Hoy, 26 de junio, es también el día de san Josemaría. En el vídeo (2’18”) que te pongo, al principio, él mismo explica muy certera y sencillamente, como solo los santos saben hacer, la esencia de su mensaje que ya se ha difundido por casi todo el mundo; espero que te ayude, pues es una suerte poder disfrutar de la charla amigable de un santo.

Cfr. Aquí te pongo algunos enlaces relacionados con el día de hoy: Leer el resto de esta entrada »

El Papa presentó en su Intervención con motivo de la audiencia general de ayer miércoles 25 de junio, la figura de san Máximo, heroico “confesor”monje del siglo VI. El Papa exhortó a practicar los grandes valores de la ”tolerancia que distinga entre el bien y el mal para no convertirse en caótica y autodestructiva; la libertad que siempre respete a los demás; y el diálogo que sepa sobre qué dialogar para no convertirse en charla vacía. Personalmente, esta audiencia, me parece que no tiene desperdicio; aquí te pongo un fragmento pero vale la pena el esfuerzo de leerlo entero:

San Máximo nos dice, y sabemos que es verdad: Adán (y Adán somos nosotros) pensaba que el “no” era la cumbre de la libertad. Sólo quien puede decir “no” sería realmente libre; para realizar realmente su libertad el hombre debería decir “no” a Dios; sólo así cree que es él mismo, que ha llegado al culmen de la libertad. La naturaleza humana de Cristo también llevaba en sí esta tendencia, pero la superó pues Jesús comprendió que el “no” no es lo máximo de la libertad humana. Lo máximo de la libertad es el “sí”, la conformidad con la voluntad de Dios. Sólo en el “sí” el hombre llega a ser realmente él mismo; sólo en la gran apertura del “sí”, en la unificación de su voluntad con la divina, el hombre llega a estar inmensamente abierto, llega a ser “divino”. Ser como Dios era el deseo de Adán, es decir, ser completamente libre. Pero no es divino, no es completamente libre el hombre que se encierra en sí mismo; lo es si sale de sí, en el “sí” llega a ser libre; este es el drama de Getsemaní: que no se haga mi voluntad, sino la tuya. Transfiriendo la voluntad humana en la voluntad divina nace el verdadero hombre, así somos redimidos. En pocas palabras, este era el punto principal que quería comunicar san Máximo y vemos que está en juego todo el ser humano; está en juego toda nuestra vida.

Cfr. Texto completo aquí: Leer el resto de esta entrada »

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