Ayer miércoles, 2 de diciembre, en su habitual audiencia general, Benedicto XVI destacó la figura de Guillermo de San Thierry, nacido en Lieja en torno al año mil ochenta. De familia noble, y dotado de gran inteligencia y un amor innato por el estudio. De la doctrina de Guillermo, que se centró particularmente en la ciencia del amor, podemos encontrar una síntesis en una larga carta que escribió a los cartujos de Mont-Dieu, denominada: Epístola áurea. Entre otras cosas dijo:

“Digamos también nosotros al Señor que queremos vivir de amor”… “Aprender a amar requiere un largo y comprometido camino que Guillermo de Saint-Thierry articula en cuatro etapas, correspondientes a las edades del hombre: infancia, juventud, madurez y vejez”.  En este itinerario ha explicado el Papa “la persona debe imponerse una ascesis, es decir, una serie de reglas y prácticas encaminadas a la liberación del espíritu y al logro de la virtud, que sea eficaz”. Tiene que tener un gran control de sí mismo para eliminar cualquier afecto desordenado, cualquier concesión al egoísmo, y unificar la propia vida en Dios, manantial, meta y fuerza del amor, hasta llegar a la cúspide de la vida espiritual, que Guillermo define “sabiduría”.

“Al final de este itinerario ascético -ha asegurado el Santo Padre- se experimenta una gran serenidad y dulzura”, porque “todas las facultades del hombre -inteligencia, voluntad, afectos- reposan en Dios, conocido y amado en Cristo”. Según Guillermo de Saint-Thierry, “esta radical vocación al amor por Dios constituye “el secreto de una vida lograda y feliz” que él describe como “un deseo incesante y creciente, inspirado por Dios mismo en el corazón del hombre”.
En una de sus meditaciones, ha recordad el Papa, Guillermo dice que el objeto de este amor es el Amor con mayúscula, es decir, Dios. Es Él quien se derrama en el corazón de quien ama y lo convierte apto para recibirlo. Este impulso de amor es el cumplimiento del hombre”.

Cfr. Texto completo de la audiencia:

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Ayer miércoles, 25 de noviembre, en la audicencia general celebra en el aula de Pablo VI, Benedicto XVI se refirió en su catequesis a Hugo y Ricardo de San Victor, de los que afirmó que fueron grandes intérpretes de la Escritura. Entre otras cosas, dijo:

“Para quien conoce el sentido de la historia descrito en la Biblia, las historias humanas aparecen marcadas por la Providencia divina, según un propio diseño bien ordenado”. Benedicto XVI en la catequesis de la Audiencia General de esta mañana en el Aula Pablo VI ha afirmado que “una visión teológica de la historia pone en evidencia la intervención sorprendente y salvífica de Dios, pero siempre salvaguardando la libertad y la responsabilidad del hombre”.

“La historia -ha explicado el Papa- no es el resultado de un destino ciego, o de un caso absurdo”. Al contrario en ella “obra el Espíritu Santo, que suscita un maravilloso diálogo de los hombres con Dios, su amigo y Señor”. Esta reflexión ha sido propuesta por el Papa a partir de las páginas escritas por Hugo de San Víctor, monje de esta abadía fundada en París, a principios del siglo XII por Guillermo Champeaux.

“De manera original respecto a sus contemporáneos -ha comentado el Pontífice- Hugo insistió sobre la importancia del sentido histórico-literal de las Sagradas Escrituras, por lo que antes de descubrir el valor simbólico y la enseñanza moral de los textos bíblicos, es necesario conocer y profundizar sobre el significado de la historia narrada por la Escritura”. En caso contrario -ha observado el Santo Padre, citando al monje- “se puede acabar, por ejemplo, como los estudiosos de gramática que desconocen el alfabeto”.

Para Benedicto XVI, de Hugo de san Víctor la Iglesia de hoy debería aprender a valorizar “con sabiduría pastoral, los signos propios de los ritos sacramentales, cuidando atentamente la catequesis, para que la celebración de los sacramentos sea vivida por todos los fieles con devoción, intensidad y alegría espiritual.

