En la Solemnidad de la Ascensión del Señor

Domingo, 1 junio, 2014

 Gudvangen Village, Nærøyfjord - NorwayNos extraña que Jesucristo afirme: Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra, y los hombres sigan matándose unos a otros, mintiendo, robando… ¿Dónde está ese poder? ¿Por qué no lo ejerce para frenar el ascenso del mal?

    Son preguntas envenenadas. Llevan el veneno de la arrogancia, por la que el hombre osa pedirle cuentas a Dios. Pero la Ascensión de Cristo a lo alto del cielo es una llamada a la humildad y a la confianza por parte del hombre.

    Leído con humildad, el pasaje es muy revelador. Ese poder del que Cristo habla comienza a ejercerlo segundos después de haberlo proclamado. Y promulga su primer decreto: Id y haced discípulos de todos los pueblos. Quizá si, en lugar de pedir cuentas al Rey, pusiéramos por obra cuanto nos ha mandado, habría menos injusticias.

    En cuanto a su forma de ejercer el poder, leamos: He aquí que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Es su Espíritu el que, entrando en las almas en gracia, quiere gobernarnos por dentro cada día para prepararnos a ese fin del mundo, en el que el propio Jesús volverá glorioso. Entonces hará justicia.

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One Response to “En la Solemnidad de la Ascensión del Señor”

  1. rosamagarcia Says:

    “La liturgia pone ante nuestros ojos, una vez más, el último de los misterios de la vida de Jesucristo entre los hombres: Su Ascensión a los cielos. Desde el Nacimiento en Belén, han ocurrido muchas cosas: lo hemos encontrado en la cuna, adorado por pastores y por reyes; lo hemos contemplado en los largos años de trabajo silencioso, en Nazaret; lo hemos acompañado a través de las tierras de Palestina, predicando a los hombres el Reino de Dios y haciendo el bien a todos. Y más tarde, en los días de su Pasión, hemos sufrido al presenciar cómo lo acusaban, con qué saña lo maltrataban, con cuánto odio lo crucificaban.
    Al dolor, siguió la alegría luminosa de la Resurrección. ¡Qué fundamento más claro y más firme para nuestra fe! Ya no deberíamos dudar. Pero quizá, como los Apóstoles, somos todavía débiles y, en este día de la Ascensión, preguntamos a Cristo: ¿Es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel? (Hch 1, 6); ¿es ahora cuando desaparecerán, definitivamente, todas nuestras perplejidades, y todas nuestras miserias?
    El Señor nos responde subiendo a los cielos” (san Josemaría Escrivá, Es Cristo que pasa, 117). Los 40 días de Pascua recuerdan tantos aspectos de la historia de la salvación: el diluvio (Gen 7,17), los 40 años del desierto rumbo a la tierra prometida (Sl 95,11), 40 días de Moisés en el Sinaí con el Señor, para recibir la Alianza (Ex 24,18), 40 días con sus noches que anduvo Elías con la fuerza del pan enviado por Dios (1 Re 19,8) y ayuno de Jesús antes de la vida pública: todo ello nos habla de la necesidad de soledad, de desierto, de oración, para poder orientar bien la existencia. Jesús, en esos 40 días de apariciones, no estaba en Palestina: estaba ya “junto al Padre” y “desde allí” se hacía visible y tangible a los suyos. Jesús no se va, deja de ser visible. Por la Ascensión Cristo no se fue a otro lugar, sino que entró en la plenitud de su Padre como Dios y como hombre. Y precisamente por eso se puso más que nunca en relación con cada uno de nosotros. Por esto es muy importante entender qué queremos decir cuando afirmamos que Jesús se fue al cielo o que está sentado a la derecha de Dios Padre. Es una desaparición y no una partida. Una partida da lugar a una ausencia. Una desaparición inaugura una presencia oculta.
    Si dejamos hacer a Dios, lo de aquí en la tierra nos dará felicidad, que en esta vida nunca puede ser completa. Ahora lo vemos porque, guiados por un amor entero, noble, querríamos estar con Jesús físicamente, para que su bondad, su comprensión y quizá su reprensión no nos faltara y sería necesaria porque todavía andamos con tantas cosas….No olvidemos que le tenemos en la Eucaristía vivo y real y su doctrina en la biblia y el catecismo. ¿Qué hacemos para “empaparnos” de ese Dios, que es nuestro Padre y dio la vida por nosotros???????


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