fidelidad matrimonial se recuerdan, entre otros, “el respeto mutuo”, “la comunicación y el diálogo”, “el saber perdonar”, “el cuido de los pequeños detalles”, etc. Leer el resto de esta entrada »

Alternativas a Halloween

Viernes, 31 octubre, 2014

holywinnenaQueremos fiesta y alegría, bien! Pues busquemos alternativas cristianas al Halloween pagano y recristianicémoslo. En el fondo se trata de volver a la verdadera celebración de la víspera de la Fiesta de Todos los Santos, pues Halloween  no es más que la contracción de All Hallows’ Eve, ‘Víspera de Todos los Santos’.

Se pueden hacer muchas celebraciones en torno al recuerdo de los santos. Un ejemplo puede ser el Proyecto: Fiesta de Todos los Santos, o este Holywins de Alcalá de Henares en el que los niños se disfrazan de su santo favorito y aprenderse su vida, especialmente sus virtudes, con el fin de imitarlas. Los mayores pueden leer acerca de los santos, tener una fiesta en honor a un santo favorito de la comunidad o de la familia.En algunas comunidades que aun se mantienen cristianas se puede renovar la costumbre de pueblos españoles de ir de puerta en puerta cantando, tocando instrumentos musicales y pidiendo dinero para las «ánimas del Purgatorio». Aquellos que hagan el esfuerzo por vivir su fe lograrán en la Fiesta de Todos los Santos recordar que todos somos llamados a la santidad. Podrán conocer la vidas maravillosas de los santos que les ayudarán a vivir el Evangelio. Encontrarán además grandes amigos que intercederán desde el cielo por su salvación.

A continuación tomo de diversos lugares algunas razones para este buen propósito de buscar alternativas al Halloween pagano tal y como se está difundiendo en la actualidad
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anillo-matrimonial550x379Acechan a la fidelidad matrimonial una serie de peligros o amenazas que es necesario desenmascarar y combatir sin desfallecer. Como consecuencia del desorden causado por el pecado de “los orígenes”, esos riesgos acompañan constantemente el existir del ser humano sobre la tierra, con manifestaciones muy particulares en la relación del hombre y la mujer en el matrimonio. Cabe recordar, entre otros peligros contra la fidelidad conyugal: una idea equivocada del amor matrimonial; el afán de dominio en la mutua relación; la falta de lucha por superar las dificultades; la imprudencia en las relaciones sociales y laborales; etc.

Una idea equivocada del amor matrimonial. Con mucha frecuencia el amor se identifica con el sentimiento; y el amor matrimonial con la atracción. El amor verdadero, en cambio, no es un mero sentimiento poderoso, es una decisión, una promesa: su sello de autenticidad es la donación, entrega. El sentimiento, por su propia naturaleza, es efímero: comienza y desaparece con facilidad. Perder esto de vista o no haberlo comprendido origina muchos problemas matrimoniales, cuando la atracción y el sentimiento van quedándose atrás. Por eso, hay que evitar idealizar a la otra persona como si ya fuese perfecta o “una santa”, como si fuera imposible que tuviera defectos. Leer el resto de esta entrada »

anillo-matrimonial550x379La comunión conyugal de los esposos —el “nosotros” en el que se ha convertido la relación “yo”-“tú” que deriva, en cierta manera, del “Nosotros” trinitario[7]— ha de realizarse existencialmente. Está llamada “a crecer continuamente a través de la fidelidad cotidiana a la promesa matrimonial de la recíproca donación total”[8]. A los esposos siempre les cabe alcanzar una mayor identificación con el “Nosotros” divino. Siempre es posible reflejar con mayor transparencia esa “cierta semejanza entre la unión de las personas divinas y la unión de los hijos de Dios —en este caso, los esposos— en la verdad y en el amor” (GS, n. 24). Siempre puede darse una mayor radicación del amor de los esposos en el amor de Cristo por la Iglesia y, en consecuencia, siempre es posible una mayor fidelidad al reflejar el amor divino participado. “Con el Señor, la única medida es amar sin medida. De una parte, porque jamás llegaremos a agradecer bastante lo que Él ha hecho por nosotros; de otra, porque el mismo amor de Dios a sus criaturas se revela así: con exceso, sin cálculo, sin fronteras”[9]. Leer el resto de esta entrada »

Familia_FlickrAitorLopezDeAudikana_CC-BY-NC-SA-2.0Vamos a considerar en esta entrada el amor conyugal del hombre y de la mujer bajo la doble exigencia de la fidelidad y la fecundidad. 

La fidelidad conyugal

El matrimonio constituye una “íntima comunidad de vida y amor conyugal, fundada por el Creador y provista de leyes propias”. Esta comunidad “se establece con la alianza del matrimonio, es decir, con un consentimiento personal e irrevocable” (GS 48, 1). Los dos se dan definitiva y totalmente el uno al otro. Ya no son dos, ahora forman una sola carne. Se trata de una relación única e indisoluble. “Lo que Dios unió [...], no lo separe el hombre” (Mc 10, 9; cfMt 19, 1-12; 1 Co 7, 10-11).

La fidelidad expresa la constancia en el mantenimiento de la palabra dada. Es posible que a veces nos cueste más este compromiso de fidelidad, pero entonces hemos de recordar que no estamos solos, que contamos con un Dios que es fiel. Y que el sacramento del Matrimonio al hacer entrar al hombre y la mujer en el misterio de la fidelidad de Cristo para con su Iglesia, nos da la gracia necesaria para ser fieles toda la vida. Con Él podemos! Leer el resto de esta entrada »

anillo-matrimonial550x379[Seguimos con la familia]

Por el Matrimonio los casados se convierten “como en un sólo sujeto tanto en todo el matrimonio como en la unión en virtud de la cual vienen a ser una sola carne”[2]. Es claro que los esposos, después de la unión matrimonial, son, como personas, sujetos distintos: el cuerpo de la mujer no es el cuerpo del marido, ni el del marido es el de la mujer. Sin embargo, ha surgido entre ellos una relación de tal naturaleza que la mujer en tanto vive la condición de esposa en cuanto está unida a su marido y viceversa. Y si los que se casan son bautizados, esa unión se convierte en imagen viva y real del misterio de amor de Cristo por la Iglesia. Leer el resto de esta entrada »

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