Cómo aliviar los sentimientos negativos

Lunes, 23 Noviembre, 2009

Seguimos con el libro “los hombres son de Marte, las mujeres de Venus”. Esta vez Jonh Gray nos introduce en el campo de nuestro subconsciente. Para él, el trato y la apertura que tenemos con los demás, está directamente relacionado con el trato y apertura que tenemos con nosotros mismos. Según el autor, cuanta más resistencia ponga uno a sentir su dolor interior, más resistencia opondrá al hecho de escuchar los sentimientos de los otros. Si nos sentimos impacientes, intolerantes, etc., cuando los demás expresan sus sentimientos, es porque así mismo nos tratamos a nosotros. Además nos introduce en el interesante tema de las adicciones.

Para reeducarnos tenemos que comportarnos como padres de nosotros mismos. Debemos reconocer que hay una persona emocional dentro de nosotros que se perturba aun cuando nuestra mente racional de adulto dice que no hay razón para perturbarse. Tenemos que aislar nuestra parte emocional y convertirnos para ella en un padre afectuoso. Tenemos que preguntarnos: “¿Qué ocurre? ¿Te sientes herido? ¿Qué sucedió para que te sientas perturbado? ¿Por qué estas enojado? ¿Qué te entristece? ¿De que tienes miedo? ¿Qué quieres?”

Cuando escuchamos nuestros sentimientos con conmiseración, nuestros sentimientos negativos quedan milagrosamente aliviados y estamos en condiciones de responder a distintas situaciones en forma mucho más afectuosa y respetuosa. Al comprender nuestros sentimientos infantiles abrimos automáticamente una puerta para que los sentimientos afectuosos impregnen lo que decimos.

Si de niños nuestras emociones internas fueron escuchadas y aprobadas en forma afectuosa, siendo adultos no nos aferraremos entonces a nuestros sentimientos negativos. Pero la mayoría de nosotros no recibimos ese tipo de apoyo cuando éramos niños, de manera que tenemos que lograrlo por nuestros propios medios.

LAS ADICCIONES Read the rest of this entry »

Las 100 peliculas Top

Domingo, 22 Noviembre, 2009

Aunque los diálogos estén en inglés, podéis pasar un buen rato de agradable  tertulia familiar jugando a recordar los títulos de las películas conforme van a apereciendo en el video. A continuación os pongo la lista conforme se muestran (algunas se repiten). A ver quien gana: ¡Suerte!

1. Casablanca
2. El tesoro de Sierra Madre
3. Sunset Boulevard,
4. Ciudadano Kane
5. All About Eve (sigue) Read the rest of this entry »

máscara veneciana

máscara veneciana

Seguimos con el libro que venimos comentando: “Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus?, de John Gray. Esta vez el autor nos proporciona dos informaciones importantes. Por un lado hace una explicación de por qué funciona la técnica de la carta de amor: la razón está en que nos hace escribir la verdad acerca de todos nuestros sentimientos. Y por otro lado,  justifica su conveniencia en el proceso (inconsciente) por el que tendemos a ocultar nuestros verdaderos sentimientos.

Para aliviar nuestra pena interior, tenemos que sentir cada uno de los cuatro aspectos fundamentales del dolor emocional: la ira, la tristeza, el temor y el pesar.

Al expresar cada uno de los cuatro niveles de dolor emocional, nuestro dolor se ve aliviado. Escribir uno o dos sentimientos negativos no funciona tan bien. Esto se debe a que muchas de nuestras reacciones emocionales negativas no son sentimientos reales sino mecanismos de defensa que usamos en forma inconsciente para evitar nuestros verdaderos sentimientos. Por ejemplo:

  • La gente que se enoja fácilmente trata en general de ocultar su dolor, tristeza, temor y pesar. Cuando experimentan sus sentimientos más vulnerables, la ira desaparece y se vuelven más afectuosos.
  • A la gente que llora con facilidad le cuesta mucho enojarse, pero cuando se los ayuda a expresar la ira se sienten mucho mejor y más afectuosos.
  • La gente que es temerosa necesita en general sentir y expresar su ira, el temor desaparece entonces.
  • La gente que se compadece y se siente culpable necesita en general sentir y expresar su dolor y su ira antes de poder sentir el amor a sí mismos que merecen.
  • La gente que siempre se siente afectuosa pero que se pregunta por que se siente deprimida o aturdida necesita en general hacerse la siguiente pregunta: “¿Si yo estuviera enojado o perturbado por algo, como sería?” Y escribir las respuestas. Esto lo ayudará a ponerse en contacto con los sentimientos ocultos detrás de la depresión y el aturdimiento.

¿Cómo pueden los sentimientos ocultar otros sentimientos?