Cómo cambiaría el mundo, si en las familias, en las parroquias, o en otras comunidades, las relaciones fueran vividas siguiendo siempre el ejemplo de las tres Personas divinas, que viven no solamente “con” las otras, sino “para” las otras y “en” las otras dos. Sólo el amor nos hace felices y es el amor el que cumple este incesante milagro: como en la vida de la Santísima Trinidad, la pluralidad se recompone en unidad, donde todo es complacencia y alegría”.

 

La contemplación -ha dicho el Pontífice, citando luego a Ricardo de San Víctor, que fue alumno de Hugo- es el resultado final de un arduo camino, que comporta el diálogo entre fe y razón, es decir, un discurso teológico”, que “parte de la verdad, objeto de la fe, pero que intenta profundizar sobre el conocimiento, con el uso de la razón”. Solamente cuando el hombre alcanza el equilibrio y madurez humana en este campo, está preparado para acceder a la contemplación”, que Ricardo de San Víctor definió “una mirada profunda y pura del alma sobre las maravillas de sabiduría, asociada a un sentido estático de estupor y de admiración”.

“Queridos amigos, autores como Hugo y Ricardo de San Víctor nos mueven a la contemplación de las realidades celestes y a la admiración de la Santísima Trinidad como modelo perfecto de comunión. ¡Cuánto cambiaría el mundo si en las familias, en las parroquias y en cualquier comunidad, las relaciones tuvieran como modelo las tres Personas divinas, que no sólo viven con las otras, sino para las otras y en las otras!”

Cfr. Para leer toda la audiencia general: Read the rest of this entry »

Esta mañana antes de concluir su habitual Audiencia General de los miércoles con el rezo del Padre Nuestro, en el Aula Pablo VI del Vaticano, Benedicto XVI ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que para que se multipliquen todos los esfuerzos para ofrecer una rápida respuesta a los dramáticos problemas de la infancia en el mundo, en el marco del vigésimo aniversario de la Convención de los derechos del niño.

“Pasado mañana tendrá lugar en las Naciones Unidas la Jornada Mundial de Oración y de Acción por los Niños, en ocasión del 20 aniversario de la adopción de la Convención de los derechos de los menores. Mi pensamiento se dirige a todos los niños en el mundo, especialmente a cuantos viven en condiciones difíciles y sufren a causa de la violencia, de los abusos, de la enfermedad, de la guerra o del hambre.

Os invito a uniros a mi oración y, al mismo tiempo, hago un llamamiento a la Comunidad internacional para que se multipliquen los esfuerzos para ofrecer la adecuada respuesta a los dramáticos problemas de la infancia. Que no falte el compromiso generoso de todos para que se reconozcan los derechos de los muchachos y sea respetada cada vez más su dignidad”.

Durante la audiencia general, ha recordado el Santo Padre, como se construyeron las primeras iglesias abaciales, en las cuales la liturgia podía ser celebrada con dignidad y solemnidad y donde los fieles también se recogían en paz para rezar. Así nacieron las iglesias y las catedrales románicas. Luego, las grandes catedrales góticas fueron la culminación arquitectónica de una síntesis de fe y de arte, expresada armoniosamente en el lenguaje universal y fascinante de la belleza, que traducía de esta manera el abrazo entre el alma humana con Dios. Todos participaban en la construcción y en la decoración de esta casa común, donde los creyentes venían instruidos a la fe cristiana, ha señalado el Pontífice. Hoy, estas obras maestras nacidas en Europa son incomprensibles a los ojos del hombre moderno, si no se tiene en cuenta el alma religiosa que las ha inspirado. Cuando la fe encuentra el arte, ha explicado el Papa, se crea una profunda armonía: pareciera que los dos quisieran hablar de Dios, convirtiendo en visible lo Invisible.

Este concepto es el que quisiera compartir durante mi encuentro con los artistas el próximo 21 de noviembre en la Capilla Sixtina, ha dicho el Pontífice. Una propuesta de amistad entre espiritualidad cristiana y arte, ya cultivada por Pablo VI y Juan Pablo II y que Benedicto XVI quiere reiterar. ¿Qué es la belleza que escritores, poetas, compositores traducen en su lenguaje -ha afirmado- si no refleja el esplendor eterno del Verbo hecho carne? ¡Que el Seños nos ayude a redescubrir la belleza como camino para conocer y amar a Dios!

