Benedicto XVI

Benedicto XVI

Ayer, 7 de enero, Benedicto XVI ha recomenzado las audiencia generales de los miércoles. Prosiguiendo las catequesis dedicadas a san Pablo, se detuvo a reflexionar sobre uno de los aspectos importantes de su pensamiento: el culto que los cristianos están llamados a rendir. El Papa señaló que el verdadero culto es la comunión con Cristo realizada en los sacramentos, para que el mundo sea como lo deseamos: espejo del amor divino. También te recomiendo leer el Mensaje de Benedicto XVI para la celebración de la jornada mundial de la Paz 1 enero 2008, dedicado a la familia y que no tiene desperdicio. También si tienes tiempo la homilia del día 7: La lección de la Epifanía, la manifestación de Jesús a los Magos de Oriente. A continuación te copio el resumen que él mismo hizo al final de la audiencia general de ayer para que te animes a leerla:

En el pasado se solía hablar de la tendencia anticultual del Apóstol san Pablo, de una espiritualización del culto. En la actualidad se comprende mejor que Pablo ve en la cruz de Cristo la clave que transforma radicalmente la realidad del culto. Tres textos de la Carta a los Romanos explican esta novedosa idea. En su capítulo tercero, el Apóstol afirma que Dios constituyó a Cristo Jesús en “sacrificio de propiciación mediante la fe en su sangre“, indicando así que el culto antiguo que se llevaba a cabo en el templo de Jerusalén, con los sacrificios de los animales, ha sido sustituido por el culto real, el amor de Dios encarnado en Cristo y llevado a su plenitud con su muerte en la cruz. En el capítulo doce se repite este concepto cuando Pablo exhorta a los cristianos a presentar sus cuerposcomo sacrificio vivo, santo, agradable a Dios: éste es vuestro culto razonable“. El verdadero culto no hay que entenderlo, pues, en sentido moralístico, sino en la comunión con Cristo, realizada en la fe y en los sacramentos a pesar de todas nuestras carencias. Por esto en la Eucaristía se pide que la comunidad celebrante esté realmente unida a Cristo, de modo que lleguemos a ser una ofrenda que agrade realmente a Dios. Finalmente, en el capítulo quince de la carta a los Romanos, se subraya otro aspecto de la concepción paulina de culto al señalar que la autodonación de Cristo atrae a todos los pueblos a la comunión. Solamente unido a Cristo, el mundo puede llegar a ser tal y como lo deseamos: espejo del amor divino.

Para Texto completo de la audiencia: Leer el resto de esta entrada »

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