Los siguientes son algunos ejemplos sobre la manera en que hombres y mujeres utilizan sus emociones negativas para evitar y reprimir su verdadero dolor, tenga en cuenta que este proceso es automático. A menudo no tenemos conciencia de lo que esta sucediendo. Considere por un momento las siguientes preguntas: Read the rest of this entry »

Según la agencia EFE (depende del gobierno) ayer sábado 17 de octubre, acudieron a la manifestación de Madrid, 55.316 personas. En el País, tras una pequeña noticia de portada, habrá que llegar a la página 36 para que aparezca algo de la manifestación. Según los organizadores cerca de 2 millones de personas. Según la comunidad de Madrid cerca de 1,5 millones. Al parecer hubo apoyo de unas 42 asociaciones españolas y una gran adhesión internacional a la manifestación contra el aborto.

Comprendo que los medios afines al planteamiento abortista, al igual que un cariñoso esposo, quieran evitarla un mal trago y llevársela lejos, lejos, para que no evoquen el traumático recuerdo que le dejo un aborto practicado hace algunos años: ojos que no ven corazón que no siente… De ahí la importancia que en estos casos tiene el vacío informativo y de la contrainformación como técnicas periodísticas.

Pero el verdadero cariño, a la esposa o a la hija, no es dejarlas solas con una decisión que les separa de sus seres queridos, como los padres y condenarlas a la soledad… Aquellos que pueden protegerla y ayudarla deben hacerlo en todo momento, después y antes también…

Nunca fue buena filosofía esconder la cabeza debajo del ala para no ver la realidad, porque el dolor, aunque nos haga sufrir, es verdadero y puede indicar donde está el mal, y lo que ha de evitarse en el futuro… La verdadera medicina no es solo la que opera tras la lesión, sino que la medicina preventiva ahorraría ese dolor que, ya tarde, se quiere evitar. Amemos, pero amemos de verdad. Solo la verdad puede abrir caminos nuevos, caminos de un futuro mejor. Pero para eso debemos abrir los ojos.

Aquí te dejo con este vídeo que emitieron animando a ir a la manifestación:

Seguimos con el libro “Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus” de John Gray. Esta vez se trata de dar una respuesta a la pregunta que nos hemos planteado en el título del post: ¿Cómo podemos enterarnos de las necesidades de nuestra pareja? Pues bien, el autor nos propone, un modo muy sencillo consiste en pedirle que escriba una Carta de Respuesta. En el fondo, escribir una Carta de Respuesta es el segundo paso de la Técnica de la Carta de Amor. Efectivamente, una vez expresados sus sentimientos negativos y positivos, el hecho de tomarse otros tres o cinco minutos más para escribir una Carta de Respuesta puede proporcionar un gran alivio. En esa carta, usted escribirá el tipo de respuesta que le gustaría recibir de su pareja.

Funciona de la siguiente manera. Imagine que su pareja es capaz de responder en forma afectuosa a sus sentimientos heridos, aquellos ya expresados en su Carta de Amor. Escríbase una breve carta a sí mismo como si la escribiera su pareja. Incluya todas las cosas que le gustaría escuchar de ella acerca del dolor que usted ha expresado. Las siguientes frases guía pueden servir de inicio:

  • Gracias por…
  • Comprendo…
  • Lo lamento…
  • Tu mereces…
  • Quiero…
  • Amo…

A veces escribir una Carta de Respuesta resulta aun más efectivo que escribir una Carta de Amor. Escribir lo que realmente queremos y necesitamos aumenta nuestra apertura para recibir el apoyo que merecemos. Además, cuando imaginamos que nuestra pareja responde en forma afectuosa, allanamos en realidad el camino para que así lo haga.

Algunas personas son muy buenas para escribir sus sentimientos negativos pero tienen muchas dificultades para encontrar los sentimientos de amor. Resulta particularmente importante que dichas personas escriban Cartas de Respuesta y analicen lo que les gustaría escuchar. Asegúrese de conocer sus propias resistencias relacionadas con el apoyo de su pareja. Esto le brinda un conocimiento adicional respecto de lo difícil que le debe resultar a su pareja tratarlo en forma afectuosa en esos momentos.

A veces las mujeres se niegan a escribir Cartas de Amor. Esperan que su pareja sepa lo que tiene que decir. Tienen un sentimiento oculto que dice: “No quiero decirle lo que necesito; si me ama realmente, sabrá que decir”. En ese caso una mujer necesita recordar que los hombres son de Marte y no saben lo que necesitan las mujeres; necesitan enterarse de ello.

La respuesta de un hombre es más un reflejo de su planeta que un espejo que muestra hasta que punto la ama. Si él fuera una venusina, sabría que decir, pero no lo es. Los hombres realmente no saben como responder ante los sentimientos de una mujer. En su mayor parte, nuestra cultura no les enseña a los hombres lo que necesitan las mujeres.