Para leer el texto completo: Read the rest of this entry »

el juego de ganapierde

Algo novedoso en la reciente encíclica Caritas in veritate de Benedicto XVI ha sido el hecho de aparecer en un contexto económico el principio de gratuidad (por lo menos en los nn. 6, 34, 36, 38 y 39). En el n. 36, un punto denso de la encíclica, Benedicto XVI señala que el gran desafío que tenemos, es mostrar, tanto en el orden de las ideas como en los comportamientos, que “no sólo no se pueden olvidar o debilitar principios tradicionales de la ética social, como la transparencia, la honestidad y la responsabilidad, sino que en las relaciones mercantiles el principio de gratuidad y la lógica del don, como expresiones de fraternidad, pueden y deben tener espacio en la actividad económica ordinaria”. Es decir, el principio de gratuidad no es solo una exigencia de la caridad, sino también de la verdad de la economía misma.

 

Es importante subreyar la última palabra de este punto n. 36: “ordinaria“. Es decir, este principio no solo afecta a organizaciones productivas con fines sociales (n. 38) sino también al ámbito empresarial ordianrio. Y añade algo a mi parecer esencial: “mientras que antes se podía pensar que lo primero ra alcanzar la justicia y que la gratuidad venía después como su complemento, hoy es necesario decir que sin la gratuidad no se alcanza ni siquiera la justicia” (n. 38). Es decir, en la situación actual en que resulta dificil actuar con justicia o sea demasiado facil eludir la ley, solo una motivación profunda de amor puede seguir impulsando la justicia, y por ende la actividad económica. Y por que la actividad económica no es solo económía sino que entraña relación humana con otros, la fraternidad o caridad tienen derecho a estar presentes.
La razón antropológica del principio de gratuidad reside en en que “el ser humano está hecho para el don. el cual manifiesta y desarrolla su dimensión trascendente” (n. 34). Es pues en la donación como se desarrolla en su aspecto integral como persona. Este desarrollo sucede a lo largo de toda su vida y por tanto también en su actividad económica.
Las mejores empresas lo hacen sin saberlo quizás: contratar a minusválidos, favorecer la formación profesional, contribuir a conciliar trabajo y familia, donar o vender algunos productos a bajo precio a instituciones no lucrativa… Favores entre compañeros de trabajo, la participación de conocimientos e información entrre empleados, ayudar a los recien llegadoso a quien lo necesite… La motivación más profunda nunca es la económica sino la de sentirse querido más allá de la justicia estricta, es decir en la zona de la gratuidad.
Por eso al leer hoy en el diccionario de la lengua española que el ganapierde es un juego en el que se conviene que el que gana es el perdedor, he pensado que debíamos recuperar este tipo de juego en nuestra “vida ordinaria”, incluida la actividad económica. Estoy convencido de que la gratuidad es un principio dianmizador de la vida en todos los sentidos, también de la actividad económica.

Anglicanos de África y la Iglesia Católica

Sábado, 14 Noviembre, 2009

Iglesia anglicana y comunión anglicana

Las recientes declaraciones de los primados anglicanos de Nijeria (Peter Akinola), de Uganda (Henry Luke Orombi) y de Kenia (Eliud Wabokala) no han de extrañarnos, ya que como representantes e integrantes de la Iglesia Anglicana del Sur de África, es lógico que den esta respuesta. Aunque hayan podido dejado un poco perplejos a los que esperaban una reacción más conforme con la tendencia actual anglo-católica anglicana. Esta claro que los líderes de la Iglesia Anglicana del Sur de África están más en un proceso de separación de la Comunión Anglicana y de autoafirmación que en un proceso de conversión a la Iglesia Católica.

Ya se manifestó de forma evidente la ruptura de  estas cuatro (de las once) provincias de África con la Comunión Anglicana cuando decidieron no asistir a la Conferencia de Lambeth, en julio del 2008. Esa conferencia reúne a los obispos de la Comunión Anglicana cada diez años. Las cuatro provincias  disidentes fueron Nigeria, Uganda, Kenia y Ruanda. Las tres primeras reúnen un número importante de fieles anglicanos en África, unos 35 millones, casi la mitad del anglicanismo mundial. Por ejemplo, solo Nigeria cuenta con 27 millones de anglicanos.

La tendencia cismática de la iglesia anglicana a causa de la deriva ideológica viene de lejos. Ya cuando en 1930, la Comunión Anglicana, en su Convención de Lambeth, declarara como moralmente lícita la anticoncepción, surgieron algunas reacciones en contra.  Otro momento clave fue en  1976,  cuando la Iglesia episcopaliana (anglicanos de EE UU) aprobó la ordenación de mujeres sacerdotisas. Y más tarde en 1989, la ordenación de la primera obispa episcopaliana. En 1994, la Iglesia episcopaliana niega la licitud de cualquier terapia para dejar las prácticas homosexuales y en Inglaterra se ordenan las primeras 32 sacerdotisas inglesas. Esto provocó el éxodo al catolicismo 400 presbíteros anglicanos. En el 2000, el episcopalianismo aprueba el sexo fuera del matrimonio. Y en el  2003, se ordena obispo episcopaliano a un homosexual activo, divorciado con dos hijos. En  2006, se hace oficial una declaración a favor del matrimonio homosexual  por parte del el episcopalianismo. Esto provocó que entre el 2007 y el 2008, abandonaran la Iglesia episcopaliana 240 parroquias. Finalmente el 3 de julio de 2009, nace la Iglesia anglicana de América del Norte, con 720 parroquias.

El arzobispo Peter Akinola, primado de Nigeria, llevaba advirtiendo durante muchos años sobre este posible cisma dentro del anglicanismo. En una entrevista realizada en 2003 por la BBC, Akinola se pronunció con firmeza: “Nosotros decimos que somos cristianos amantes de la Biblia. Por eso, no podemos empezar a hacer cosas que la Biblia no permite. Cualquiera que sobrepase esa frontera, debe saber que no tiene nada que ver con nosotros. Es tan sencillo como eso”. Algo parecido sostenía por entonces el secretario provincial de la Iglesia de Uganda, Aaron Mwesigye: “Si ellos (la Comunión Anglicana) no cambian y siguen aprobando las prácticas homosexuales y los matrimonios gays, tendremos que romper con ellos”. Hace años que varios líderes anglicanos de África llevaban advirtiendo que la ordenación episcopal de sacerdotes gays “liquidaría las bases de la Comunión Anglicana”.

Pero el movimiento de conversión desde el anglicanismo a la Iglesia Católica sigue en marcha y la recién publicada constitución apostólica Anglicanorum coetibus de Benedicto XVI, sobre la institución de Ordinariatos personales para los anglicanos que entran en la plena comunión con la Iglesia católica, será el vehículo adecuado para llevar a cabo este proceso.

Ayer, miércoles 11 de noviembre, en la Audiencia General recordó la fundación de la orden de Cluny. Antes de concluir la audiencia con el rezo del Padre Nuestro, en el Aula Pablo VI del Vaticano, Benedicto XVI ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que acelere el retorno a sus casas de los miles de desplazados en Sri Lanka. A continuación ponemos el resumen que él mismo realizó al final de la audiencia:

Queridos hermanos y hermanas:

Esta mañana quisiera hablaros de la Orden de Cluny, un movimiento monástico de gran importancia en la Edad Media, que restauró la observancia de la Regla benedictina. Puso la celebración litúrgica en el centro de la vida cristiana, ensalzándola con la música sacra, la arquitectura y el arte, convencidos de que es participación en la liturgia celestial. Enriqueció también el calendario litúrgico, añadiendo, por ejemplo, la conmemoración de los fieles difuntos, que hemos celebrado hace unos días. Cluny, fundado precisamente hace mil cien años, adquirió muy pronto fama de santidad, y dio origen a casi mil doscientos monasterios en diversos países de Europa. Su portentosa difusión fue debida también a su dependencia directa del Romano Pontífice, que liberaba a los monasterios de las injerencias de las autoridades locales. Así pudieron oponerse eficazmente a la simonía en la concesión de los oficios eclesiásticos, y a fomentar mayor estima por el celibato y la moralidad de los sacerdotes. Además, los monjes de Cluny se ocupaban de los necesitados, de la educación y la cultura, cuando no había instituciones para ello, y a crear espacios de paz, en una época de mucha violencia. Todo esto abrió las puertas al reconocimiento del valor de la persona humana y a la necesidad de la paz.

