Orar con Santa Teresa de Jesús

Viernes, 10 octubre, 2014

586Me envía esta oración la Hna. María Teresa, mi Capellana. Espero que os ayude como a mí:

Vamos a orar de la mano de Santa Teresa que nos va a introducir en las Moradas del  Castillo Interior. Un libro escrito por ella en el año 1577 cumplidos los 62 años, con una experiencia de vida muy intensa, el 2 de Junio, día de la Santísima Trinidad, por mandato del Carmelita Jerónimo Gracián.

Desde hoy, Santa Teresa será la amiga que te introduzca en tu propio Castillo o morada interior, te enseñe cómo  y por dónde se entra y qué hay que hacer, una vez dentro, en cada una de las Moradas. Leer el resto de esta entrada »

Sobre la “justificación” sexual

Martes, 7 octubre, 2014

Familia_FlickrAitorLopezDeAudikana_CC-BY-NC-SA-2.0El domingo empezó el Sínodo preparatorio de la Familia. Iré poniendo algunos artículos sobre el tema en el blog. Joan Carreras, un buen amigo sacerdote -y gran canonista-, ha escrito un interesante artículo sobre la justificación sexual (aquí), y que resumo a continuación:

Joan comienza haciendo el siguiente planteamiento. En una “cultura puritana”, donde la sexualidad es considerada una actividad negativa y pecaminosa, se haría necesaria una justificación de la sexualidad, es decir alguna razón que la hiciera lícita. No bastaría la idea del cumplimiento del fin natural del sexo, -esto es, la reproducción o supervivencia de la especie-, puesto que el hombre no es simplemente un animal. Así pues, se hace además necesario que la realización del acto sexual se realice en el contexto del matrimonio, que es la institución natural que en última instancia justificaría la sexualidad humana. Leer el resto de esta entrada »

3763__411e14ac1ac65Me ha parecido muy interesante este texto autobiográfico de Scott y Kimberly Hahn sobre la influencia que sobre ellos representó la lectura del libro “El control de la natalidad y la alianza matrimonial” de John Kippley, en la comprensión de la contradicción que representa para la alianza matrimonial la anticoncepción,  Al hablar del tema con Scott, Kimberly le pidió que lo leyera. Éstas son las palabras textuales del marido:

“Lo vi y pensé [dijo Scott]: ‘¿Editorial Litúrgica? ¡Este tipo es un católico! ¡Un papista! ¿Qué hace plagiando la noción protestante de la alianza?’ Sentí aún más curiosidad por saber lo que decía. Me senté a leer el libro, y al cabo de un rato, empecé a pensar: ‘Aquí hay algo que anda mal. No puede ser… ¡este hombre dice cosas muy sensatas!’ El autor demostraba cómo el matrimonio no es un mero contrato en el que se intercambian bienes y servicios; decía que es una alianza que lleva consigo una interrelación de personas. La tesis principal de Kippley era que toda alianza tiene un acto por el cual se lleva a cabo y se renueva; y que el acto sexual de los cónyuges es un acto de alianza. Cuando la alianza matrimonial se renueva, Dios la utiliza para dar vida. Renovar la alianza matrimonial y usar anticonceptivos para evitar una potencial nueva vida equivalía a algo semejante a recibir la Eucaristía para luego escupirla en el suelo.

Kippley continuaba diciendo que el acto conyugal demuestra de modo único el poder dador de vida del amor en la alianza matrimonial. Todas las otras alianzas muestran y transmiten el amor de Dios, pero sólo en la alianza conyugal el amor es tan poderoso que comunica la vida. Cuando Dios hizo al ser humano, varón y mujer, el primer mandamiento que les dio fue el de ser fecundos y multiplicarse. Eran así una imagen de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres en uno, la familia divina. De modo que cuando ‘los dos se hacen uno’ en la alianza matrimonial, el ‘uno’ se hace tan real que ¡nueve meses después hay que ponerle un nombre! El hijo encarna la unidad de su alianza. Leer el resto de esta entrada »

untitledEs una pregunta de la ética cotidina que me aprece interesante y que voy a intentar responder con este texto del Relato de una madre, de Victoria Gillick

Las relacio­nes conyugales, decían los grupos contraceptivos, iban a ser más estables, más armoniosas y mucho menos cargadas de ansiedad que en cualquier tiempo ante­rior, gracias a la nueva actitud desinhibida hacia la sexualidad y a la procreación controlada. La contracepción eficaz traería, por fin, la igualdad de hombres y mujeres, tanto sexual como económica, y libraría al mundo de las plagas de la violación dentro del matrimonio y del abuso marital. Por último, merced a la revolución tecnológica del control de la fertilidad de la mujer, desaparecerían de la historia los niños no deseados o maltratados.

Y, sin embargo, aparece de pronto el Papa en medio de toda esa euforia y predice que lo que va a suceder es exactamente lo contra­rio de todo eso. Decía que el control fácil de la natalidad

«…conduciría a la infidelidad matrimonial y a un rebajamiento del nivel moral…» y que no hacía falta tener una gran experiencia de las flaquezas humanas para comprender que «… los seres humanos —especialmente los jóvenes, tan vulnerables en esta materia— necesitan más bien que se les anime a ser fieles a la ley moral, no que se les ofrezcan medios fáciles para evadirse de su cumplimiento…»

No se equivocaba el Papa. Pero, ¿a quién le preocupaban en aquellos años iconoclastas cosas del estilo del «nivel moral» o de la «ley moral»? «¡Qué estupideces!»: es lo que la gente decía al oír esas recomendaciones. Leer el resto de esta entrada »

Sínodo de la Familia 2014

Jueves, 2 octubre, 2014

Familia_FlickrAitorLopezDeAudikana_CC-BY-NC-SA-2.0

El próximo domingo comenzará la Asamblea Sinodal sobre el tema de la familia. Está aquí presente el responsable principal, el Cardenal Baldisseri: recen por él, para que lo consiga. Invito a todos, individual y comunitariamente, a orar por este evento tan importante y yo confío esta intención a la intercesión de María, Salus Populi Romani.