Si un hombre ha visto y escuchado a su padre responder con palabras cariñosas a los sentimientos perturbados de su madre, tendrá entonces mejor idea acerca de lo que tiene que hacer. Tal como son las cosas, él no lo sabe porque nunca se lo han enseñado. Las Cartas de Respuesta son la mejor manera de enseñarle a un hombre cuales son las necesidades de una mujer. Lentamente, pero con seguridad, podría aprender. Read the rest of this entry »

Me ayudaré para esta selección de películas de la que presenta Aceprensa en septiembre. Se trata de ofrecer una selección de películas editadas recientemente en DVD, con la idea de dar pistas para comprar o alquilar. Y también algunos clásicos. A ver que os parece:

Para Jóvenes

  • La Reina Victoria (The Young Victoria). Agradable película sobre los primeros años de reinado de Victoria, que resalta los esfuerzos de la soberana para vivir según sus principios en un ambiente difícil e incluso hostil. Director: Jean-Marc Vallée. Guión: Julian Fellowes. Intérpretes: Emily Blunt, Rupert Friend, Miranda Richardson, Paul Bettany, Jim Broadvent. 110 min. Jóvenes. Visitar la web oficial.

  • Nunca es tarde para enamorarse (Last Chance Harvey). Pequeña y deliciosa película en la que se lucen Joel Hopkins (más como guionista que como director) y dos grandes actores veteranos. Director: Joel Hopkins. Guión: Joel Hopkins. Intérpretes: Dustin Hoffman, Emma Thompson, Eileen Atkins, Liane Balaban, James Brolin. 105 min. Jóvenes. (Conviene saber que tiene diálogos soeces).
  • El milagro de Henry Poole (Henry Poole Is Here). Interesante película norteamericana que encara con honestidad y hondura el desafío a la fe que supone la irrupción brutal del sufrimiento en la vida de las personas. Director: Mark Pellington. Guión: Albert Torres. Intérpretes: Luke Wilson, Adriana Barraza, Radha Mitchell, George Lopez, Cheryl Hines, Morgan Lily, Beth Grant. 99 min. Jóvenes.


DVD CLÁSICO

  • Tiempos modernos (Modern Times). Esta película, estrenada en 1936 con enorme éxito, es una de las más celebradas de un genio del cine llamado Charles Chaplin (1889-1997), un cómico inglés que empezó a hacer cine en 1914 y concluyó su carrera con La condesa de Hong Kong, en 1967. Director: Charles Chaplin. Guión: Charles Chaplin. Intérpretes: Charles Chaplin, Paulette Goddard, Henry Bergman. 87 min. Distribuidora: Warner.
  • Sonrisas y lágrimas (The Sound Of Music). Robert Wise triunfó nuevamente en los Oscar (película, director, sonido, montaje y música adaptada) después del éxito de otro formidable musical, West Side Story, cinco años antes. Director: Robert Wise. Guión: Ernest Lehman. Intérpretes: Julie Andrews, Christopher Plummer, Eleanor Parker. 172 min. Distribuidora: Fox.
  • Pasión de los fuertes (My Darling Clementine). Wyatt Earp, antiguo sheriff de Dodge City, recibe el ofrecimiento de llevar la estrella en Tombstone. La trágica muerte del pequeño de los Earp lleva a Wyatt a aceptar. Una de los western más logrados de Ford. Director: John Ford. Guión: Samuel G. Engel, Winston Miller. Intérpretes: Henry Fonda, Linda Darnell, Victor Mature. 97 min. Distribuidora: Fox.

Artículo relacionado: Selección de cine en DVD (agosto 2009)

Esta entrada es continuación de  La técnica de la “carta de amor”, y que trascribimos del libro “Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus” de John Gray. Terminamos ya esta serie de Cartas de Amor. Espero que estos ejemplos y reflexiones que generan, ayuden a mantener la calma cuando los nervios hacen que estropeemos esas relaciones personales que después nos duelen tanto. Aquí van los dos ejemplo:

Carta de Amor acerca de las discusiones

Michael y Vanesa no se pusieron de acuerdo acerca de una decisión financiera. En pocos minutos se trabaron en una discusión. Cuando Michael observó que estaba empezando a gritar, se calló, respiró profundamente y dijo: “Necesito algo de tiempo para pensar acerca de esto y después hablaremos”. Luego se fue a otra habitación y escribió sus sentimientos en una Carta de Amor.