A continuación tienes la audiencia completa: Read the rest of this entry »

Ya avisábamos de ello, y no sin cierto retraso, el pasado 4 de noviembre, se ha publicado la anunciada constitución apostólica Anglicanorum coetibus de Benedicto XVI, sobre la institución de Ordinariatos personales para los anglicanos que entran en la plena comunión con la Iglesia católica. Esta Constitución junto con las “Normas complementarias” de la Congregación para la Doctrina de la Fe crean el marco jurídico para la plena integración de estos grupos de fieles en la Iglesia católica, al mismo tiempo que les permite conservar elementos del específico patrimonio espiritual y litúrgico anglicano.

El Vaticano ha precisado en un comunicado que “no se trata de una iniciativa que haya tenido origen en la Santa Sede, sino de una respuesta generosa del Santo Padre a la legítima aspiración de tales grupos anglicanos”, y que esta nueva estructura es plenamente compatible con la continuación del diálogo ecuménico. Por cierto el comunicado advierte también que la admisión de clérigos anglicanos casados en los nuevos Ordinariatos personales “no significa en modo alguno un cambio en la disciplina de la Iglesia respecto al celibato sacerdotal”.

Como la constitución apostólica se encuentra en inglés e italiano, ofrecemos este esquema, sacado de Aceprensa:

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“Teología del corazón”, más que “Teología de la razón”, así titula la agencia Zenit, la audiencia general que ayer miércoles 4 de noviembre, dirigió Benedicto XVI en la plaza de san Pedro, centrada esta vez en el debate que en el siglo XII protagonizaron San Bernardo de Claraval, representante de la teología monástica, y Abelardo, exponente de la teología escolástica. El mismo hizo este resumen al final:

Queridos hermanos y hermanas:

Hoy me detengo en el debate que mantuvieron en el siglo doce San Bernardo, representante de la teología monástica, y Abelardo, exponente de la teología escolástica. Para entender esta cuestión, hay que recordar que la teología es la fe que busca comprender. Mientras que para San Bernardo el acento recae sobre la primera parte de la definición, es decir, sobre la fe, Abelardo insiste en la segunda parte, esto es, en la comprensión por medio de la razón. Para el primero, la teología tiene como fin promover la experiencia personal de Dios. En este sentido, es una ayuda para amar cada vez más y mejor al Señor. En cambio, Abelardo, a quien por otra parte se debe la introducción del vocablo “teología” en el sentido que hoy lo entendemos, se coloca en una perspectiva diversa, de corte más intelectualista y con un uso a veces excesivo de la filosofía. ¿Qué nos enseña a nosotros esta disputa? Especialmente, la utilidad de una sana discusión teológica dentro de la Iglesia, sobre todo cuando las cuestiones debatidas no están definidas por el Magisterio, que es punto de referencia ineludible. Al final, la confrontación entre Bernardo y Abelardo acabó en una reconciliación entre ambos, gracias también a Pedro el Venerable, amigo de los dos.






Para el texto completo de la audiencia general, Read the rest of this entry »

La teología debe estar iluminada por el amor a Dios

Ayer, miércoles 28 de octubre, en la Audiencia General, Benedicto XVI animó, “a una escucha más atenta del Evangelio en la misa dominical”. “Que la Palabra de Dios sea lámpara que ilumina nuestro camino en la tierra”. Esta invitación a nutrir nuestra existencia con la palabra de Dios la ha hecho el Santo Padre tomando como ejemplo “el florecimiento” de la teología latina en el siglo XII, y en particular de los dos distintos modelos de teología nacidos de aquella vasta renovación espiritual. El Papa ha hablado de la teología monástica nacida en los monasterios, y de la teología escolástica surgida en las “Scholae” que crecieron junto a las catedrales, algunas de las cuales bien pronto dieron vida a las primeras universidades, que son una “típica invención del Edad Media cristiana”. El sínodo de los obispos de 2008, sobre la “Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia”, ha recordado el Papa, “ha puesto de manifiesto una vez más la necesidad espiritual de las Sagradas Escrituras”. De ahí la importancia de la teología monástica, “una ininterrumpida exégesis bíblica”, que sobrentiende que la lectura puramente teórica, no basta para entrar en las Sagradas Escrituras. “Se debe leer la Biblia con el espíritu con la que ha sido creada”.

