Interdependencia personal

Domingo, 17 agosto, 2008

Esta entrada es del 13 de enero del 2007, es la segunda que hice en el blog, y me dediqué durante varias semanas a este tema tan importante de “los demás”. Como por entonces los lectores del blog erais muy pocos y como el tema lo merece, voy a comenzar una reedición (no los duplicaré solo los actualizaré) de aquellos post. Espero que os sean de utilidad, a mi me ayudaron mucho por entonces y espero que ahora también. Aquí va el primero:

No se tu, pero yo vine al mundo como una criatura totalmente dependiente. Después fui guiado, educado y sustentado por mis padres y por otros durante bastante tiempo. De no haber así pienso que no habría podido salir a delante. Con el tiempo me fui haciendo cada vez más y más independiente. O mejor dicho, me fui haciendo gradualmente yo cargo de mi mismo.

Sin embargo nunca me ha parecido que llegar a ser absolutamente independiente fuese el gran paradigma de la vida. Entre otras cosas, he de confesar que los logros más altos de mi vida han tenido siempre que ver con alguien. Por eso me parece que la palabra que mejor resume, en el sentido que estamos hablando, el paradigma de la vida humana lograda, no es independencia sino: interdependencia.
La independencia personal nos hace actuar por cuenta propia, en vez de entregar a otros el control de nuestra vida, y eso es un logro muy importante. Pero no es suficiente como meta final de una vida, porque cualquier logro en la vida afectiva de una persona pasa necesariamente por depender en cierta manera de otros: su mujer, su marido, sus hijos, sus amigos, su proyecto profesional, Dios, etc. Por otra parte, todos necesitamos
también depender de unos principios, ideales y valores personales acertados.
Debemos ser independientes y además comprender que necesitamos de los demás, que se avanza más trabajando en equipo, que enriquecemos nuestro pensamiento con los de otras personas, que necesitamos unos valores seguros a los que ser fiel, en definitiva, que todos tenemos necesidad de dar y recibir afecto… Por todo esto, la vida plena ha de plantearse buscando compartirla profunda y verdaderamente con otros, esto es, plantearla en clave de interdependencia, lo cual supone un contrapunto esencial a ese afán de independencia mal entendido tan frecuente en nuestro tiempo.

Cfr. http://www.interrogantes.net

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 523 seguidores

%d personas les gusta esto: