La obstrucción inadvertida del ciclo de intimidad marciano
Lunes, 6 Abril, 2009

“Los hombres son de Marte, las mujeres de Venus” de John Gray
Una vez explicado el hecho de que los hombres son como bandas elásticas. J. Gray quiere aclarar que hay dos maneras en que una mujer puede obstruir inadvertidamente el ciclo natural de intimidad de su pareja. En primer lugar, perseguirlo cuando él necesita distanciarse y en segundo lugar, castigarlo por el hecho de distanciarse. La siguiente es una lista de las maneras más comunes en que una mujer persigue a un hombre y le impide retirarse:
Comportamientos de persecución
Físicos
Cuando él se retira, ella lo persigue físicamente. Si él se dirige a otra habitación ella lo sigue. O, como en el ejemplo de Lisa y Jim, no hace las cosas que quiere hacer por estar con su pareja.
Emocionales
Cuando él se retira, ella lo sigue emocionalmente. Se preocupa por él. Quiere ayudarlo a sentirse mejor. Siente pena por él. Lo agobia con atenciones y elogios. Otro medio que puede utilizar para impedir emocionalmente que se retire es manifestar su desaprobación respecto de la necesidad de su marido de estar solo. A través de la desaprobación de ella también lo esta reteniendo emocionalmente.
Otro enfoque es mostrarse anhelante o herida cuando él se retira. De esta manera ella implora por su intimidad y él se siente controlado.
Mentales
Ella puede retenerlo mentalmente haciéndole preguntas cargadas de reproche tales como: “¿Cómo puedes tratarme de ese modo?” O “¿Qué te pasa?” O “¿No te das cuenta de cuanto me lastimas cuando te alejas?”
Otra manera de retenerlo es tratar de complacerlo. Ella se convierte en una persona excesivamente complaciente. Trata de ser perfecta para que él nunca tenga motivos para retirarse. Ella abandona su sentido de la personalidad y trata de convertirse en lo que cree que él quiere.
Tiene miedo de mover las aguas por temor a que él se aleje, de manera que reprime sus verdaderos sentimientos y evita hacer algo que pudiera perturbarlo.
Otra manera importante en que la mujer inadvertidamente interrumpe el ciclo de intimidad de un hombre es castigarlo por retirarse. La siguiente es una lista de las maneras más comunes en que una mujer castiga a un hombre y le impide regresar y abrirse:
Físicos
Cuando él comienza a desearla nuevamente, ella lo rechaza. Aparta su cariño físico. Puede rechazarlo sexualmente. No le permitiría tocarla o estar cerca. Puede pegarle o romper cosas para mostrarle su desagrado. Cuando un hombre es castigado por retirarse, puede llegar a sentir miedo de hacerlo de nuevo. Este miedo puede impedirle alejarse en el futuro. Su ciclo natural queda entonces congelado. También puede hacerlo enojar e impedirle sentir su deseo de intimidad. Puede no regresar cuando se ha alejado.
Emocionale
Cuando él regresa, ella se siente desdichada y le echa la culpa a él. No le perdona haberla descuidado. No hay nada que él pueda hacer para complacerla o hacerla felíz. Él se siente incapaz de satisfacerla y abandona todo.
Cuando él regresa, ella expresa su desaprobación con palabras, con el tono de la voz y mirando a su pareja con aire de sentirse herida.
Mentales
Cuando él regresa, ella se niega a abrirse y a compartir sus sentimientos. Se torna fría y siente resentimiento hacia él por no abrirse y no hablar.
Ya no confía en que él realmente se preocupe y lo castiga dándole la oportunidad de escuchar y ser el buen tipo. Cuando él regresa felizmente a ella, cae en desgracia.
Cuando un hombre se siente castigado por haberse retirado, puede llegar a temer perder el amor de su pareja si se aleja. Comienza a sentirse indigno de su amor si le aleja. Puede llegar a tener miedo de volver a conquistar su amor porque se siente indigno; supone que será rechazado. Este temor al rechazo le impide regresar de su viaje a la cueva.
Como el pasado de un hombre puede afectar su ciclo de intimidad
Este ciclo natural de un hombre puede verse obstaculizado desde su infancia misma. Puede sentir temor a retirarse porque fue testigo de la desaprobación de su madre respecto del distanciamiento emocional de su padre. Ese hombre puede incluso ignorar que necesita retirarse. Puede crear, inconscientemente, argumentos para justificar el alejamiento.