Queridos hermanos y hermanas, haciendo eco de la invitación de la Primera Carta de Pedro, la teología escolástica nos anima a estar siempre dispuestos a responder a quien pida razones de la esperanza que está en nosotros (cfr 3,15). Sentir las preguntas como nuestras y ser así capaces también de dar una respuesta. Nos recuerda que entre fe y razón existe una amistad natural, fundada en el mismo orden de la creación. El Siervo de Dios Juan Pablo II, en el incipit de la Encíclica Fides et ratio escribe: “La fe y la razón son como las dos alas, con las que el espíritu humano se alza hacia la contemplación de la verdad”. La fe está abierta al esfuerzo de la comprensión por parte de la razón; la razón, a su vez, reconoce que la fe no la mortifica, al contrario, la empuja hacia horizontes más amplios y elevados. Se inserta aquí la perenne lección de la teología monástica. Fe y razón, en diálogo recíproco, vibran de alegría cuando ambas están animadas por la búsqueda de la íntima unión con Dios. Cuando el amor vivifica la dimensión orante de la teología, el conocimiento, adquirido por la razón, se engrandece. La verdad se debe buscar con humildad, acogida con estupor y gratitud: en una palabra, el conocimiento crece sólo si se ama la verdad. El amor se convierte en inteligencia y la teología auténtica, sabiduría del corazón, que orienta y sostiene la fe y la vida de los creyentes. Oremos por tanto para que el camino del conocimiento y de la profundización de los Misterios de Dios sea siempre iluminado por el amor divino.

Para leer el texto completo de la audiencia general: Read the rest of this entry »

Homilía del Papa en la Clausura del Sínodo:

“¡Iglesia en África, levántate, no estás sola!”

Ayer, domingo 25 de octubre, en la Eucaristía con motivo de la Clausura de la II Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para África, en la Basílica de San Pedro,Benedicto XVI  en su homilía dijo entre otras cosas:

Queridos hermanos, demos gracias porque este “misterioso encuentro entre nuestra pobreza y la grandeza de Dios” se ha realizado también en la Asamblea sinodal para África que hoy concluye. Dios ha renovado su llamada: “¡Ánimo! ¡Levántate!” (Mc 10,49). Y también la Iglesia que está en África, a través de sus pastores, llegados de todos los países del continente, de Madagascar y de las demás islas, ha acogido el mensaje de esperanza y la luz para caminar en el camino que conduce al Reino de Dios. “Vete, tu fe te ha salvado” (Mc 10,52). Sí, la fe en Jesucristo –cuando es bien entendida y practicada– guía a los hombres y a los pueblos a la libertad en la verdad, o, por usar las tres palabras del tema sinodal, a la reconciliación, a la justicia y a la paz. Bartimeo que, curado, seguía a Jesús por el camino, es imagen de la humanidad que, iluminada por la fe, se pone en camino hacia la tierra prometida. Bartimeo se convierte a su vez en testigo de la luz, contando y demostrando en primera persona haber sido curado, renovado, regenerado. Esto es la Iglesia en el mundo: comunidad de personas reconciliadas, operadoras de justicia y de paz; “sal y luz” en medio de la sociedad de los hombres y de las naciones. Por eso el Sínodo ha reafirmado con fuerza –y lo ha manifestado– que la Iglesia es Familia de Dios, en la que no pueden subsistir divisiones de tipo étnico, lingüístico o cultural. Testimonios conmovedores nos han mostrado que, incluso en los momentos más oscuros de la historia humana, el Espíritu Santo opera y transforma los corazones de las víctimas y de los perseguidores para que se reconozcan hermanos. La Iglesia reconciliada es una potente levadura de reconciliación en cada país y en todo el continente africano.

