adorationofthetrinity-durerHablemos un poco de la Misa. Vaya por delante, que la belleza estética y la estructura ritual ayudan, pero la fuerza y el vigor de la celebración de la Misa radica en la centralidad que el misterio que en ella se celebra ocupa en la vida de Cristo y en toda la historia de la salvación. De ahí su capacidad de trasformar la vida de las comunidades cristianas.

“[la Misa] es el Sacrificio de Cristo, ofrecido al Padre con la cooperación del Espíritu Santo: oblación de valor infinito, que eterniza en nosotros la Redención” (san Josemaría, ECP, 86), de principios de los sesenta, y este otro pasaje de origen autobiográfico, que recoge un punto de meditación de Via Crucis: “Después de tantos años, aquel sacerdote hizo un descubrimiento maravilloso: comprendió que la Santa Misa es verdadero trabajo: operatio Dei, trabajo de Dios. Y ese día, al celebrarla, experimentó dolor, alegría y cansancio. Sintió en su carne el agotamiento de una labor divina. A Cristo también le costó esfuerzo la primera Misa: la Cruz” (VC, XI Estación, 5).

Nada más empezar decimos: En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo: nos introducimos así en la acción Trinitaria: Leer el resto de esta entrada »

Entraña universal de la fe cristiana

Jueves, 27 noviembre, 2014

14 - 1He vuelto a tocar con la mano la urgente necesidad de que el espíritu de la Obra se difunda más y más por el mundo entero. ¡Qué gran labor nos espera en todas partes, y cuántas personas aguardan que les enseñemos el modo de convertir en divinos los caminos de la tierra! (Del Padre, Carta X-2001). Estas palabras, o muy parecidas a estas, fueron las que me ayudaron y finalmente me trajeron a Venezuela…

Pienso que está latente en cada cristiano una entraña misionera universal. Nada de lo que sucede a nuestros hermanos los hombres nos debe resulta ajeno. Los primeros cristianos tuvieron un gran sentido de la universalidad de su vocación y de su mensaje. El mandato del Señor: Id y anunciad a todas las gentes… resonaba con fuerza en su corazón.

Tener el corazón grande, sentir como propia la necesidad de que este mensaje de luz y de paz llegue a todos los rincones del mundo. Pero, claro, sin descuidar el cumplimiento del deber ordinario, con sentido sobrenatural, sacando adelante la labor apostólica allí donde estemos… Cada uno desde su sítio puede realizar esta universalidad evangelizadora de la fe:

El camino es por lo ordinario: el trabajo, unido a la Santa Misa, es apostolado; el empeño por santificar los deberes familiares es apostolado; la dedicación a los encargos de formación y de gobierno en la Obra es labor de almas; la tarea profesional de una madre de familia en su hogar, ofrecida a Dios, es una gran labor apostólica y proselitista; y el trabajo de la Administración de nuestros Centros es el apostolado de los apostolados (Beato Alvaro del Portillo).

Si cuidamos la profundidad de nuestra formación doctrinal y cultural, podremos ayudar eficazmente –con don de lenguas– a muchas personas, sabiendo mostrar a cada uno la belleza de la Verdad.

Alternativas a Halloween

Viernes, 31 octubre, 2014

holywinnenaQueremos fiesta y alegría, bien! Pues busquemos alternativas cristianas al Halloween pagano y recristianicémoslo. En el fondo se trata de volver a la verdadera celebración de la víspera de la Fiesta de Todos los Santos, pues Halloween  no es más que la contracción de All Hallows’ Eve, ‘Víspera de Todos los Santos’.

Se pueden hacer muchas celebraciones en torno al recuerdo de los santos. Un ejemplo puede ser el Proyecto: Fiesta de Todos los Santos, o este Holywins de Alcalá de Henares en el que los niños se disfrazan de su santo favorito y aprenderse su vida, especialmente sus virtudes, con el fin de imitarlas. Los mayores pueden leer acerca de los santos, tener una fiesta en honor a un santo favorito de la comunidad o de la familia.En algunas comunidades que aun se mantienen cristianas se puede renovar la costumbre de pueblos españoles de ir de puerta en puerta cantando, tocando instrumentos musicales y pidiendo dinero para las «ánimas del Purgatorio». Aquellos que hagan el esfuerzo por vivir su fe lograrán en la Fiesta de Todos los Santos recordar que todos somos llamados a la santidad. Podrán conocer la vidas maravillosas de los santos que les ayudarán a vivir el Evangelio. Encontrarán además grandes amigos que intercederán desde el cielo por su salvación.