Este tipo de hombres naturalmente desarrolla más su lado femenino, pero a costa de suprimir parte de su poder masculino. Es un hombre sensible. Trata de complacer y de ser afectuoso pero pierde su personalidad masculina en el proceso. Se siente culpable de retirarse. Sin saber lo que ha ocurrido, pierde su deseo, su poder y su pasión; se torna pasivo y excesivamente dependiente.
Puede sentir miedo de estar solo o de meterse en su cueva. Puede pensar que no le gusta estar solo porque en su interior teme perder amor. Ya experimentó en su niñez el rechazo de su madre hacia su padre o directamente hacia él.
Mientras otros hombres no saben como retirarse, otros no saben como acercarse. El machista no tiene problemas en alejarse. Simplemente no puede regresar y abrirse. En su interior puede sentir miedo de ser indigno de amor. Teme estar cerca y mostrarse interesado. No tiene idea de lo bienvenido que sería si se acercara un poco más. Tanto el hombre sensible como el machista no logran percibir una situación positiva o experimentar su ciclo natural de intimidad.
El hecho de comprender este ciclo masculino de la intimidad resulta tan importante para los hombres como para las mujeres. Algunos hombres se sienten culpables por necesitar pasar cierto tiempo en sus cuevas o pueden sentirse confundidos cuando comienzan a retirarse y luego más tarde regresan. El hecho de comprender estos secretos acerca de los hombres constituye un gran alivio tanto para hombres como para mujeres.
Los hombres en general no toman conciencia de la manera en que su alejamiento repentino y su posterior regreso afecta a las mujeres. Con este nuevo conocimiento acerca de cómo se ven afectadas las mujeres por su ciclo de intimidad, un hombre puede reconocer la importancia de escuchar con sinceridad a una mujer. Comprende y respeta la necesidad de su pareja de comprobar su interés por ella. Cuando no siente la necesidad de retirarse, el hombre sensato se da tiempo para iniciar una conversación y preguntarle a su pareja como se siente.
Crece para comprender sus propios ciclos y cuando se retira le asegura a su pareja que regresará. Podría decir: “Necesito algo de tiempo para estar solo y luego pasaremos un tiempo especial juntos sin distracciones”. O bien, si comienza a retirarse mientras ella esta hablando, podría decir: “Necesito un poco de tiempo para pensar en esto. Retomemos más tarde esta conversación”.
Cuando regresa para hablar, ella podría ponerlo aprueba para comprender porque se fue. Si él no esta seguro, algo que sucede muchas veces, él podría decir:
“No estoy seguro. Solo necesitaba un poco de tiempo para mí. Pero sigamos nuestra conversación”.
Él toma mayor conciencia de que ella necesita ser escuchada y de que él tiene que escuchar más cuando se esta retirando. Además, sabe que escuchar lo ayuda a tomar conciencia de lo que quiere compartir en una conversación.
Para iniciar una conversación, la mujer sensata aprende a no exigirle hablar al hombre pero le pide que realmente la escuche. Dado que su énfasis se ha modificado, desaparece la presión sobre él. Ella aprende a abrirse y a compartir sus sentimientos sin exigir que él haga lo mismo.
Ella confía en que él se abrirá más cuando se sienta aceptado y escuche sus sentimientos. Ella no lo castiga ni lo persigue. Comprende que a veces sus sentimientos íntimos provocan la necesidad de su pareja de retirarse mientras que otras veces (cuando él esta regresando) él si puede mostrarse capaz de escuchar sus sentimientos íntimos. La mujer sensata no se rinde. Persiste paciente y afectuosamente con un conocimiento que pocas mujeres poseen.



Lunes, 20 Abril, 2009 at 5:04 pm
[...] Ella ha de entender esto para no quedarse perpleja y para no pensar que no la quiere; y para no obstruir este ciclo: él tiene derecho, necesita, este espacio de libertad; él debe decirla que [...]
Lunes, 20 Abril, 2009 at 6:46 pm
[...] Ella ha de entender esto para no quedarse perpleja y para no pensar que no la quiere; y para no obstruir este ciclo: él tiene derecho, necesita, este espacio de libertad; él debe decirla que [...]
Jueves, 25 Junio, 2009 at 11:53 pm
Es importante nosotras como mujer entender ese tiempo ese espacio..pero importante comunicarlo no irse asi la palabra perfecta es esa dame un tiempo para pensar esto y despues retomar nuestra conversación…