Después de escribir la carta estaba en condiciones de regresar y analizar la cuestión en forma más comprensiva. Como resultado de ello pudieron resolver su problema con afecto. Esta es la Carta de Amor:

Querida Vanesa:

  1. 1. Ira: Estoy enfadado por tu excesiva emotividad. Estoy enojado porque sigues malinterpretándome. Estoy enfadado porque no puedes permanecer tranquila cuando hablamos. Estoy enfadado porque eres demasiado sensible y te sientes herida fácilmente. Estoy enojado porque no confías en mi y me rechazas.
  2. 2. Tristeza: Estoy triste porque discutimos. Me duele sentir tus dudas y desconfianza. Me duele perder tu amor. Estoy triste porque peleamos. Estoy triste por no estar de acuerdo.
  3. 3. Temor: Temo cometer un error. Temo no poder hacer lo que quiero sin perturbarte. Temo compartir mis sentimientos. Temo que me hagas sentir mal. Temo parecer incompetente. Temo que no me aprecies. Temo hablar contigo cuando estas tan perturbada. No sé que decir.
  4. 4. Pesar: Siento que te haya lastimado. Lamento no estar de acuerdo contigo. Lamento haberme puesto tan frío. Siento oponerme tanto a tus ideas. Lamento apresurarme a hacer lo que quiero. Lamento no valorar tus sentimientos. No mereces ser tratada de esa forma. Lamento haberte juzgado.
  5. 5. Amor: Te amo y quiero solucionar esta situación. Pienso que ahora puedo escuchar tus sentimientos. Quiero apoyarte. Comprendo que herí tus sentimientos. Lamento haber invalidado tus sentimientos. Te amo tanto. Quiero ser tu héroe y no quiero simplemente estar de acuerdo en todo. Quiero que me admires. Necesito ser yo y te apoyo para que seas tu misma. Te amo. Esta vez cuando hablemos mostraré más paciencia y comprensión. Tú lo mereces.

Te amo, Michael

PD. La respuesta que me gustaría escuchar es: “Te amo, Michael. Realmente aprecio que seas un hombre tan cuidadoso y comprensivo. Confío en que podamos solucionar esta situación”.

Una Carta de amor acerca de la frustración y la decepción

Jean le dejó un mensaje a su marido, Bill, donde le pedía que trajera a casa cierta correspondencia importante. Por algún motivo, Bill nunca recibió el mensaje. Cuando llegó a casa sin la correspondencia, la reacción de Jean fue de profunda frustración y decepción. Aunque Bill no tenía la culpa, cuando Jean continuó haciendo comentarios acerca de la importancia que tenía para ella esa correspondencia y de lo frustrada que se sentía, él comenzó a sentirse atacado y culpado. Jean no se daba cuenta de que Bill estaba tomando en forma personal todos sus sentimientos de frustración y decepción. Bill estaba a punto de explotar y de hacerla sentir mal por estar tan perturbada.

En lugar de descargar sus sentimientos defensivos sobre ella y arruinar la noche, decidió sabiamente tomarse diez minutos y escribir una Carta de Amor. Cuando terminó de escribir, regresó con más afecto y abrazó a su esposa diciendo: “Lamento no haberte traído tu correspondencia. Ojalá hubiese recibido el mensaje. ¿Sigues amándome de todos modos?” Jean respondió con mucho amor y aprecio y pasaron una noche maravillosa en lugar de iniciar una guerra fría. La siguiente es la Carta de Amor de Bill:

Querida Jean:

  1. 1. Ira: Odio cuando te perturbas tanto. Odio cuando me echas la culpa. Estoy enojado porque te sientes desdichada. Estoy enojado porque no te sientes feliz de verme. Pareciera que nada de lo que hago fuera suficiente. Quiero que me aprecies y que te pongas feliz al verme.
  2. 2. Tristeza: Me siento triste porque estas frustrada y decepcionada. Estoy triste porque no eres feliz conmigo. Quiero que seas felíz. Estoy triste porque el trabajo siempre se interpone en el camino de nuestra vida amorosa. Estoy triste porque no aprecias todas las cosas maravillosas que tenemos en nuestra vida. Estoy triste porque no regresé a casa con la correspondencia que necesitabas.
  3. 3. Temor: Temo no poder hacerte feliz. Temo que no te sientas feliz durante toda la noche. Temo ser abierto contigo y mostrarme cerrado. Temo necesitar tu amor. Temo no ser lo suficientemente bueno. Temo que te vuelvas en mi contra.
  4. 4. Pesar: Lamento no haber traído a casa la correspondencia. Siento que seas tan infeliz. Lamento no haber pensado en llamarte. No quise perturbarte. Quise que te sientas feliz al verme. Tenemos unas vacaciones de cuatro días y quiero que sean especiales.
  5. 5. Amor: Te amo. Quiero que seas feliz. Comprendo que te sientas desdichada. Entiendo que necesites cierto tiempo solo para sentirte perturbada. Sé que no estas tratando de hacerme sentir mal. Solo necesitas y un abrazo y un poco de empatía. Lo lamento. A veces no sé que hacer y comienzo a hacerte sentir mal. Gracias por ser mi esposa. Te amo tanto. No tienes porque ser perfecta y no tienes que sentirte feliz. Comprendo que estés perturbada por la correspondencia.

