Miedo al “qué dirán”
Miércoles, 23 mayo, 2012
De un famoso premio nobel español se dice que afirmaba, en su vejez: “Si cuando uno llega a viejo comprende que se ha equivocado en el planteamiento de su vida, no debe rectificar. Si rectifica, todos dirán que “chochea” con los años”.
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El miedo al “que dirán” es una clara manifestación de soberbia. Se equivoca el que mantiene esta actitud, porque prefiere pisotear su conciencia y perder el respeto y aprecio de si mismo, con tal de que los demás le sigan respetando. Esa es su contradicción. Leer el resto de esta entrada »
“Os conviene que yo me vaya…”
Viernes, 18 mayo, 2012
Dentro de unos días celebraremos la Ascención del Señor a los Cielos (cfr. Dios por dentro). Ya lo había dicho él “Os conviene que yo me vaya…” Porque tú lo dices Señor, pero yo no termino de hacer a la idea.
Sí, ya sé que el Amor es el arte de marcar las distancias, y que cada amor requiere un espacio que permita la entrega mutua libre. Existe una distancia para la amistad, otra para el matrimonio, y otra (muy distinta) para el noviazgo. No se abraza a la madre como se besa a la esposa, ni se habla con el dependiente como se habla con el amigo íntimo. Sin esas referencias, sin esas distancias desaparece el respeto y sin el respeto el amor muere. Sin libertad el amor se transforma en otra cosa. Leer el resto de esta entrada »
Lilian Kirsten, convertida a Cristo a los 47 años: “Cambié al darme cuenta que soy hija de Dios”
Jueves, 17 mayo, 2012
Hoy es 17 de mayo, algunos recodamos este día por un evento: la beatificación de san Josemaría (en 1992). Después vendría la canonización el 6 de octubre del 2002. Os dejo con este vídeo que me ha enviado Olga con estas palabras: ”Este vídeo me ha conmovido. No sé si lo habréis visto, pero merece la pena. Nunca es tarde… Un saludo”
El ultimo de la fila.
Miércoles, 16 mayo, 2012
A la hora de entrar en clase, un párvulo de cinco años, venía forcejeando con el de delante para colocarse de primero en la fila. La profesora, que le sorprendió en sus intentos, con gesto de enfado, le dijo:
• Pues ahora, en castigo, ponte de último.
Se marchó el crío fila atrás y al llegar al final volvió, nuevamente, a la cabeza y le dijo:
• Profe, de último ya está otro niño.
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Ya a los cinco años, y mucho más después, el afán de los primeros puestos nos acucia. En los últimos puestos hay muy poco tráfico. El tráfico agitado, la lucha, los empujones, están en los primeros puestos.
Es bueno aspirar a la cabeza. Lo malo es intentar lograrlo por el camino equivocado. No es a costa de los demás, pisoteando a quienes están al lado, como hemos de sobresalir. “El que de vosotros quiera ser primero, que sea servidor de todos” (Mc. 10, 44). Esa es la enseñanza de Jesús. Ese ha sido el camino de su vida.
Es fácil dejar a otro de “último”, dejar que otro sirva. Ser humilde y servir, ya cuesta más.
Filosofía de la vida
Domingo, 15 abril, 2012
El filosofo inglés Bertrand Russell nació en 1872 y murió, a los noventa y siete años, en 1970. Se dice de él que en sus últimos años se alimentaba de algunos purés, té y whisky. He de reconocer que muchos de sus planteamientos vitales no son cristianos, más bien al contrario. Pero tenía una actitud vital, que considero , en cierto modo positiva. Por ejemplo, en una ocasión, charlando con unos amigos, le preguntaron si podía la filosofía aportar algo práctico, alguna idea para la vida. Y respondió que les iba a dar, no una, sino tres ideas claras, prácticas y necesarias:
Primera, tener valor para aceptar resignadamente las cosas que no se pueden cambiar. Segunda, valentía para cambiar las que si, se pueden cambiar. Y tercera, tener la inteligencia indispensable para no confundir nunca las unas con las otras.
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Tres ideas o, más bien tres actitudes fundamentales para quien quiera tomarse la vida en serio. Paciencia, necesaria muchas veces. Coraje par no escudarse en las circunstancias, falta de medios. Y sensatez, imprescindible par no complicarse y amargarse tonta, inútil y estérilmente la vida.
El miedo es libre
Martes, 10 abril, 2012

Acabo de regresar del UNIV. Una convivencia en Roma con universitarios. ¡Una gozada!. Llevo tiempo sin escribir en blog, pero volvemos. Aquí va esta anécdota.
Es frecuente que a los novios les entre miedo cuando se acerca el momento de la boda. Hay una película en la que la protagonista una chica maestra- confiesa sus miedos a la dueña de la pensión en la que vive. Y ella le dice:
• Cuando yo iba a casarme, me entró tal miedo que me escapé.
• ¿Y qué ocurrió? pregunta la maestra.
• Gracias a Dios, él vino a buscarme.
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Miedo, ¿por qué? Eso lo he preguntado muchas veces a los que me decían sentirlo. He oído dos clases de respuestas de signo distinto: “Temo no ser feliz”… “Temo no saber hacerle feliz”. La primera respuesta, también a mí me da miedo. Ese o esa aún está pensando en sí mismo. Mal camino. La segunda razón es una gozada oírla. Ese novio o esa novia, ya no piensa en sí, sino en el otro. Y eso es una garantía.
Empezamos a ser un poco felices en este mundo cuando nos olvidamos de serlo, para preocuparnos y ocuparnos en hacer felices a quienes están a nuestro lado. La felicidad nunca se encuentra cuando se busca. Se encuentra cuando se da.
¿Duelo o fiesta?
Jueves, 29 marzo, 2012
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Hoy, el blog sigue activo, a pesar de la huelga general. Un día de fiesta en un colegio, un sacerdote encuentra a un niño, de ocho o nueve años, paseando cabizbajo, él solo, por el campo de fútbol. Se acerca y le pregunta:
- ¿Qué te pasa, Juan, por qué estás triste?
- No estoy triste responde el niño -. Estoy pensando.
- ¿Y en qué piensas para estar tan serio?
- Pensaba, cuando muere alguien, si está en gracia de Dios ¿se va al cielo, no?
- Claro, si está en gracia de Dios, se va al cielo.
- Entonces, ¿por qué llora la gente mayor?
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No es fácil explicarle a un niño la razón de la sinrazón en muchas ocasiones de nuestros sentimientos. De hecho, la fiesta de los santos se celebra el día del aniversario de su muerte. En realidad, cuando nacemos empezamos a morir. Y cuando morimos entramos en la auténtica vida, la vida sin muerte, la eterna. Lo importante es morir en gracia de Dios. Y para eso solo hay un medio seguro y eficaz: vivir en gracia.
Te he estado buscando
Martes, 27 marzo, 2012
Una señora, de unos cuarenta y cinco años, madre de tres hijos, soñó una noche que moría y llegaba a la puerta del Cielo. Oyó que Dios le preguntaba:
- ¿Qué has hecho en la tierra?
Ella pensó en sus trabajos, sus preocupaciones, sus apuros. Pero no encontró nada de valor como para presentar a Dios. Solo pudo decirle:
- Señor, toda mi vida te he estado buscando.
Y Dios, sonriendo, le respondió:
- Pues ya me has encontrado. Entra.
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No quisiera tener otra cosa que presentar a Dios. “¡Si pudiese decirle: Señor, toda mi vida he estado buscándote!”. ¿Puedo decir hoy, sinceramente, que le estoy buscando? Para poder decirlo al final, hay que poder decirlo cada día. Cuando de la vida se hace una búsqueda de Dios, la muerte se convierte en la hora del encuentro.
En la misa de graduación del Colegio
Jueves, 22 marzo, 2012
Mañana viernes celebraremos la misa de graduación en el colegio Los Robles. Como me encargo de los mayores, me suele tocar presidir la misa. Así que haré aquí un adelanto esquemático de las idéas que diré en la homilía:
Como siempre, empezaré comentando el Evangelio. Esta vez lo haré desde la perspectiva de la anécdota de la biblioteca de Fernando (pinchar aquí). La conclusión es evidente, aprender a ser generosos con nuestras vidas, como lo han sido vuestros padres, vuestros profesores (no solo se han preocupado de vuestras mentes y conocimientos, sino también de vuestro espíritu, con una formación integral que encauzara ese anhelo religioso que late en todo hombre) y entre vosotros mismos (poner ejemplos, seminario, parálisis cerebral, etc), a lo largo de estos 12 años. Leer el resto de esta entrada »
Acerca de la biblioteca de un amigo
Miércoles, 21 marzo, 2012
Un amigo tiene una biblioteca magnífica en su casa. Se trata de una pared entera donde una gran estantería aloja más de 400 libros. Y además tiene también una espléndida colección de películas en DVD y CDs de música clásica, de jazz, etc… En fin, que me da un poco de envidia cada vez que la veo.
Un día, mientras miraba extasiado su biblioteca, me dijo: “Cuando al entrar en casa, miro esa estantería, me doy cuenta de que, como cada día, mis dos hijos pequeños y mi esposa requieren mi tiempo y mi cariño, y sé que, un día más, me acostaré sin poder disfrutar de ella”… Me quedé pensando. Sí, la biblioteca de mi amigo parece un tesoro inútil, un despilfarro, porque su dueño no puede disfrutarla… Pero no, la biblioteca de mi amigo es un altar. Un altar en el que se ofrece a Dios, cada día, un sacrificio de música, de cine, de lectura… Esa biblioteca es el símbolo de la ofrenda de tiempo que hace a Dios por sus hijos y su esposa.
Al leer en el evangelio como Jesús “no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo”, comparto con él esa actitud de evitar el peligro, y más cuando, lo que está en juego, es la vida. Pero al seguir leyendo que, a pesar de eso, “subió también él, no abiertamente, sino a escondidas”. No te entiendo, Señor, si quieres conservar la vida, ¿para qué subir? Y si es estás dispuesto a morir, ¿por qué ocultarte? ¿Para qué subir, si no quieres que se sepa? … ¿Para qué conservar una magnifica biblioteca y a la vez, tener tantos hijos y trabajo que nos impide disfrutarla? La respuesta viene más adelante, cuando se nos dice: “Mirad como habla abiertamente”. Jesús conservó la vida para entregarla por nosotros, para ofrecerla en sacrificio a Dios por nosotros. Es paradójico, como la biblioteca de mi amigo: conservar, cuidar la vida (la biblioteca), no para disfrutarla, sino para que entregándola la disfrutáramos nosotros… ¡Fascinante, la biblioteca de mi amigo!
Contigo seremos más fuertes
Martes, 20 marzo, 2012
Me envía este vídeo Ángel. Genial campaña de publicidad de la Asociación Española contra el Cáncer. Todos juntos, en un teatro de Madrid…
El gusto por las cosas sencillas
Martes, 6 marzo, 2012
En una clase de párvulos de cinco años tocaba estudiar, como unidad didáctica, “el Otoño”. Trajeron frutos propios de la estación: uvas, nueces, castañas. Después de hacerles fijar su atención en ellos, la profesora les dijo:
• Ahora vamos a comerlos.
Y uno de los pequeños replicó:
• Profe, en clase no se puede comer.
• No, -dijo la maestra. Pero como hoy hemos estudiado estos frutos, ahora vais a comerlos para conocer cómo saben.
Se puso el niño a comer, y al poco rato preguntó:
• Profe, ¿cuándo estudiamos la tortilla de patatas?
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Hemos perdido el gusto de las cosas sencillas, corrientes, ordinarias. Necesitamos la sacudida de lo extraordinario y llamativo para darnos cuenta de que vivimos. Y como lo extraordinario se da muy pocas veces, no saboreamos ni valoramos la vida. Tenemos que redescubrir el valor de lo diario y pequeño: de la sonrisa, de la alegría del que está al lado, del trabajo hecho con cariño. Aprender a ver la belleza de la flor, a escuchar la música del silencio, a saborear la aventura de leer. Nos hace falta cultivar la asignatura de vivir.
Preguntaban a un niño deficiente, de unos siete años:


