El que quiera ser mi discípulo, niéguese a sí mismo, cargue con su cruz de cada día y sígame (Mt. 16,24).

Esta frase del Señor se las trae. Esta puesta en condicional, no se obliga a nadie: “el que quiera“. Eso si, las condiciones estás claras; son tres, y son estas:

Carge con su cruz “de cada día”.

Alguien me contó que un crío, casi cinco años, va por primera vez al colegio. De vuelta a casa, sus padres le preguntan:

• ¿Cómo te ha ido en el colegio? ¿Qué tal?

• Mal ­contesta el pequeño. Tengo que volver mañana.

Y es que ser fiel a Dios un día es relativamente fácil. “¡Cuántos que se dejarían enclavar en una cruz, ante la mirada atónita de millares de espectadores, no saben sufrir cristianamente los alfilerazos de cada día! —Piensa, entonces, qué es lo más heroico” (Camino 204). Efectivamente, es necesario serlo cada día y todos los días. El problema está en que tendemos a ver como una gran cruz formada de la suma de la pequeña cruz de un día y otro. Esa visión es falsa e imaginaria. La santa Cruz no es acumulativa. Viene una a una, día a día. Cuando llega la de hoy, la de ayer ya pasó y la de mañana no llegó todavía. Así, la Cruz de cada día, llevada día a día, resulta más llevadera.

Santa Teresa de Lisieux solía decir que “El martirio a “alfilerazos”, a todo lo largo de la vida es tan meritorio, o acaso más, que el que se sufre de una vez bajo el cuchillo del verdugo”. Y en la  Enc. Veritatis spledor de Juan Pablo II se dice que: “Si el martirio es el testimonio culminante de la verdad moral, al que relativamente pocos son llamados, existe no obstante un testimonio de coherencia que todos los cristianos deben estar dispuestos a dar cada día, incluso a costa de sufrimientos y de grandes sacrificios” (VS 93).

“Niéguese a sí mismo”. Leer el resto de esta entrada »

La anciana y el alacrán

Martes, 28 febrero, 2012

El famoso investigador del proyecto genoma humano, Francis S. Colling, hablando del altruismo como una forma de amor desinteresado, narra la siguiente historia de la hermana Joan Chittister, monja benedictina:

Había una vez una anciana que solía meditar a las orillas del río Ganges. Una mañana, al terminar su meditación, vio a un alacrán que flotaba indefenso en la fuerte corriente. Conforme el alacrán se acercaba, quedó atrapado en unas raíces que se extendían dentro del río. El alacrán luchaba frenéticamente por liberarse, pero cada vez se enredaba más. Ella inmediatamente se acercó al alacrán que se ahogaba, quien en cuanto ella lo tocó, la picó. La anciana retiró su mano, pero apenas recuperó su equilibrio, nuevamente trató de salvar a la criatura. Cada vez que ella lo intentaba, el alacrán la picaba tan fuerte que su mano se llenó de sangre y la cara se le descomponía por el dolor. Un hombre que pasaba vio a la anciana luchar contra el alacrán y le gritó: “¿Estás loca? ¿Quieres matarte por salvar a esa cosa odiosa?” Viendo a extraño a los ojos, la anciana respondió: “Si la naturaleza del alacrán es picar, ¿por qué debo negar mi propia naturaleza de salvarlo?”

Éste puede parecer un ejemplo más bien drástico, no muchos de nosotros nos colocaríamos en peligro por salvar a un alacrán. Pero seguramente la mayoría de nosotros hemos sentido en algún momento una llamada interior para ayudar a un extraño en necesidad, aun cuando no parecería haber ningún beneficio personal; y si hemos actuado ante ese impulso, la consecuencia fue un cálido sentido de “haber hecho lo correcto”. Leer el resto de esta entrada »

Ya vimos en del ateismo a la fe (1), como comenzó el proceso de conversión de Francis S. Collins. En esta entrada seguimos narrando su interesante proceso intelectual de conversión según él mismo lo cuenta:

“El libro era Mero cristianismo, de C. S. Lewis. En los siguientes días, al pasar sus páginas luchando por absorber la amplitud y profundidad de los argumentos intelectuales expuestos por ese legendario erudito de Oxford, me di cuenta de que mis propios conceptos contra la plausibilidad de la fe eran los de un niñito. Claramente debía iniciar con una página en blanco y considerar la más importante de las preguntas humanas. Lewis parecía conocer todas mis objeciones, incluso a veces antes de que yo terminara de formularlas. Invariablemente las abordaba en las siguientes páginas. Cuando luego me enteré de que Lewis mismo había sido un ateo que se había dispuesto a refutar la fe con base en argumentos lógicos, comprendí cómo podía él saber tanto de mi camino: también había sido el suyo.

