Es oficial: Juan Pablo II Magno será Beato el 1 de mayo de 2011, ¡En la Solemnidad de la Divina Misericordia! Según informa este mediodía la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Santo Padre Benedicto XVI ha recibido en audiencia privada al Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Durante la audiencia, el Santo Padre ha autorizado a la Congregación a promulgar varios decretos, entre los cuales se encuentra un milagro, atribuido a la intercesión del Venerable Siervo de Dios Juan Pablo II (Karol Wojtyla), Sumo Pontífice; nacido en Wadowice el 18 de mayo de 1920 y muerto en Roma el 2 de abril de 2005.

La Santa Sede ha anunciado también que la ceremonia de beatificación se celebrará el próximo 1º de mayo, Domingo de la Divina Misericordia, y será presidida por el Santo Padre Benedicto XVI.

Nota informativa de la Congregación para las Causas de los Santos sobre el procedimiento de la Causa de Beatificación del Venerable Siervo de Dios Juan Pablo II (Karol Wojtyla)

El da 14 de enero de 2011, el Sumo Pontífice Benedicto XVI, durante la audiencia concedida al Eminentísimo Señor Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, ha autorizado al mismo Dicasterio a promulgar el Decreto sobre el milagro atribuido a la intercesión del Venerable Siervo de Dios Juan Pablo II (Karol Wojtyla). Este acto concluye el procedimiento que precede al Rito de la Beatificación, cuya fecha ser decidida por el Santo Padre.

Como es conocido, la Causa, por Dispensa Pontificia, comenzó antes de que hubiesen transcurrido los cinco años desde la muerte del Siervo de Dios, requeridos por la Normativa vigente. Tal disposición fue solicitada por la imponente fama de santidad de la que goz el Papa Juan Pablo II en vida, en muerte, y después de muerte. Para el resto fueron observadas integralmente las comunes disposiciones canónicas concernientes a las Causas de beatificación y de canonización.

Desde junio de 2005 hasta abril de 2007, fueron por tanto celebradas la Investigación Diocesana principal romana y las Rogatoriales en diversas diócesis, sobre la vida, sobre las virtudes y sobre la fama de santidad y de milagros. La validez jurídica de los procesos canónicos fue reconocida por la Congregación para las Causas de los Santos con el Decreto del 4 de mayo de 2007. En junio de 2009, examinada la relativa Positio, nueve consultores teólogos del Dicasterio dieron su parecer positivo sobre la heroicidad de las virtudes del Siervo de Dios. En el sucesivo mes de noviembre, siguiendo el procedimiento usual, la misma Positio fue luego sometida al juicio de los Padres Cardenales y Obispos de la Congregación para las Causas de los Santos, que se expresaron con sentencia afirmativa.

El 19 de diciembre de 2009 el Sumo Pontífice Benedicto XVI autorizó la promulgación del Decreto sobre la heroicidad de las virtudes. Leer el resto de esta entrada »

Copio este pos de Gaudencio, en perder el miedo a equivocarse:

Me ha gustado la sinceridad del crítico cinematográfico del diario El País, Carlos Boyero, en su juicio sobre la gran película que se estrena este fin de semana en algunos cines españoles “De dioses y hombres” (“Des hommes y des dieux” en su título original en francés…) y que viene precedida de un gran éxito de crítica, jurado y público. Boyero, ateo confeso, advierte en su crítica de los estrenos semanales que tiene cierta prevención ante este tipo de películas: “de entrada, no me apetece ver retratos de gente ataviada con sotanas (aunque lógicamente me conmuevan los inolvidables curas de “Adiós, muchachos” y “Roma, ciudad abierta“) … Sin embargo, no tengo prejuicios contra las películas de monjes. Ya sé que también son curas, pero tienen otro rollo“. Por ello la película sobre siete monjes cistercienses franceses asesinados en Argelia en 1996 dirigida por Xavier Beauvois y que ha recibido el Gran Premio del Jurado de Cannes de la 63ª edición del festival de cine está protagonizada por monjes que no pertenecen a la ficción: “Eran franceses, vivían en Argelia intentando estar en paz consigo mismos y con el mundo. Poseyendo poco o casi nada, ayudaban en todo lo que podían, material y espiritualmente, a la comunidad rural que rodeaba su convento. Sin ánimo de convertir a esa gente, por solidaridad, siendo fieles al espíritu de su religión“. Por ello este descreído crítico ha salido conmovido del cine: “El director cuenta admirablemente, con penetración psicológica y sencillez narrativa, la modélica relación de estos monjes católicos con su entorno musulmán, el mosqueo al intuir que pueden estar en el punto de mira de los talibanes, su muy humana condición negándose a aceptar el martirio, su miedo a quedarse en Argelia y la sensación de que estarán traicionando sus principios si huyen a Francia, sus contradicciones y su coraje, sus ganas de vivir y la sospecha de que se está acercando el horror, la profunda democracia a la hora de tomar decisiones. Beauvois no hace trampas en esta fábula moral, no fuerza el sentimentalismo, nos hace entender profundamente la complejidad emocional y las dudas de este grupo amenazado por una situación límite, su espiritualidad y sus necesidades terrenales. Y sales conmovido con la historia de estos religiosos. Palabra de agnóstico“. Película muy recomendable.”

 

En la audiencia general, de ayer miércoles 12 de enero, el Papa destacó el papel de la mujer en la Iglesia y en la sociedad recordando la entrega mística de santa Catalina de Génova, una ayuda para los teólogos en la búsqueda de la ‘inteligencia de la fe’. El Papa destacó la gran humildad que caracterizó a Catalina. Benedicto XVI ha puesto de relieve que ella supo combinar la oración constante y la unión mística, con una vida de servicio activo de caridad a los más necesitados, sobre todo en su trabajo como directora del hospital más grande de Génova. «Cuanto más amamos a Dios y rezamos constantemente, tanto más logramos amar a quienes nos rodean, en especial a los más necesitados, porque descubrimos en ellos el rostro de Cristo, que nos ama sin límites y distinciones». También reiteró un apremiante llamamiento de Benedicto XVI a la comunidad internacional en favor de la reconstrucción de Haití

Queridos hermanos y hermanas:
La catequesis de hoy está dedicada a santa Catalina de Génova, que vivió entre mil cuatrocientos cuarenta y mil quinientos diez. Recibió en su hogar una buena educación cristiana. Dada en matrimonio a los dieciséis años, su vida matrimonial no fue fácil. Catalina al principio lleva una existencia mundana que le causó un profundo sentido de vacío y amargura. Tras una particular experiencia espiritual, en la que ve con claridad sus miserias y sus defectos, al mismo tiempo que la bondad de Dios, nace la decisión de cambiar de vida: “no más el mundo, no más pecados”, iniciando un camino de purificación y de comunión mística con Dios. Dos elementos caracterizan toda su existencia: la unión íntima con el Señor, percibida como una unión esponsal, y el servicio al prójimo, especialmente a los más necesitados y abandonados. El pensamiento de Catalina sobre el purgatorio, por el cual es particularmente conocida, esta condensado en El tratado sobre el purgatorio y el Dialogo entre el alma y el cuerpo. El servicio humilde, fiel y generoso, que la Santa realizó es un luminoso ejemplo de caridad para todos y un estímulo particular para las mujeres que contribuyen con sus valiosas obras, llenas de sensibilidad y atención hacía los más pobres y necesitados, al bien de la Iglesia y de la sociedad.

Cfr. Texto completo de la audiencia general: Leer el resto de esta entrada »

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