Madame Campan

Madame Campan

Juana Luisa Enriqueta Genest pasó a la historia como Madame Campan, el apellido de su marido. Fue profesora de las hijas de Luis XV, rey de Francia. Después pasó al servicio de la reina María Antonieta, a la que no quiso abandonar ni en los momentos más duros, aún a riesgo de su propia vida. Más tarde Napoleón le confió la dirección de Instituto Pedagógico, fundado por él en Esouen para los hijos de los laureados con la Legión de Honor. En una ocasión, Napoleón le dijo:

- Los antiguos sistemas de educación no valen nada. ¿Qué cree usted que es más necesario para educar a los niños franceses?

- Madres ­-contestó ella.

Hoy hay muchos teóricos de la Pedagogía que seguramente no opinan lo mismo. Y, peor aún, también padres e, incluso madres, que no parecen creer que ellos son la primera necesidad de sus hijos. Además hay padres y madres que presumen de ser los mejores amigos de sus hijos. Bien, pero no será vano recordar otra observación de Madame Campan a ese respecto: “Amigos ya los encontrarán a lo largo de su vida. Pero padres o madres, no. Es menester que los padres comprendan a sus hijos, pero sin olvidar su condición paterna. Padres no los volverán a encontrar jamás”.

“Aquel beso cambió mi vida”

Martes, 29 noviembre, 2011

Una buena maestra, Doña María, una de esas maestras que dejan huella, cuando estaba próxima a su jubilación, recibió una carta de un antiguo alumno suyo, Lorenzo. Entonces era un hombre casado, de unos 28 años y con dos hijos. Invitaba a la maestra a visitar su casa y traía a la memoria de la misma recuerdos de bastantes años atrás.

Lorenzo no llegaba a los diez años cuando lo conoció Doña María. La etiqueta que acompañaba al niño en el colegio no permitía hacerse ilusiones: “Con Lorenzo no hay nada que hacer; es vago y revoltoso”.

El primer día en su clase, Doña María alargó la mano para acariciarle. El crío, instintivamente, se cubrió la cara, a la defensiva. La buena maestra comprendió que el pobre niño tenía más experiencia de palos que de caricias. Le cogió la cabeza con las dos manos y le dio un beso. El pequeño se la quedó mirando y después de un rato le dijo:

• Profe, es el primer beso que me han dado en toda mi vida.

• Hijo, ¿ tu mamá no te da besos?

• Mi mamá murió cuando era pequeño.

• ¿Y papá no te besa alguna vez?

• No. Mi papá solo me pega con el cinturón.

• Pues yo no te voy a pegar nunca. Te voy a querer mucho. Y tú vas a ser muy bueno y trabajador. ¿De acuerdo?

• Vale.

Desde aquel día el niño empezó a cambiar. Al acabar el curso estaba a la altura de los mejores de su clase. Los restantes años en el colegio sobresalió por su comportamiento, actitud y rendimiento.

En la carta de ahora le recordaba a Doña María ese primer encuentro con ella. “Aquel beso suyo – le decía – cambió mi vida. ¡Que Dios se lo pague!”.

Dios es Amor. Y donde hay amor, ahí está Dios. Por eso el cariño, el amor, hace milagros. Y es el fundamento insustituible de toda tarea educativa.

Seguimos con nuestra serie sobre el relativismo. Hoy nos planteamos en qué consiste la “dictadura del relativismo”.
Kelsen, ardiente defensor del credo relativista, no duda en condenar a todo aquel que pretenda negar la postura que él defiende. Según él, no hay más remedio que estar a lo que digan las mayorías, sea lo que sea, porque no hay otro criterio más justo que ese. Pero, entonces lo único que cuenta es el poder del más fuerte, del que sabe disponer la mayoría hacia sus propios intereses.
Sin embargo, en contra de Kelsen y de la postura relativista, podemos decir que únicamente sobre la base de un criterio común, que trascienda la voluntad individual, es posible un discurso público racional que permita justificar la validez de unos comportamientos y la prohibición de otros. Sobre esta base no habría lugar para una mera retórica de intereses, sino para un discurso verdaderamente racional, donde unos argumentos valdrían realmente más que otros, precisamente porque son más fieles a la realidad que otros. Donde no hay posibilidad de argumentar sobre algo que precede y vincula la voluntad de los interlocutores, no habría más que conflicto de intereses, en el que se impondrían aquellos que fueran expresados con mayor energía. Aunque a nadie se le antoja ya que las normas elaboradas por un Parlamento democrático sean fruto de un diálogo razonado donde terminan imponiéndose las razones mejor fundadas, la democracia teóricamente vive de la confianza en la posibilidad de un entendimiento racional. Desde la perspectiva relativista no habría propiamente un bien común objetivo, sino intereses mayoritarios, que por otra parte serían inducidos, y manipulados en su expresión, por los medios de comunicación dominantes. La opinión publicada se identifica entonces con la opinión pública, y ésta, a su vez, con el interés general, con lo que al final las fuentes del derecho se mantienen siempre dentro de los grupos de presión dominantes. Leer el resto de esta entrada »

Ya siento haber tardado tanto en poner esta noticia en el blog. Sobre todo ahora que vivo en esta extraordinaria tierra asturiana. Y es que la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, dio un espectacular concierto en el Vaticano dedicado a Benedicto XVI ayer domingo 27 de noviembre. Dirigió la orquesta el chileno Maximiano Valdés. El evento fue organizado por la fundación María Cristina Masaveu Peterson, que promueve la formación de jóvenes y la investigación científica. Durante el concierto, se escucharon obras de  Manuel de Falla, Richard Strauss, y Nikolai Rimsky-Korsakov. El Papa dijo que la música es una forma de comunicación decisiva, y la calificó como un lenguaje universal que puede atravesar las barreras entre naciones y culturas

Me envía Ana este aria de soprano de la Cantata BWV 36 de Bach “Schwingt freudig euch empor” (Volad alto con alegría), para el 1º Domingo de Adviento. El texto dice: Incluso con voz suave y débil /se puede honrar la majestad de Dios. /Porque un simple sonido de nuestro espíritu /es para Él un estruendo /que escucha en el cielo. Una belleza!

A hijo inteligente, padre astuto

Domingo, 27 noviembre, 2011

Un adolescente recién aprobado su examen de conducir preguntó a su padre que cuando podría él utilizar el coche.

El padre le dijo que hicieran un trato:
Tú mejoras el promedio de tus calificaciones de 7 a 8, estudias la Biblia un poco y te cortas el pelo, entonces hablaremos sobre prestarte el coche.

Como seis semanas después le dijo el padre:
Hijo, has mejorado tus notas y he visto que has estado estudiando la Biblia, pero me decepciona ver que no te has cortado el pelo

El muchacho contestó:
Sabes papá, he estado viendo en mis estudios de la Biblia, que Sansón llevaba el pelo largo, Juan el Bautista llevaba el cabello largo, Moisés también lo llevaba largo, y hasta existen evidencias de que, ¡Jesús llevaba el pelo largo!
A lo que el padre respondió:
¿Y no te fijaste que todos iban a pie a todas partes?

El timelapse de la semana

Sábado, 26 noviembre, 2011

Países que aparecen: EE.UU., Japón, Hong Kong, Singapur, Taiwán, Francia, Inglaterra, Canadá y la Antártida.

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