El argumento que más atrajo mi atención y más removió mis ideas sobre la ciencia y el espíritu hacia sus mismos fundamentos estaba allí mismo, en el Libro Uno: Lo correcto y lo incorrecto como una clave sobre el significado del universo. Si bien de muchos modos lo que Lewis describía como “ley moral” era una característica universal de la existencia humana, de otras maneras era como si la reconociera por primera vez.Leer el resto de esta entrada »

Yosemite HD

Domingo, 26 febrero, 2012

Aquí os dejo con el hermoso paisaje del Parque Nacional Yosemite.

Por Sheldon Neill y Colin Delehanty Cámara: Canon 5D Mark II El movimiento controlado por la música de Dolly Percepción Dinámica: “Outro”, del álbum “Hurry Up, estamos soñando” por M83

Titulado la Invención del amor (2010), aquí os dejo con este bonito cortometraje de animación (9 min)

Escritor, director, animador, editor: Andrey Shushkov. Música por Polina Sizova, Melnikov Antón, Gudkova Anna y Frederic Chopin.

Aquí os dejo con este precioso timelapse Red Aurora Australis de Alex Cherney. Alex Cherney es un fotógrafo y astrónomo aficionado. Ha estado durante dos años persiguiendo las condiciones óptimas para fotografiar este timelapse desde la península de Mornigton, cerca de Melbourne (Australia).

Maggie Meier
Maggie Meier ha vuelto a las canchas de baloncesto después de tres años de recuperación de una meningitis. Durante los meses que permaneció en coma, el único reflejo que le quedaba era el de lanzar a canasta.
Leo y resumo de Hazteoir.org esta impresionante noticia: Afectada por un tipo de meningitis que causa inflamación en el cerebro, Maggie Meier es una joven aficionada al baloncesto… Cuando estudiaba en una escuela de Kansas, cayó enferma a causa de un tipo de meningitis, meningoencefalitis por micoplasmas, que la llevó al coma en 2008.

Según narra La Vanguardia, para mantener el cuerpo de la joven “en forma” durante los casi tres meses que estuvo en coma, era necesario moverla durante dos o tres horas al día. Y conociendo su pasión por el baloncesto, su familia decidió improvisar un aro frente al que la ponían sentada. Para asombro de todos, Maggie, aún en coma, lograba encestar “tiros libres”, un estímulo lo suficiente mente fuerte para adelantarse a la recuperación de otras facultades básicas como el habla o la posibiilidad de andar. Leer el resto de esta entrada »

La esposa es el sol de la familia

Sábado, 25 febrero, 2012

Mujer hermosa deleita al marido, mujer modesta duplica su encanto. El sol brilla en el cielo del Señor, la mujer bella, en su casa bien arreglada (Si 26, 1-4,16-21)

Sí, la esposa y la madre es el sol de la familia. Es el sol con su generosidad y abnegación, con su constante prontitud, con su delicadeza vigilante y previsora en todo cuanto puede alegrar la vida a su marido y a sus hijos. Ella difunde en torno a sí luz y calor; y, si suele decirse de un matrimonio que es feliz cuando cada uno de los cónyuges, al contraerlo, se consagra a hacer feliz, no a sí mismo, sino al otro, este noble sentimiento e intención, aunque les obligue a ambos, es sin embargo virtud principal de la mujer, que le nace con las palpitaciones de madre y con la madurez del corazón; madurez que, si recibe amarguras, no quiere dar sino alegrías; si recibe humillaciones, no quiere devolver sino dignidad y respeto, semejante al sol que, con sus albores, alegra la nebulosa mañana y dora las nubes con los rayos de su ocaso. Leer el resto de esta entrada »

¿Por qué la Cuaresma?

Viernes, 24 febrero, 2012

Hoy mientras comía con un familiar me ha preguntado el por qué de la Cuaresma, incluso insinuaba si era algo realmente útil en estos tiempos nuestros. Le voy a dar la palabra al Santo Padre que en la audiencia general del pasado miércoles de Ceniza, realizó estas interesantes reflexiones sobre sobre el tiempo de Cuaresma que acaba de empezar, un itinerario de 40 días que conduce al Triduo Pascual.
Benedicto XVI recordó que, en la Iglesia antigua, la cuaresma era el tiempo en el que los catecúmenos iniciaban su camino de fe y conversión para recibir el bautismo. Sucesivamente, todos los fieles fueron invitados a vivir este periodo de renovación espiritual. De este modo, “la participación de toda la comunidad en los diversos pasajes del itinerario cuaresmal subraya una dimensión importante de la espiritualidad cristiana: gracias a la muerte y resurrección de Cristo, la redención alcanza no a unos pocos, sino a todos”. Leer el resto de esta entrada »