Te amo, Bill

PD. : La respuesta que me gustaría escuchar: “Te amo, Bill. Aprecio todo lo que haces por mí. Gracias por ser mi marido”.

Dos Cartas de Amor: sobre las discusiones, sobre la frustración y la decepción

Esta entrada es continuación de La carta de Amor, y que trascribimos del libro “Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus” de John Gray. Terminamos ya esta serie de Cartas de Amor. Espero que estos ejemplos y reflexiones que generan, ayuden a mantener la calma cuando los nervios hacen que estropeemos esas relaciones personales que después nos duelen tanto. Aquí van los dos ejemplo:

Carta de Amor acerca de las discusiones

Michael y Vanesa no se pusieron de acuerdo acerca de una decisión financiera. En pocos minutos se trabaron en una discusión. Cuando Michael observó que estaba empezando a gritar, se calló, respiró profundamente y dijo: “Necesito algo de tiempo para pensar acerca de esto y después hablaremos”. Luego se fue a otra habitación y escribió sus sentimientos en una Carta de Amor.

Después de escribir la carta estaba en condiciones de regresar y analizar la cuestión en forma más comprensiva. Como resultado de ello pudieron resolver su problema con afecto. Esta es la Carta de Amor:

Querida Vanesa:

1. Ira: Estoy enfadado por tu excesiva emotividad. Estoy enojado porque sigues malinterpretándome. Estoy enfadado porque no puedes permanecer tranquila cuando hablamos. Estoy enfadado porque eres demasiado sensible y te sientes herida fácilmente. Estoy enojado porque no confías en mi y me rechazas.

2. Tristeza: Estoy triste porque discutimos. Me duele sentir tus dudas y desconfianza. Me duele perder tu amor. Estoy triste porque peleamos. Estoy triste por no estar de acuerdo.

3. Temor: Temo cometer un error. Temo no poder hacer lo que quiero sin perturbarte. Temo compartir mis sentimientos. Temo que me hagas sentir mal. Temo parecer incompetente. Temo que no me aprecies. Temo hablar contigo cuando estas tan perturbada. No sé que decir.

4. Pesar: Siento que te haya lastimado. Lamento no estar de acuerdo contigo. Lamento haberme puesto tan frío. Siento oponerme tanto a tus ideas. Lamento apresurarme a hacer lo que quiero. Lamento no valorar tus sentimientos. No mereces ser tratada de esa forma. Lamento haberte juzgado.

5. Amor: Te amo y quiero solucionar esta situación. Pienso que ahora puedo escuchar tus sentimientos. Quiero apoyarte. Comprendo que herí tus sentimientos. Lamento haber invalidado tus sentimientos. Te amo tanto. Quiero ser tu héroe y no quiero simplemente estar de acuerdo en todo. Quiero que me admires. Necesito ser yo y te apoyo para que seas tu misma. Te amo. Esta vez cuando hablemos mostraré más paciencia y comprensión. Tú lo mereces.

Te amo, Michael

PD. La respuesta que me gustaría escuchar es: “Te amo, Michael. Realmente aprecio que seas un hombre tan cuidadoso y comprensivo. Confío en que podamos solucionar esta situación”.

Una Carta de amor acerca de la frustración y la decepción

Jean le dejó un mensaje a su marido, Bill, donde le pedía que trajera a casa cierta correspondencia importante. Por algún motivo, Bill nunca recibió el mensaje. Cuando llegó a casa sin la correspondencia, la reacción de Jean fue de profunda frustración y decepción. Aunque Bill no tenía la culpa, cuando Jean continuó haciendo comentarios acerca de la importancia que tenía para ella esa correspondencia y de lo frustrada que se sentía, él comenzó a sentirse atacado y culpado. Jean no se daba cuenta de que Bill estaba tomando en forma personal todos sus sentimientos de frustración y decepción. Bill estaba a punto de explotar y de hacerla sentir mal por estar tan perturbada.

En lugar de descargar sus sentimientos defensivos sobre ella y arruinar la noche, decidió sabiamente tomarse diez minutos y escribir una Carta de Amor. Cuando terminó de escribir, regresó con más afecto y abrazó a su esposa diciendo: “Lamento no haberte traído tu correspondencia. Ojalá hubiese recibido el mensaje. ¿Sigues amándome de todos modos?” Jean respondió con mucho amor y aprecio y pasaron una noche maravillosa en lugar de iniciar una guerra fría. La siguiente es la Carta de Amor de Bill:

Querida Jean:

1. Ira: Odio cuando te perturbas tanto. Odio cuando me echas la culpa. Estoy enojado porque te sientes desdichada. Estoy enojado porque no te sientes feliz de verme. Pareciera que nada de lo que hago fuera suficiente. Quiero que me aprecies y que te pongas feliz al verme.

