Benedicto XVI ha manifestado ayer, miércoles 1 de julio, su deseo de que el Año Sacerdotal “sirva para la renovación interior de cada sacerdote” del que “se advierte la necesidad de una mayor identificación con Cristo, como garantía de fidelidad y fecundidad en su ministerio”. Entre otras cosas, recordó que después del Concilio Vaticano II se produjo en diversos lugares la impresión de que la misión del sacerdote en nuestro tiempo fuera algo más urgente que el anuncio de la Palabra y la administración de los sacramentos, porque había quien pensaba que en primer lugar se tenía que construir una sociedad diversa.

Tras haber clausurado el Año Paulino, seguimos la invitación del Apóstol de conocer mejor el misterio de Cristo y ponerlo como centro de nuestra existencia personal y comunitaria. Espero que la celebración del Año Sacerdotal sirva para la renovación interior de cada sacerdote. A la luz del binomio “consagración-misión”, se advierte la necesidad de una mayor identificación con Cristo, como garantía de fidelidad y fecundidad en su ministerio. En la vida del presbítero, anuncio misionero y culto no están separados. Mediante la predicación del Evangelio engendra a la fe a los creyentes para que se unan al sacrificio de Cristo con el sacrifico espiritual de sus vidas. Es urgente recuperar el primado de la gracia divina, así como la conciencia de su propia identidad, en el ejercicio del ministerio sacerdotal, cuyos elementos esenciales son el anuncio de la Palabra y la celebración de los sacramentos. El sacerdote pertenece totalmente al Señor; Él lo ha elegido y lo ha constituido para servir al Pueblo de Dios. Espero que se multiplique en toda la Iglesia la oración por la santificación del clero y las vocaciones sacerdotales.

Otra noticia importante de estos días ha sido el anuncio de su tercera encíclica “CARITAS IN VERITATE”:

“Muy pronto se publicará mi tercera encíclica, que se titula Caritas in veritate. Retoma el contenido social de la encíclica Populorum progressio, escrita por el Siervo de Dios Pablo VI en 1967. Lleva la fecha de hoy, 29 de junio, solemnidad de los santos apóstoles Pedro y Pablo, y pretende profundizar en algunos aspectos del desarrollo integral en nuestra época, a la luz de la caridad en la verdad. Rezad por esta nueva contribución que la Iglesia ofrece a la humanidad en su empeño por un progreso sostenible, en el pleno respeto de la dignidad humana y de las exigencias reales de todos.”

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Cfr. Para todo el texto de la audiencia: Leer el resto de esta entrada »

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