Zenit.org ha publicado el mensaje al pueblo de Dios que ha enviado el Sínodo de los Obispos de África, aprobado por aclamación este viernes. Esta versión en español, traducción de la leída en el aula, es considerada como “no definitiva”.

Enlaces de interés relacionados:

Texto completo de la homilía: Read the rest of this entry »

El pasado 20 de octubre apareció la siguiente noticia: entre 30 y 50 obispos y cientos de miles de fieles anglicanos de diferentes países también piden su admisión en la Iglesia Católica. Para ello la Santa Sede publicará en las próximas semanas una constitución apostólica  con la “nueva estructura canónica”: ordinariato personal. Las conversiones giran alrededor del millar de sacerdotes anglicanos (y al parecer muchos miles más de Australia y Estados Unidos) y 400.000 fieles, según The Times. África y Asía son también dos de los lugares donde se espera una gran conversión.

La novedad está en la decisión de “admitir en bloque” a los numerosos grupos de anglicanos procedentes de distintas partes del mundo que han manifestado repetidamente su deseo de entrar “en plena y visible comunión” con Roma. Un aspecto delicado es la nueva situación de los sacerdotes anglicanos que, según parece, se les permitirá a los que estén casados seguir siendo curas; e incluso se permitirá la ordenación como sacerdotes católicos a los seminaristas (hasta ahora anglicanos) que también estén casados. De este modo se respetan las obligaciones de justicia contraídas anteriormente a su decisión de convertirse. Como es natural, si no están casados, después de la ordenación sacerdotal, no se podrán casar. Por su parte, los obispos anglicanos casados pasarán a ser sacerdotes (conviene recordar que la ordenación anglicana es inválida y por tanto deben ser nuevamente ordenados como sacerdotes católicos), mientras que sólo podrán ordenarse como obispos los que sean célibes.

Supongo que la pronta beatificación del cardenal Newman (converso anglicano), contribuirá a que miles y miles de anglicanos se sientan también de algún modo en comunión con Roma.

Otros artículos relacionados:

Ayer miércoles 21 de octubre, en la audiencia general de la plaza de San Pedro donde han seguido su catequesis más de 40 mil fieles y peregrinos llegados de todo el mundo, Benedicto XVI destacó la figura de san Bernardo de Claraval, “el dulce poeta de la Virgen”. Entre otras ideas dijo:

“La fe es ante todo encuentro personal e íntimo con Jesús, experiencia de su cercanía, de su amistad y de su amor: sólo así se aprende a amarlo y a conocerlo cada vez más: augurémonos que esto nos pueda suceder a cada uno de nosotros”.

Según el Papa, que ha pasado la mayor parte de su vida estudiando y enseñando teología, “las grandes reflexiones teológicas sobre los misterios divinos” pueden convertirse “en un vano ejercicio intelectual” sino vienen alimentadas con “una íntima relación con el Señor”. El abad de Claraval amaba repetir a los teólogos y a los monjes de su tiempo que “uno es sólo el nombre que cuenta: el de Jesús el Nazareno”… “Árido es hoy el alimento del alma si no es aliñado con este aceite, sino es sazonado con esta sal. Lo que escribo no tiene sabor, si no leo a Jesús”.

El Pontífice ha recordado también su compromiso espiritual y civil que lo llevó entre otras cosas a defender a los judíos. Y terminó con estas palabras del santo:

“En los peligros, en las angustias, en las incertidumbres – dice – piensa en María, invoca a María. Que Ella no se aparte nunca de tus labios, que no se aparte nunca de tu corazón; y para que obtengas la ayuda de su oración, no olvides nunca el ejemplo de su vida. Si tu la sigues, no puedes desviarte; si la rezas, no puedes desesperar; si piensas en ella, no puedes equivocarte. Si ella te sostiene, no caes; si ella te protege, no tienes que temer; si ella te guía, no te cansas; si ella te es propicia, llegarás a la meta…” (Hom. II super “Missus est”, 17: PL 183, 70-71).