La piedra de toque

Jueves, 23 febrero, 2012

A Federico de Prusia se le ocurrió una idea extravagante. Estando en el campo se fijó en unos gorriones que picoteaban por las eras granos de trigo. Empezó a hacer sus cálculos y llegó a la conclusión de que aquella clase de pajarillos se comían anualmente, en su reino, dos millones de celemines de trigo.
Exterminarlos era, pues, de interés nacional. Prometió un premio por cada cabeza de gorrión que se presentase. Todos los prusianos se convirtieron en cazadores. Al poco tiempo no quedaban gorriones en el país. Todo un éxito.
El rey estaba satisfecho. Pero, al año siguiente, le anunciaron de todas las partes de Prusia que las orugas y las langostas se habían comido las cosechas.
Cuando hubo que traer gorriones de los países vecinos, dicen que el rey exclamó: “¡Cómo me he equivocado!¡Lo que Dios hace, bien hecho está!”.
Muchas veces Jesús nos dice como a Pedro: “Tú piensas como los hombres, no como Dios” (Mt. 16,20). Y un aspecto de la vida en el que se acentúa más esa diferencia de visión, entre Dios y los hombres, es precisamente en la cruz, el dolor, el sacrificio.
Algo debe tener el sufrimiento humano, que no acabamos de entender, cuando Dios ni a su propia Madre le ha librado de él. La Virgen al pie de la cruz es toda una tesis doctoral sobre el dolor. Conviene contemplarla, estudiarla, porque en ella late toda la teología del Amor y del Dolor. Leer el resto de esta entrada »

Oración de cuaresma

Jueves, 23 febrero, 2012

Señor, ya sé que mi salvación depende de que reconozca lo injusto y malo que hay en mí. Pero sabes que solo no puedo hacerlo. El pecado ha calado tan hondo en mi ser que se ha metido hasta en la mirada, y cuando me miro, no me veo como soy. Cómo anhelo Señor volver a ti. Estar en comunión íntima contigo. Sentirme de nuevo vuelto hacia ti por tu gracia.

Pero el pecado ha roto nuestra unión y con la caída empezamos a olvidar lo que habíamos sido. Hasta  tu cercanía nos daba miedo. Sólo cuando descubrimos lo que has hecho para salvarnos comprendemos lo que significa el pecado para ti… En el destino que tu Hijo estuvo dispuesto a sufrir por nosotros, descubrimos un poco de qué se trataba, tanto para Tí como para nosotros.

Señor, enséñame a reconocer tu Amor, pues solo así se hará visible a mis ojos la culpa y el destrozo que hay en mi vida. Haz que siente tu Amor para que este reconocimiento se vuelva también confianza. Haz que me empape de la santa decisión con que quieres salvarme y ayuda a mi voluntad a identificarse con la tuya para que pueda surgir esa nueva creación que los dos anhelamos.


No andéis preocupados por el mañana

Miércoles, 22 febrero, 2012

Estamos en Cuaresma. Un tiempo de conversión interior al Señor. ¡Cuántas veces son las preocupaciones, los miedos, el temor a perder algo que queremos, etc lo que nos separa del Señor. Por eso queremos decirle en esta cuaresma que vamos a confiar en él; que sabemos nos quiere con la “bondad infinita” que le caracteriza; que nos abandonamos en sus palabras salidas de los labios de su Hijo:

Por eso os digo: No os preocupéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿Acaso no vale más la vida que el alimento y el cuerpo que el vestido? Fijaos en las aves del Cielo, que no siembran, ni siegan, ni almacenan en graneros, y vuestro Padre Celestial las alimenta. ¿Es que no valéis vosotros mucho más que ellas?
 ¿Quién de vosotros por mucho que cavile puede añadir un solo codo a su edad? Y acerca del vestir, ¿por qué preocuparos? Contemplad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan ni hilan,  y yo os digo que ni Salomón en toda su gloria pudo vestirse como uno de ellos. Si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios la viste así, ¡cuánto más a vosotros, hombres de poca fe!
No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer, qué vamos a beber, con qué nos vamos a vestir? Por todas esas cosas se afanan los paganos. Bien sabe vuestro Padre Celestial que de todo eso estáis necesitados. Buscad, pues, primero el Reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura.
Por tanto, no os preocupéis por el mañana, porque el mañana traerá su propia preocupación. A cada día le basta su contrariedad.