2. Tristeza: Me siento triste porque estas frustrada y decepcionada. Estoy triste porque no eres feliz conmigo. Quiero que seas felíz. Estoy triste porque el trabajo siempre se interpone en el camino de nuestra vida amorosa. Estoy triste porque no aprecias todas las cosas maravillosas que tenemos en nuestra vida. Estoy triste porque no regresé a casa con la correspondencia que necesitabas.

3. Temor: Temo no poder hacerte feliz. Temo que no te sientas feliz durante toda la noche. Temo ser abierto contigo y mostrarme cerrado. Temo necesitar tu amor. Temo no ser lo suficientemente bueno. Temo que te vuelvas en mi contra.

4. Pesar: Lamento no haber traído a casa la correspondencia. Siento que seas tan infeliz. Lamento no haber pensado en llamarte. No quise perturbarte. Quise que te sientas feliz al verme. Tenemos unas vacaciones de cuatro días y quiero que sean especiales.

5. Amor: Te amo. Quiero que seas feliz. Comprendo que te sientas desdichada. Entiendo que necesites cierto tiempo solo para sentirte perturbada. Sé que no estas tratando de hacerme sentir mal. Solo necesitas y un abrazo y un poco de empatía. Lo lamento. A veces no sé que hacer y comienzo a hacerte sentir mal. Gracias por ser mi esposa. Te amo tanto. No tienes porque ser perfecta y no tienes que sentirte feliz. Comprendo que estés perturbada por la correspondencia.

Te amo, Bill

PD. : La respuesta que me gustaría escuchar: “Te amo, Bill. Aprecio todo lo que haces por mí. Gracias por ser mi marido”.

Esta entrada es continuación de La técnica de la “carta de amor”. Allí apuntábamos algunas ideas y ahora seguimos con estos ejemplos que Jonh Gray escribe en su libro “Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus”.

Una Carta de Amor acerca de las discusiones

Michael y Vanesa no se pusieron de acuerdo acerca de una decisión financiera. En pocos minutos se trabaron en una discusión. Cuando Michael observó que estaba empezando a gritar, se calló, respiró profundamente y dijo: “Necesito algo de tiempo para pensar acerca de esto y después hablaremos”. Luego se fue a otra habitación y escribió sus sentimientos en una Carta de Amor.

Después de escribir la carta estaba en condiciones de regresar y analizar la cuestión en forma más comprensiva. Como resultado de ello pudieron resolver su problema con afecto. Esta es la Carta de Amor:

Querida Vanesa:

1. Ira: Estoy enojado por tu excesiva emotividad. Estoy enojado porque sigues malinterpretándome. Estoy enojado porque no puedes permanecer tranquila cuando hablamos. Estoy enojado porque eres demasiado sensible y te sientes herida fácilmente. Estoy enojado porque no confías en mi y me rechazas.
2. Tristeza: Estoy triste porque discutimos. Me duele sentir tus dudas y desconfianza. Me duele perder tu amor. Estoy triste porque peleamos. Estoy triste por no estar de acuerdo.
3. Temor: Temo cometer un error. Temo no poder hacer lo que quiero sin perturbarte. Temo compartir mis sentimientos. Temo que me hagas sentir mal. Temo parecer incompetente. Temo que no me aprecies. Temo hablar contigo cuando estas tan perturbada. No sé que decir.
4. Pesar: Lamento que te haya lastimado. Lamento no estar de acuerdo contigo. Lamento haberme puesto tan frío. Lamento oponerme tanto a tus ideas. Lamento apresurarme a hacer lo que quiero. Lamento no valorar tus sentimientos. No mereces ser tratada de esa forma. Lamento haberte juzgado.
5. Amor: Te amo y quiero solucionar esta situación. Pienso que ahora puedo escuchar tus sentimientos. Quiero apoyarte. Comprendo que herí tus sentimientos. Lamento haber invalidado tus sentimientos. Te amo tanto. Quiero ser tu héroe y no quiero simplemente estar de acuerdo en todo. Quiero que me admires. Necesito ser yo y te apoyo para que seas tu misma. Te amo. Esta vez cuando hablemos mostraré más paciencia y comprensión. Tú lo mereces.

Te amo, Michael

PD. La respuesta que me gustaría escuchar es: “Te amo, Michael. Realmente aprecio que seas un hombre tan cuidadoso y comprensivo. Confío en que podamos solucionar esta situación”.

