Cuando la pasada media noche del martes 22 julio, Benedicto XVI regresaba a Roma procedente de la ciudad australiana de Sydney, tras 21 horas de vuelo, desde el mismo aeropuerto, el Pontífice se trasladó en coche a su residencia de verano en el palacio apostólico de CastelGandolfo, que se encuentra en la denominada zona de los Castelli romani.

El Papa fue recibido en el aeropuerto por el subsecretario de la Presidencia del Gobierno italiano, Gianni Letta, y el embajador italiano ante la Santa Sede. Presentes también el gobernador civil de Roma, Carlo Mosca y numerosos prelados que acogieron con afecto y entusiasmo al Santo Padre tras el que ha sido su noveno viaje apostólico fuera de Italia.
Como es ya tradicional, cuando el Papa regresa de un viaje internacional a Roma, envía un telegrama al presidente italiano. Esta vez el texto del mensaje dirigido a Giorgio Napolitano nos sirve de síntesis para expresar lo que ha supuesto esta XIII Jornada mundial de la juventud:

Benedicto XVI habla con satisfacción de “la gran alegría por haber encontrado en Australia a jóvenes provenientes de todo el mundo, deseosos a dejarse guiar por la fuerza del Espíritu Santo, contribuyendo generosamente así en la construcción de la civilización del amor”.

La próxima salida del Papa está prevista para el lunes 28 de julio, cuando se trasladará a Bressanone para pasar un período de vacaciones estivas en los Alpes italianos, hasta el 11 de agosto.

A mitad de septiembre, Benedicto XVI realizará una peregrinación al santuario mariano de Lourdes en el 150 aniversario de las apariciones de la Virgen. El Papa antes de llegar al santuario mariano francés, pasará un día en la capital, París.

En estos enlaces encontrarás interesantes análisis sobre las ideas y alcance de la visita del Papa a Australia:

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