Y si acaso me encontrara en un momento oscuro, si mi alma estuviera en una noche oscura, si mi corazón se encontrara en valle tenebroso, confiaré y meditaré tus palabras del salmo 23: Leer el resto de esta entrada »

Miércoles de ceniza

Miércoles, 22 febrero, 2012

“Convertíos a mí de todo corazón: con ayuno, con llanto, con luto. Rasgad los corazones, no las vestiduras, convertíos al Señor Dios nuestro, porque es compasivo y misericordioso”, leemos en la Primera lectura de la Misa de hoy. Y cuando nos imponen la ceniza se nos recuerda: “Acuérdate, hombre, de que eres polvo y en polvo te has de convertir”. Acuérdate… Cuantas veces olvidamos que “de la grandeza del hombre no queda, sin Dios, más que este montoncito de polvo, en un plato, a un extremo del altar, en este Miércoles de Ceniza, con el que la Iglesia nos marca en la frente como con nuestra propia substancia (Leclerq, Siguiendo el año litúrgico).
Comienza la Cuaresma, tiempo de conversión interior y de penitencia para preparar la Pascua del Señor. Pero la verdadera conversión ha de notarse en la conducta, en nuestro trabajo o estudio, en el comportamiento con la familia, en las pequeñas mortificaciones al Señor, que hacen más llevadores los roces de la convivencia diaria. Hoy además, por ser miércoles de ceniza, ofreceremos al Señor una mortificación un poco más especial: el ayuno y la abstinencia.
En la Misa leemos “Os exhortamos, dice, a no echar en saco roto la gracia de Dios (…). Mirad: ahora es el tiempo de la gracia; ahora es el día de la salvación”. Podemos escuchar como el Señor nos dice en la intimidad del corazón: Convierte. Vuélvete a Mí de todo corazón. “Cuando uno de nosotros reconoce que está triste, debe pensar: es que no estoy suficientemente cerca de Cristo. Cuando uno de nosotros reconoce en su vida, por ejemplo, la inclinación al mal humor, al mal genio, tiene que pensar eso; no echar la culpa a las cosas de alrededor, que es una manera de equivocarnos, es una manera de desorientar la búsqueda” … “Cuando alguien diga: “Yo tengo una pereza irremediable, yo no soy tenaz, yo no puedo terminar las cosas que emprendo”, debería pensar (hoy): “Yo no estoy lo suficientemente cerca de Cristo”. Por eso, aquello que cada uno de nosotros reconozca en su vida como defecto, como dolencia, debería ser inmediatamente referido a este examen íntimo y directo: “No tengo yo perseverancia, no estoy cerca de Cristo; no tengo alegría, no estoy cerca de Cristo”. Voy a dejar ya de pensar que la culpa es del trabajo, que la culpa es de la familia, de los padres o de los hijos… No. La culpa íntima es de que yo no estoy cerca de Cristo. Y Cristo me está diciendo: ¡Vuélvete! “Volveos a Mí de todo corazón!”. (A.M. Gª Dorronsoro, Tiempo para creer).

He vuelto a releer algunos capítulos de este buen libro,¿Cómo habla Dios? La evidencia científica de la fe, por Francis S. Collins. Y voy a ir poniendo algunos de los fragmentos del libro que me parecen más interesantes. Aquí pongo un pequeño índice o resumen de los diversos post que ponga. Espero que os resulte de interés:

———————–

En su libro, Francis S. Colins tras una interesante introducción, empieza el capítulo 1 contando un poco su vida y su evolución intelectual: pasando del agnosticismo al ateísmo: ya desde su adolescencia y “aunque en ese momento no conocía el término, me convertí en agnóstico, término acuñado en el siglo XIX por el científico T. H. Huxley para indicar a alguien que sencillamente no sabe si Dios existe o no. Hay toda clase de agnósticos, algunos llegan a esta posición tras un intenso análisis de la evidencia, pero para muchos otros es simplemente una postura cómoda para evitar considerar los argumentos que los ponen en aprietos en ambos bandos. Definitivamente, yo estaba en la segunda categoría. De hecho, mi afirmación de “no lo sé”, iba más por el sentido de “no quiero saber”. Como un joven que crecía en un mundo lleno de tentaciones, era conveniente ignorar la necesidad de ser responsable ante cualquier autoridad espiritual más alta. Practicaba un patrón de pensamiento y de conducta que el notable estudioso y escritor C. S. Lewis llamaba “ceguera deliberada”… Leer el resto de esta entrada »

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 258 seguidores