Aquí va otro ejemplo: Read the rest of this entry »

Esta entrada es continuación de La técnica de la “carta de amor”. Seguimos con este ejemplo que Jonh Gray escribe en su libro “Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus” puede ayudar a comprender lo que queríamos decir:

Cuando Tom durmió una siesta más larga de lo planeado y olvidó llevar a su hija Hayley al dentista, su esposa, Samantha, estaba furiosa. Sin embargo, en lugar de enfrentar a Tom con su ira y desaprobación, se sentó y escribió la siguiente Carta de Amor. Más tarde, estaba en condiciones de acercarse a Tom con mayor sensatez y aceptación. Por el hecho de haber escrito esa carta, Samantha no sintió el impulso de sermonear o rechazar a su marido. En lugar de tener una discusión, gozaron de una noche encantadora. A la semana siguiente, Tom se aseguró de que Hayley fuera al dentista.

Esta es la Carta de Amor de Samantha:

Querido Tom:

1.Ira: Estoy furiosa de que te hayas olvidado. Estoy furiosa de que te hayas quedado dormido. Odio que duermas siestas y te olvides de todo. Estoy cansada de sentirme responsable por todo. Tu esperas que yo haga todo. Estoy cansada de eso.

2.Tristeza: Estoy triste de que Hayley haya perdido su cita. Estoy triste de que te hayas olvidado. Estoy triste porque siento que no puedo confiar en ti. Estoy triste de que tengas que trabajar tanto. Estoy triste de que estés tan cansado. Estoy triste de que tengas menos tiempo para mí. Me siento herida cuando no te emocionas al verme. Me siento herida cuando olvidas las cosas. Siento que no te importo.

3.Temor: Temo tener que hacer todo. Temo confiar en ti. Temo que no te importe. Temo tener que ser responsable la próxima vez. No quiero hacer todo. Necesito tu ayuda. Temo necesitarte. Temo que nunca seas responsable. Temo que estés trabajando demasiado. Temo que te enfermes.

4.Pesar: Me siento incómoda de que hayas dejado pasar la cita. Me siento incómoda cuando llegas tarde. Lamento ser tan exigente. Lamento no mostrar más aceptación. Me siento avergonzada por no mostrarme más afectuosa. No quiero rechazarte.

5.Amor: Te amo. Entiendo que hayas estado cansado. Trabajas demasiado. Sé que estas haciendo lo mejor posible. Te perdono por haberte olvidado. Gracias por hacer otra cita. Gracias por querer llevar a Hayley al dentista. Sé que te importa realmente. Sé que me amas. Me siento tan afortunada de tenerte en mi vida. Quiero tener una noche afectuosa contigo.

Con amor, Samantha

PD. Necesito escuchar que asumirás la responsabilidad de llevar a Hayley al dentista la semana que viene.

Los vientos dominantes

Martes, 18 Agosto, 2009

Alfonso Aguiló

Alfonso Aguiló

Me han enviado este artículo de Alfonso Aguiló, en www.interrogantes.net, y como me ha impactado os lo trascribo:

Hablando del qué dirán es muy clásico el ejemplo de la torre y la veleta. De esas torres medievales que desafían al paso de los siglos, y que a sus pies todo cambia, se mueve, se vende y se compra, pero ellas siguen ahí.

La solidez de la torre viene a ser el símbolo del carácter firme, de la persona que sabe cumplir su deber. La veleta, en cambio, está en la cúspide, resulta muy vistosa, se mueve a un lado y otro sin dirección fija. Tiene su utilidad, sí: saber hacia dónde va el viento dominante. Igual que las personas sin carácter: sirven para saber cuál es la moda del ambiente en que se mueven, pero para poco más.

Las personas cuyo carácter es como las veletas son menores de edad en cuanto a las razones. Quizá en su interior escuchan muchas voces, pero casi siempre sale ganando alguna de estas:

“es allí adonde va todo el mundo”;

“eso es lo que todos hacen”;

“nadie piensa así, ¿por qué voy a ser precisamente yo la excepción?”.

— Es cierto que el qué dirán supone una esclavitud de la opinión ajena, pero también los propios principios y la conciencia suponen una atadura…

Es un modo de verlo un poco negativo, pero sin duda hay que elegir entre ambas guías –o ataduras, como dices tú– del obrar y del pensar. Pero una es mucho más noble que la otra. Decir de alguien que es dueño de su voluntad y respetuoso con su conciencia es uno de los mejores elogios que pueden hacerse de una persona. Read the rest of this entry »

Familias duraderas

Martes, 11 Agosto, 2009

Ya os conté que en Singapur, el Ministerio para el Desarrollo Comunitario, Juventud y Deporte empezó el año pasado una campaña en favor de la familia y de los hijos. El lema es “Think Family” y tiene una web http://www.thinkfamily.sg. Ojala que en otros paises se siga el ejemplo y la finalidad de este tipo de político familiar que pretende difundir el proyecto de construir  familias duraderas.