Con esta palabras terminaba el Papa Francisco las palabras previas al rezo del Ángelus el pasado domingo 28 de septiembre. Como será un tema importante para los próximos días, iré poniendo algunas reflexiones sobre la familia en el blog. Agrupare en esta entrada los enlaces para evitar la dispersión

  1. Artículos sobre la familia en general 
  2. Matrimonio y Alianza:
    1. Eucaristía y Matrimonio
    2. Jesús y el Matrimonio
    3. Sobre la fecundidad:
      1. ¿Qué dice la Biblia sobre la anticoncepción?
      2. ¿Existe alguna relación entre la anticoncepción y el derrumbamiento del matrimo­nio?
      3. “El control de la natalidad y la alianza matrimonial”, de John Kippley
      4. Sobre los métodos contraceptivos en la vida matrimonial
      5. Jesús revela el sentido último de la fecundidad humana
  3. Sobre el noviazgo:
    1. Amor sin remordimiento -sobre el noviazgo-
  4. Sobre la sexualidad
    1. Sobre la “justificación” de la sexualidad
  5. Anexo:
    1. Algunos textos eclesiales sobre los divorciados vueltos a casar y los sacramentos de la Eucaristía y la Penitencia
    2. Cinco claves sobre la familia y el matrimonio
    3. Relatio post disceptationem
    4. Algunas cuestiones éticas de la vida cotidiana
    5. Un caso sobre el sacramento del matrimonio (y su comentario)
    6. Qué dice la Biblia sobre la Fidelidad y verdad
    7. sobre la familia: e el amoramor humano;  el hombre, y la mujer; las relaciones en general

 

91Quizás pueda ayudarnos a responder a esta pregunta de la ética cotidiana, el siguiente relato que Kimberly Hhan relata en el libro Roma dulce hogar, nuestro camino al catolicismo. El texto es un poco largo, pero al tratarse de un relato me pareció interesante dejarlo así

Kimberly:

  En nuestro primer año en el seminario, Scott comenzó su programa estudiando cuestiones teológicas fundamentales con profesores que llevaban enseñando teología entre diez y cuarenta años. Mientras tanto, yo era secretaria de un programa creado para proporcionar bolsas de estudios en Harvard, y trabajaba con personas de cualquier religión menos la cristiana, muchas de las cuales nunca habían oído el Evangelio ni leído la Biblia. Me ponían a prueba diariamente, cuestionándome hasta que Dios existiera. El contraste era muy fuerte.

  Después de un año en esas condiciones, Scott y yo decidimos ocupar los dos un mismo carril y crecer juntos. De modo que, con el apoyo de Scott y la ayuda de mi familia, comencé los estudios del Master mientras Scott cursaba segundo año. Estudiar teología juntos fue una experiencia enriquecedora y muy fecunda.

  Uno de los primeros temas que afronté en un curso de ética cristiana fue el de la anticoncepción. No había considerado que fuera un tema digno de estudio hasta que empecé a implicarme en el movimiento pro-vida. Como protestante, no conocía a nadie que no practicara el control de la natalidad. Había sido orientada e inducida a practicarlo como parte de un comportamiento cristiano razonable y responsable. En los cursos de orientación prematrimonial no nos preguntaban si íbamos a utilizarlo o no, sino qué método pensábamos emplear.

  El primer grupo al que le tocó estudiar la contracepción se reunió brevemente el primer día en el fondo del aula. Un auto-nombrado líder nos dijo:

  –No tenemos que considerar la posición católica, porque sólo hay dos razones por las que los católicos se oponen a la anticoncepción: la primera es que el Papa no está casado, así que no tiene que vivir con las consecuencias. Y la segunda es que quieren llenar el mundo de católicos.

  –¿Son ésas las dos razones que da la Iglesia católica? –interrumpí–. No lo creo.

  –Entonces, ¿por qué no lo estudias?

  –Lo haré.

  Y lo hice. Leer el resto de esta entrada »

Mis recuerdos del beato Álvaro del Portillo

Sábado, 27 septiembre, 2014

descargaCon ocasión de la beatificación de Álvaro del Portillo pongo aquí, solo a modo de listado, algunos de mis recuerdos del queridisimo don Álvaro, en el tiempo que pasé en Roma:

  1. Al poco de llegar a Cavabianca, mi primer saludo con el mono de encargado de jardín…
  2. Cómo se reía en el “cronicón” de Navidad al escuchar mis ocurrencias (lo del perro en vestuarios: a ti te pasa lo que ami, que no aclaras)… “Rafita” al entrar y saludar desde el coche
  3. Al morir mi padre, la llamada telefónica de don Javier y del Padre: parada cardíaca (ah!), cuida a tu madre… yo aguante bien unos días hasta que me tras una tertulia, me llamó…  el rato que estuvimos hablando en la salita… ya me he enterado, tu madre … flojera y color de los ojos … pero tienes Padre… A partir de ahí se disiparon dificultades internas

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