En este vídeo se ve algo de la audiencia genetral:

Cfr. Texto completo de la audiencia general: Read the rest of this entry »

El pasado miércoles, 14 de octubre, en su habitua audienci ageneral, Benedicto XVI desarolló la idea de que el diálogo y tolerancia son siempre más necesarios en un mundo como el de hoy “marcado por un ritmo de vida frenético, donde no son raros los episodios de intolerancia y de incomunicación”. En este sentido el Papa ha subrayado el ejemplo de Pedro el Venerable, abad de Cluny, que en el siglo XII, supo “ingeniárselas” entre “las intransigencias de los hombres de la Edad Media”, gracias a su actitud a la “mediación y al perdón”.

Queridos hermanos y hermanos, este santo monje es ciertamente un ejemplo de santidad monástica, alimentada en las fuentes de la tradición benedictina. Para él el ideal del monje consiste en “adherirse tenazmente a Cristo” (Ep. 53, l.c., p. 161), en una vida claustral distinguida por la “humildad monástica” (ibid.) y por la laboriosidad (Ep. 77, l.c., p. 211), como también por un clima de contemplación silenciosa y de constante alabanza a Dios. La primera y más importante ocupación del monje, según Pedro de Cluny, es la celebración solemne del oficio divino – “obra celeste y de todas la más útil” (Statuta, I, 1026) – acompañada con la lectura, la meditación, la oración personal y la penitencia observada con discreción (cfr Ep. 20, l.c., p. 40). De esta forma toda la vida es atravesada por el amor profundo a Dios y el amor por los demás, un amor que se expresa en la apertura sincera al prójimo, en el perdón y en la búsqueda de la paz. Podríamos decir, concluyendo que este estilo de vida unido al trabajo cotidiano, constituye, para san Benito, el ideal del monje, nos concierne también a todos nosotros, puede ser, en gran medida, el estilo de vida del cristiano que quiere ser auténtico discípulo de Cristo, caracterizado precisamente por la adhesión tenaz a Él, la humildad, la laboriosidad y la capacidad de perdón y de paz.

Sobre el Sínodo de África, aquí te copio de Zenit algunas de las intervenciones:

Cfr. Para ver el texto completo de la audiencia general: Read the rest of this entry »

Ayer, miércoles 7 de octubre, En su catequesis de esta mañana, el Papa presentó la figura de san Juan Leonardi, sacerdote del siglo XVI, patrono de los farmacéuticos, cuyo celo apostólico lo impulsó a enviar al Papa de su tiempo un memorial con criterios para la auténtica renovación de la Iglesia. Benedicto XVI afirmó que la purificación de la Iglesia la hace más bella y santa. Si bien cada reforma debe ser hecha dentro de la Iglesia y no contra ella. Al final resumió así su mensaje:

Dentro de dos días se cumplen los cuatrocientos años de la muerte en Roma de san Juan Leonardi, elegido patrono de los farmacéuticos el pasado ocho de agosto de dos mil seis. Nació en Diecimo, provincia de Luca, en mil quinientos cuarenta y uno. Último de siete hermanos, abandonó los estudios de farmacia por los de teología para ser ordenado sacerdote. Convencido de que los hombres necesitan más que cualquier otra cosa a Cristo, medicina de Dios, se dedicó con entusiasmo a la predicación, especialmente a enseñar a los niños la doctrina cristiana, reuniendo a su alredor un grupo de jóvenes con los que fundó la Orden de los Clérigos Regulares de la Madre de Dios. A sus discípulos les recomendaba que sólo tuvieran ante sus ojos el honor, el servicio y la gloria de Jesús crucificado. Su celo apostólico lo impulsó a enviar al Papa Pablo Quinto un memorial con criterios para la auténtica renovación de la Iglesia. Estos mismos deseos le llevaron, junto a Juan Bautista Vives y Martín de Funes, a contribuir a la creación del Dicasterio de Propaganda Fide y al nacimiento del Colegio Urbano de Propaganda Fide, en el que se han formado muchos sacerdotes para la evangelización de los pueblos.

El pasado lunes, 5 de octubre, el Papa inauguró los trabajos del Sínodo de los Obispos para África. Aquí te pongo algunas de las intervenciones que están teniendo lugar:

Para leer el texto completo de l audiencia general del miércoles aquí: Read the rest of this entry »