La losa de la desesperanza

Martes, 19 agosto, 2008

Como estamos viendo en los relatos de “Cuando el mundo gira enamorado” de Rafael de los Ríos, Victor Frankl, y todos los que tuvieron aquella experiencia en los campos de concentración durante la segunda guerra mundial, recuerdan perfectamente a aquellos hombres que iban de barracón en barracón dando consuelo a los demás, brindándoles su ayuda y, muchas veces, dándoles el último trozo de pan que les quedaba. Aquellos hombres, no muchos ciertamente, ofrecían pruebas suficientes de que al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa que es como la última de sus posesiones: la elección de la actitud personal para decidir el propio camino.

El mensaje del Dr. Frankl es claro y esperanzador: por muchas que sean las desgracias que se abatan sobre una persona, por muy cerrado que se presente el horizonte en un momento dado, siempre queda al hombre la libertad inviolable de actuar conforme a sus principios, siempre queda la esperanza.

Y como algunos papas me habéis pedido que haga referencia a la familia, aquí va una pregunta y posibles respuestas: ¿Cómo infundir esperanza en uno mismo y en la familia? Hay muchos detalles que pueden contribuir mucho a lograrlo. Por ejemplo: Leer el resto de esta entrada »

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