A continuación tomo de diversos lugares algunas razones para este buen propósito de buscar alternativas al Halloween pagano tal y como se está difundiendo en la actualidad
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Sobre la “justificación” sexual

Martes, 7 octubre, 2014

Familia_FlickrAitorLopezDeAudikana_CC-BY-NC-SA-2.0El domingo empezó el Sínodo preparatorio de la Familia. Iré poniendo algunos artículos sobre el tema en el blog. Joan Carreras, un buen amigo sacerdote -y gran canonista-, ha escrito un interesante artículo sobre la justificación sexual (aquí), y que resumo a continuación:

Joan comienza haciendo el siguiente planteamiento. En una “cultura puritana”, donde la sexualidad es considerada una actividad negativa y pecaminosa, se haría necesaria una justificación de la sexualidad, es decir alguna razón que la hiciera lícita. No bastaría la idea del cumplimiento del fin natural del sexo, -esto es, la reproducción o supervivencia de la especie-, puesto que el hombre no es simplemente un animal. Así pues, se hace además necesario que la realización del acto sexual se realice en el contexto del matrimonio, que es la institución natural que en última instancia justificaría la sexualidad humana. Leer el resto de esta entrada »

eea2edcec2981fdb986403d1b01d4a39Hoy es san Francisco de Asís -y también mi aniversario de bautismo-. Es un buen día para meditar sobre la pobreza y el desprendimiento. Aquí os dejo con estas “señales” del justo medio que como todas las virtudes la pobreza también tiene. San Josemaría proporciona unos criterios eficaces -“señales” decía- para reconocer esta virtud. A ver que os parecen:

Aquí tenéis algunas señales de la verdadera pobreza: no tener cosa alguna como propia; no tener nada superfluo; no quejarse cuando falta lo necesario; cuando se trata de elegir algo para uso personal, elegir lo más pobre, lo menos simpático.

Veamos estas orientaciones prácticas con más detalle: Leer el resto de esta entrada »

3763__411e14ac1ac65Me ha parecido muy interesante este texto autobiográfico de Scott y Kimberly Hahn sobre la influencia que sobre ellos representó la lectura del libro “El control de la natalidad y la alianza matrimonial” de John Kippley, en la comprensión de la contradicción que representa para la alianza matrimonial la anticoncepción,  Al hablar del tema con Scott, Kimberly le pidió que lo leyera. Éstas son las palabras textuales del marido:

“Lo vi y pensé [dijo Scott]: ‘¿Editorial Litúrgica? ¡Este tipo es un católico! ¡Un papista! ¿Qué hace plagiando la noción protestante de la alianza?’ Sentí aún más curiosidad por saber lo que decía. Me senté a leer el libro, y al cabo de un rato, empecé a pensar: ‘Aquí hay algo que anda mal. No puede ser… ¡este hombre dice cosas muy sensatas!’ El autor demostraba cómo el matrimonio no es un mero contrato en el que se intercambian bienes y servicios; decía que es una alianza que lleva consigo una interrelación de personas. La tesis principal de Kippley era que toda alianza tiene un acto por el cual se lleva a cabo y se renueva; y que el acto sexual de los cónyuges es un acto de alianza. Cuando la alianza matrimonial se renueva, Dios la utiliza para dar vida. Renovar la alianza matrimonial y usar anticonceptivos para evitar una potencial nueva vida equivalía a algo semejante a recibir la Eucaristía para luego escupirla en el suelo.

Kippley continuaba diciendo que el acto conyugal demuestra de modo único el poder dador de vida del amor en la alianza matrimonial. Todas las otras alianzas muestran y transmiten el amor de Dios, pero sólo en la alianza conyugal el amor es tan poderoso que comunica la vida. Cuando Dios hizo al ser humano, varón y mujer, el primer mandamiento que les dio fue el de ser fecundos y multiplicarse. Eran así una imagen de Dios: Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres en uno, la familia divina. De modo que cuando ‘los dos se hacen uno’ en la alianza matrimonial, el ‘uno’ se hace tan real que ¡nueve meses después hay que ponerle un nombre! El hijo encarna la unidad de su alianza. Leer el resto de esta entrada »

untitledEs una pregunta de la ética cotidina que me aprece interesante y que voy a intentar responder con este texto del Relato de una madre, de Victoria Gillick

Las relacio­nes conyugales, decían los grupos contraceptivos, iban a ser más estables, más armoniosas y mucho menos cargadas de ansiedad que en cualquier tiempo ante­rior, gracias a la nueva actitud desinhibida hacia la sexualidad y a la procreación controlada. La contracepción eficaz traería, por fin, la igualdad de hombres y mujeres, tanto sexual como económica, y libraría al mundo de las plagas de la violación dentro del matrimonio y del abuso marital. Por último, merced a la revolución tecnológica del control de la fertilidad de la mujer, desaparecerían de la historia los niños no deseados o maltratados.

Y, sin embargo, aparece de pronto el Papa en medio de toda esa euforia y predice que lo que va a suceder es exactamente lo contra­rio de todo eso. Decía que el control fácil de la natalidad

«…conduciría a la infidelidad matrimonial y a un rebajamiento del nivel moral…» y que no hacía falta tener una gran experiencia de las flaquezas humanas para comprender que «… los seres humanos —especialmente los jóvenes, tan vulnerables en esta materia— necesitan más bien que se les anime a ser fieles a la ley moral, no que se les ofrezcan medios fáciles para evadirse de su cumplimiento…»

No se equivocaba el Papa. Pero, ¿a quién le preocupaban en aquellos años iconoclastas cosas del estilo del «nivel moral» o de la «ley moral»? «¡Qué estupideces!»: es lo que la gente decía al oír esas recomendaciones. Leer el resto de esta entrada »

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