Funeral…

Domingo, 9 Agosto, 2009

En Singapur, el Ministerio para el Desarrollo Comunitario, Juventud y Deporte empezó el año pasado una campaña en favor de la familia y de los hijos.
El lema es “Think Family” y tiene una web http://www.thinkfamily.sg en la que entre otras cosas aparecen unos spot publicitarios en video de la cineasta malasia Yasmin Ahmad (ver su blog) http://yasminthefilmmaker.blogspot.com/
La finalidad de la política está clara en la web del Consejo Nacional de la Familia creado en mayo de 2006 para ser guía y defensor de la familia de Singapur.
Se pretende favorecer la construcción de familias duraderas. Hacer lo que sea necesario para que Singapur sea un lugar idoneo donde los niños puedan jugar y crecer, donde las parejas puedan establecer hogares y los padres disfruten de sus hijos y nietos.

La Escuela de Summerhill

Martes, 21 Julio, 2009

Escuela de Summerhill

Escuela de Summerhill

Nos cuenta Alfonso Aguiló que sobre el año 2000  se hizo pública la noticia de que el famoso internado británico Summerhill, escuela que en los año 60 se convirtió en el modelo de la educación anti-autoritaria, tendrá probablemente que cerrar debido al bajo rendimiento de sus —sólo— 66 alumnos. Esta escuela, fundada en 1921 por Alexander Neill, tuvo un espectacular auge en la década de los sesenta, pero después fue perdiendo gradualmente alumnos hasta quedar ahora semidesierta. Su método pedagógico es realmente peculiar: no hay exámenes ni calificaciones, la asistencia a clase es voluntaria y la vida del centro se rige en gran medida de modo asambleario por los propios alumnos. El caso es que los alumnos de Summerhill no salen bien preparados. La realidad es que apenas van a clase y que su formación —según un reciente informe del Ministerio de Educación británico— presenta asombrosas deficiencias. Efectivamente, si bien, el intento de esta escuela por erradicar el autoritarismo merece todos los elogios, sin embargo sus resultados muestran que, al menos, su planteamiento ha sido muy ingenuo.

Todos hemos de esforzarnos seriamente para conseguir cualquier objetivo valioso en la vida. Y para esforzarse seriamente en algo, resulta muy práctico —sobre todo en esas primeras etapas en las que se va conformando el carácter— procurar sujetarse a un plan exigente. Libremente, pero sujetarse.

Hacer lo que uno entiende que debe hacer supone muchas veces un esfuerzo considerable. Y una educación responsable ha de llevar a plantear y plantearse un alto nivel de exigencia personal.

Hay cada vez más personas que sólo quieren aceptar la parte fácil de la vida, son como un manojo de sentimientos. Quieren el fin, pero no los medios necesarios para alcanzar ese fin. Querer ser premios Nobel sin estudiar, enriquecerse sin dar ni golpe, ganarse la amistad de todos sin hacerles un favor, es ingenuo; no es serio.

Pero, este no enfrentarse con la realidad de la vida ¿a qué es debido? ¿por qué les ocurre? Porque están muy influidos por la comodidad. Porque no distinguen entre lo que es querer seriamente lograr algo, con todas sus consecuencias y poniendo los medios necesarios, y lo que es sencillamente una ilusión, un apetecerles, un soñar soltando la imaginación. Se necesita poner esfuerzo.  Para hacer bien una carrera son precisas muchas jornadas de clases y estudio que no siempre apetecen; para ser un buen atleta hay que perseverar en un entrenamiento muchas veces agotador; para dominar un idioma no bastan cuatro clases o unas semanas en el extranjero. Para casi todo hace falta esfuerzo y, si éste se rechaza, supone rechazar el fin, no querer de verdad. Así que, ya lo sabes, ¡ánimo y al toro! como decimos por aquí…

Cfr. www.interrogantes.net

“Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus”, de John Gray. Esta vez, el autor, arroja luz sobre una observación bastante común en las relaciones matrimoniales. Es habitual que las mujeres se quejen de que sus maridos comienzan mostrando mucho afecto y luego se tornan gradualmente pasivos. De igual modo, los hombres también se sienten tratados injustamente; al principio las mujeres muestran mucho aprecio y afecto y luego se tornan resentidas y exigentes. Para J, Gray, este misterio puede entenderse cuando nos damos cuenta de la distinta manera en que hombres y mujeres registran puntos, como ya hemos visto.En este apartado vamos a centrarnos en un aspecto del problema. Vamos a intentar comprender las razones por las que un hombre deja progresivamente de dar.

Existen cinco grandes razones, y son las siguientes:

1. Los marcianos idealizan la equidad

Un hombre centra todas sus energías en un proyecto y piensa que ha marcado cincuenta puntos. Luego regresa a casa y se sienta, esperando que su esposa marque sus cincuenta puntos. No sabe que, según la experiencia de esta última, él solo ha marcado un punto. Conclusión: dejará de dar porque piensa que ya ha dado más. En su opinión eso es lo equitativo y afectuoso que debe hacer. Read the rest of this entry »