Miércoles Santo

Miércoles, 4 abril, 2007

Judas y traidor, parecen palabras sinónimas en el lenguaje coloquial. Además ahora Judas está de moda, ahí tenemos el “Evangelio de Judas” como si fuese algo interesante, cuando mirado desde el lado de Judas, del lado del traidor, precisamente desde ahí, diría que es casi aburrido. Me explicaré.

Como todo lo grande, su traición empezó siendo algo pequeño, aburrido… una pequeña deslealtad aquí, una concesión allá, una falta consentida… El día del discurso de Cafarnaúm sobre en “Pan de vida”, Judas en su corazón no creyó, pero no tuvo valor para irse con los desertores. Jesús le señalo secretamente: uno de vosotros es un demonio (Jn 6,7), intentaba así que se sincerara, pero no quiso coger la mano que se le tendía. Más adelante, Juan nos dice de él que se llevaba de lo que echaban en la bolsa (Jn 12,6)… Pequeñas concesiones, omisiones, deslealtades… “pecadillos”, sí, pecadillos que son los pajes de la muerte. Y cuando vio en el horizonte oscuro perfilarse una Cruz, ya estaba todo dispuesto, decidió que aquello no era para él y ¿a dónde fue? Fue donde los suyos, donde se “comercia con Jesús”, a los “mercaderes de la piedad”, y con treinta monedas se apaño aquel fastidioso asunto de la Cruz.

No, la traición, mirada desde Judas, es más bien aburrida. Lo que la hace grande, lo que hace de esta traición algo inolvidable a través de los siglos es la grandeza del Corazón que está siendo Traicionado, solo desde aquí divisamos un Mar de dolor divino y humano, redentor: Si mi enemigo me injuriara, lo aguantaría; si mi adversario se alzase contra mí, me escondería de él. Pero eres tú, mi amigo y confidente, a quien me unía una dulce intimidad… (Sal 55, 13-14). Al Señor lo que le duele, no es tanto la propia traición como que un amigo, que moja conmigo su pan, se pierda. El lamento desgarrador: ¡más le valdría no haber nacido! Es como una lágrima que brota de los ojos que contemplan cómo un discípulo suyo se despeña en el abismo del engaño y la traición.

Madre de la Misericordia, Refugio de los pecadores. ¿Querrás tomarnos de la mano como tomaste a Juan, para que sucios pero arrepentidos, escuchemos a Jesús decirte: ahí tienes a tu hijo?

 

¡Ah!, se me olvidaba, no sabemos que ocurrió en el corazón de Judas, ni si respondió a la gracia en sus últimos instantes, solo el Señor sabe lo que sucedió.

Aquí puedes encontrar el Vía Crucis del 2005 con meditaciones y oraciones del entonces Card. Joseph Ratzinger. En su momento fue impactante y aún ahora al releer, por ejemplo, la novena estación quedamos conmovidos.

Aquí te adjunto algunos textos para este miércoles santo:

¿Quieres saber cómo agradecer al Señor lo que ha hecho por nosotros?… ¡Con amor! No hay otro camino. Amor con amor se paga. Pero la certeza del cariño la da el sacrificio. De modo que ¡ánimo!: niégate y toma su Cruz. Entonces estarás seguro de devolverle amor por amor. (Via Crucis, Vª Estación. n. 1)
No es tarde, ni todo está perdido… Aunque te lo parezca. Aunque lo repitan mil voces agoreras. Aunque te asedien miradas burlonas e incrédulas… Has llegado en un buen momento para cargar con la Cruz: la Redención se está haciendo –¡ahora!–, y Jesús necesita muchos cirineos. (Via Crucis, Vª Estación. n. 2)

Por ver feliz a la persona que ama, un corazón noble no vacila ante el sacrificio. Por aliviar un rostro doliente, un alma grande vence la repugnancia y se da sin remilgos… Y Dios ¿merece menos que un trozo de carne, que un puñado de barro?

Aprende a mortificar tus caprichos. Acepta la contrariedad sin exagerarla, sin aspavientos, sin… histerismos. Y harás más ligera la Cruz de Jesús. (Via Crucis, Vª Estación. n. 3)

¿Cómo amar de veras la Cruz Santa de Jesús?… ¡Deséala!… ¡Pide fuerzas al Señor para implantarla en todos los corazones, y a lo largo y a lo ancho de este mundo! Y luego… desagráviale con alegría; trata de amarle también con el latir de todos los corazones que aún no le aman. (Via Crucis, Vª Estación. n. 5)

About these ads

One Response to “Miércoles Santo”


  1. En la catedral hay un Cristo que se llama de las Batallas.”Se trata de una obra de análisis muy complejo:para algunos investigadores es una imagen gótica del XIV, mientras que otros piensan que existe una simbiosis entre una cabeza renacentista y un cuerpo románico.
    Pensamos que se trata de una obra del último gótico con un rostro de aire renaciente, de gran belleza formal y calidad escultórica”.
    (Tomado de Guía del visitante. La catedral de Palencia, en la que colaboré)


Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 542 seguidores

%d personas les gusta esto: