Mayo

Jueves, 2 mayo, 2013

MAYO es el mes en que, en los templos y en las casas particulares, sube a María desde el corazón de los cristianos el mas ferviente y afectuoso homenaje de su oración y veneración. Es también el mes en el que desde su trono descienden hasta nosotros los dones más generosos y abundantes de la divina misericordia (Pablo VI).

El mes de mayo nos estimula a pensar y hablar de modo particular de Ella. En efecto este es su mes que invita a nuestros corazones a abrirse de manera singular a María (Juan Pablo II). 

DIA 1 DE MAYO: María es la Madre de Dios Cuando la Virgen respondió SI, libremente a aquellos designios que el Creador le revelaba, el Verbo divino  asumió la naturaleza humana. Ofrezcamos hoy a nuestra Madre la Virgen María: Decir SI a la voluntad de Dios y confiar mas en nuestro Padre del Cielo, para que nuestro corazón siempre esté en paz. 

Una buena manera sería hacer una romería a un Santuario de la Virgen, con amigos, rezando las tres partes del Rosario y meditándolas en profundidad.

Autor: Rosa María García

La Gracia de la Presencia Real

Domingo, 28 abril, 2013

Hoy domingo, puede venir bien este impresionante vídeo sobre la vivencia personal de la Eucaristía

La disposición de Jesús de hacer la Voluntad de su Padre es la misma en el Calvario que en los 30 años de vida cotidiana de Nazaret. Solo cuando miramos a Cristo crucificado entendemos que la disposición interior de dar la vida está presente en todos los momentos de su vida: en Nazaret y durante su vida pública. Jesús no obedece nunca “hasta cierto punto”, sino absolutamente, con la “obediencia de la Cruz” en todo lo que realiza. Para Él todos los momentos son pasos hacia ella: su amor le lleva a caminar sereno hacia el Calvario. La obediencia de Jesús en la Cruz ilumina, proyecta y es continuación de su obediencia en Nazaret. La identificación plena con la Voluntad del Padre que se manifiesta en su muerte en el Calvario, había tenido ya lugar, día a día, instante a instante, con normalidad absoluta en aquella pequeña aldea de Nazaret donde vivió.

Pues bien, así como la disposición de Jesús ante la Cruz ilumina toda su vida oculta, de igual modo ha de iluminar la vida corriente del cristiano: “Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame” (Lc 9,23). La “Cruz de cada día” es la cruz de las tareas cotidianas. Ser cristiano implica cumplir la Voluntad de Dios en lo cotidiano, obedeciendo con generosidad, es decir, excediéndose con gusto aunque puedan faltar ganas, y con garbo, es decir sin exagerar, sin quejarse pues la carga es ligera. No se trata sólo de limitarse al “antes morir que pecar”, sino de estar dispuesto a morir a la “propia voluntad”, en todo momento, para cumplir la voluntad divina, haciéndola propia, en las tareas ordinarias. Leer el resto de esta entrada »

“Sus últimos momentos deben significar tanto como el primero “. Gran anuncio de Enfermeras de Marie Curie, que cuidan a enfermos terminales en sus últimas horas

La vida de san Agustín es apasionante. Nos ha dejado además una colección de obras literarias extraordinarias. Libros como las Confesiones o la Ciudad de Dios han sido lecturas obligadas durante siglos. Este hombre, que entre lágrimas al final de su vida se repetía “¡Tarde te amé! Belleza tan antigua y siempre nueva, tarde te ame!… Belleza escondida”, al hablar del amor humano emplea un lenguaje casi místico. Aquí os dejo con este hermoso fragmento:

“Ahora que vais a ser marido y mujer, os esperan tiempos difíciles pero seréis una luz en la oscuridad, una luz de amor. Por eso os digo que si estáis en silencio, estad con amor. Si habláis, hablad con amor. Si os adoctrináis, adoctrinaros con amor. Si perdonáis, perdonad con amor.

Que el amor crezca dentro de vosotros, porque sólo el bien puede subir desde su origen. Amad y vivid en paz. El amor perdura en la adversidad. Nos da prudencia en la prosperidad. Es fuerte ante el sufrimiento. Se regocija en las buenas obras. Está libre de la tentación. Es generoso en la hospitalidad, alegre entre los amigos de verdad, paciente con los descreídos. Es el espíritu de las Sagradas Escrituras, la virtud de la profecía, la salvación de todos los misterios. Es la fuerza del conocimiento, la recompensa de la fe. Es riqueza para los pobres, vida para los moribundos.

El amor lo es todo… “.

Eficacia preferente de la oración

Lunes, 22 abril, 2013

No quiero dejar el tema de la oración, así que seguimos con esta obrita de san Alfonso María de Ligorio, “El gran medio de la oración”:

Quede bien sentado que la oración es verdadero tesoro y que el que más pide, más recibe. San Buenaventura llega a afirmar que cuantas veces el hombre devotamente acude al Señor con la oración, gana bienes que valen más que el mundo entero.

Algunas almas, emplean mucho tiempo en leer y meditar y se ocupan muy poco de rezar. No niego que la lectura espiritual y la meditación de las verdades eternas sean muy útiles para el alma, mas San Agustín no duda en afirmar que es cosa mejor rezar que meditar. Y da la razón: Porque en la lección conocemos lo que tenemos que hacer y en la oración alcanzamos la fuerza para cumplirlo. Y, a la verdad, ¿de qué nos sirve saber lo que tenemos que hacer si no lo hacemos? Somos más culpables en la presencia de Dios. Leamos y meditemos en buena hora, pero es cosa cierta que no cumpliremos con nuestros deberes, si no pedimos a Dios la gracia para cumplirlos. Leer el resto de esta entrada »

Ulises y Abrahán: dos grandes personajes: dos formas de plantearse la vida.

Ulises representa la lucha del héroe griego que con sus solas fuerzas vence todas las dificultades. Ulises peleaba por recuperar lo que considera suyo (sus propiedades y su familia, etc). Puso para ello en juego toda su fuerza y consiguió sobrevivir a grandes peligros: los engañosos cantos de sirenas, la lucha con Polifemo… Su fuerza y su astucia le permiten triunfar sobre dioses y hombres. Es poderoso y valiente… Sin embargo su vida tiene un trágico destino. Al final, la confusión y el sin sentido de la muerte, deja un regusto de vacío propio del relato de una vida fundada en el amor propio. Leer el resto de esta entrada »

La herida de la Desconfianza

Domingo, 14 abril, 2013

Ya terminamos con la ponencia del obispo de San Sebastián José Ignacio Munilla en el I Congreso de Pastoral Juvenil: La evangelización de los jóvenes ante la emergencia afectiva. Tras tratar acerca de la herida del Narcisismo, y la del Pansexualismo, culmina su exposición con otro de los síntomas (y su tratamiento) del daño que la cultura moderna y postmoderna está causando en la afectividad de los jóvenes: la herida de la DESCONFIANZA:

¿En qué sentido la desconfianza puede calificarse de ‘herida afectiva’? Obviamente, en sí misma considerada, la desconfianza no tiene por qué ser una herida afectiva, sino más bien un pecado contra el Primer Mandamiento de la Ley de Dios, que nos dice: “Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu mente, con todo tu ser”.

Pero una cosa es el pecado de desconfianza, y otra muy distinta es el llamado ‘síndrome de desconfianza’, el cual supone ‘inseguridad en uno mismo’, acompañado de una notable dificultad para confiar en los otros y en Dios. La herida afectiva de la desconfianza supone la sensación de no pisar suelo firme y el temor por el futuro. Leer el resto de esta entrada »

Visita al enfermo

Domingo, 7 abril, 2013

Un niño le pregunta a su madre:
- Mama, ¿puedo ir al hospital a ver a un amigo? El está enfermo!
- Claro, pero ¿qué tiene?
El hijo, con la cabeza gacha, dice:
- Un tumor en el cerebro
La madre, furiosa, dice: ¿Y quieres ir allá para qué? ¿para verlo morir?
El niño se aleja y desaparece. Horas más tarde, vuelve rojo de tanto llorar, diciendo:
- ¡Oh madre, es horrible, el murió delante de mí!
La madre, molesta:
- ¿Y ahora? ¿Estás feliz? ¿tenías que ver esa escena?
Una ultima lagrima cae de los ojos del niño y acompañada de una sonrisa, dice:
- ¡Mucho! llegue a tiempo para verlo sonreír y oírle decir: Yo sabía que vendrías.

Mateo 25:36  estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí.

El fin ultimo

Jueves, 4 abril, 2013

Espero estes de acuerdo conmigo en que el fin último de la vida de un cristiano es dar gloria a Dios.
Pero dar gloria a Dios implica tambien querer que Cristo reine; y sólo busca que Cristo reine quien procura unirse a Él y unir a los demás con Él en su Iglesia, por medio de María.
Y para dar gloria a Dios, nada mejor que ser contemplativos en medio del mundo; y para que Cristo reine, nada mejor que ponerle en la cumbre de todas las actividades; y para llevar a todos a la Iglesia, nada mejor que hacer de la Misa él centro y raíz de la vida cristiana.
Así que ya sabes, si quieres ser contemplativos es preciso tratar de poner a Cristo en la entraña de la propia actividad profesional; y esto se realiza uniendo él trabajo a la Santa Misa. Y de este modo se realiza la misión apostólica de atraer a los hombres a la Iglesia, por mediación de María.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 433 seguidores

%d bloggers like this: