Como él mismo explica fue por Por San Benito y otro Papa (Benedicto XV) con los que él se sintió identificado al comienzo de su pontificado.

Vivir para comer

Miércoles, 11 julio, 2012

En un banquete de bodas, uno de los comen­sales degustaba, más bien tragaba, uno de los muchos platos. En un momento, cuando ya había comido bastante, admirado ante lo que podía meter en su estómago, haciendo un alto en su afanosa tarea, le dijo al compañero de al lado:

‑Hay que ver, ¡cuánto se ahorra a diario! Creí que la barriga estaba llena, y ¡cuán­to da de sí!

***

Acción de gracias de otro tragón que al acabar de comer: “Concédeme, Señor, la gra­cia de poder tener una buena digestión”. Y es que hay gente que vive para comer. Es como si fueran una sola cosa con su estómago. Una cosa es comer para vivir, y otra, muy distinta, vivir para comer. Leer el resto de esta entrada »

Un antiguo cuento de los hermanos Grimn

Miércoles, 11 julio, 2012

Un pobre y piadoso campesino murió y fue al cielo. Al llegar coincidió con un hombre que había sido muy rico en su vida. Abrió la puerta San Pedro e hizo pasar al rico, y dejó al pobre esperando fuera. Desde allí oyó éste como se recibía al rico en el cielo: con gran regocijo y multitud de música y de canciones. Al acabar, se volvió a abrir la puerta del cielo y se hizo pasar al pobre, pero en esta ocasión no hubo ni música ni cantos. Se le acogió con afecto y alegría, y fue acompañado por algunos ángeles; pero sin especial regocijo ni festejo.

Extrañado, el pobre preguntó a San Pedro el por qué; pues parecía que en el cielo se trataba a las personas con la misma parcialidad que en la tierra: a los ricos mejor que a los pobres. San Pedro se llevó las manos a la cabeza y dijo:

“¡Que va! Tú serás igual de feliz que él, y gozarás de Dios lo mismo. Pero date cuenta de que pobres como tú vienen aquí todos los días; y, en cambio, ricos como ese sólo llega uno cada cien años”.

***

Este cuento parece recoger las palabras de Jesucristo: ¡qué difícil es que un rico entre en el reino de los cielos!

Muchos santos han vivido el desprendimiento y pobreza. Todos los cristianos hemos de imitar su ejemplo y vivir una auténtica pobreza interior, que nos lleva a estar desprendidos de los bienes y riquezas que poseemos. El dinero y los bienes son necesarios para vivir; pero debemos usar de ellos con sobriedad, sin poner las ilusiones y el corazón en esas cosas materiales; teniendo lo suficiente para vivir y no viviendo para tener más cada día. Así estaremos desprendidos de lo que poseemos, para bien del prójimo y de nuestra propia alma.

Quitar lo que sobra.

Miércoles, 11 julio, 2012

Dos turistas contemplaban en Roma el famoso Moisés de Miguel Angel. Uno, impresionado, elogiaba el genio del artista. El otro, parco en elogios, comentó:

• En realidad, no es para tanto. El Moisés ya estaba dentro del bloque de mármol. Lo único que hizo Miguel Angel fue suprimir lo que sobraba.

***

Puede que no sea una mala manera de ve la acción del artista. Quitar justo lo que sobra y potenciar lo que falta es una auténtica obra de arte.

Dentro de cada uno de nosotros hay un gran santo. La santificación, en gran parte, consiste en quitar lo que sobra. Por eso, los santos, como las esculturas, se hacen a golpes.

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