Un susto a tiempo
Miércoles, 13 junio, 2012
Estaba apunto de morir un hombre ya bastante entrado en años. Su larga vida había dejado mucho que desear. Los hijos y el sacerdote se esforzaban en convencerle para que se confesase.
- Confiésate, papá -le decía uno de sus hijos -. Confiésate, aprovecha este momento para librarte del fuego del infierno.
El viejo no estaba por la labor.
De repente, unos estertores y se quedó como muerto. El mayor de los hijos encendió una cerilla y se la acercó a la boca para comprobar si respiraba. Con el nerviosismo se le cayó sobre el cuello del padre. Y éste, sobresaltado, exclamó:
- ¡Cómo! ¿Ya empezamos?
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Un susto a tiempo puede ser providencial. Y es que, vale la pena arreglar las cosas, aunque cueste, mientras estamos a tiempo. Leer el resto de esta entrada »
Sonrisas dulces
Miércoles, 13 junio, 2012
Me envía Eugenio, este correo: “una campaña publicitaria preciosa. Todos son trabajadores de la Fundación y el protagonista es Abel que está hecho un artista...“


